La excelencia femenina es un valor en alza en el equipo KTM de MotoGP

  • Miércoles, 16 Octubre 2019

Andrea Canto, foto de Sebas Romero / KTMAndrea Canto, foto de Sebas Romero / KTMLa excelencia femenina empieza a abrirse camino en sectores en los que hasta ahora las mujeres tenían poca cabida. Dentro del mundo del motor, las competiciones deportivas han abierto tímidamente la puerta a las pilotos, y ya se han celebrado carreras mixtas en importantes competiciones. También se han ido creando competiciones exclusivamente femeninas que, lejos de defender la separación de géneros en estas disciplinas deportivas, abogan por formar a mujeres y allanar su camino hacia la alta competición.

Pero detrás de cada participante en las competiciones de motor hay todo un equipo, y ese era otro terreno en el que las mujeres tenían tradicionalmente poco espacio. En muchos casos, la participación femenina se limitaba a las modelos que acompañaban a los corredores a la pista de salida luciendo poca ropa y muy ajustada. Pero dentro de los garajes que ocupan los equipos, conocidos como paddock, los hombres se quedaban prácticamente solos. Esa imagen empieza a desaparecer en muchas categorías, y el equipo Red Bull KTM Factory Racing ha decidido poner en valor a las mujeres que trabajan entre ellos.

Perfiles femeninos

Uno de los problemas que suelen encontrar las mujeres cuando consiguen introducirse en un sector masculinizado son las miradas de desconfianza, paternalismo o incluso desagrado. El equipo KTM, cuyos colores defienden el piloto español Pol Espargaró y el finlandés Mika Kallio, sólo tiene tres mujeres entre sus cincuenta miembros, pero, como destaca el fabricante austriaco de motos que le da nombre, sus habilidades contribuyen a que el proyecto funcione.

Para poner en valor el papel de estas tres mujeres, KTM ha hablado con ellas y les ha dado la oportunidad de compartir sus inquietudes, su experiencia y sus anhelos. Entre los variados perfiles que se reparte un equipo de este tamaño, la española Andrea Cantó trabaja como analista, su compatriota Beatriz García es coordinadora del equipo, y la británica Jenny Anderson es ingeniera de estrategia de datos.

Coordinación con el piloto

Jenny Anderson, foto de Sebas Romero / KTMJenny Anderson, foto de Sebas Romero / KTMAnderson describe su papel como “el enlace entre el motor y el piloto”. Su trabajo, que empieza en casa analizando el terreno sobre el que competirán en la próxima carrera, consiste en adaptar la moto a cada carrera, un trabajo que completa en coordinación con el piloto. Y puntualiza: “No creo que el género sea un obstáculo ni más ni menos que en cualquier otro deporte. Cuando hacía karting, era la única chica en un paddock de doscientas personas y he visto, a lo largo de mi carrera, cómo muchas mujeres llegaban a las competiciones de motor, tanto conductoras como ingenieras, y eso sólo puede ser positivo”.

Por su parte, Cantó se ocupa específicamente de analizar los neumáticos de sus pilotos, un trabajo que empieza por decidir cuáles son los más adecuados para cada carrera. Desde que llegó hace nueve temporadas desde Moto2, se coordina con los jefes de equipo de cada piloto. El cambio de competición trajo consigo un cambio de percepción, y lo primero que se cuestionó fue, precisamente, si de verdad hacía falta una persona para analizar los neumáticos. Ahora entiende la relevancia de su papel por cómo facilita el trabajo del jefe de equipo. En cuanto al sacrificio de un trabajo que la mantiene alejada de casa, explica: “No me importa viajar, pero sé que si quiero tener una familia, será difícil, y creo que para la mayoría de las mujeres que abandonaron el paddock, esta fue la razón”.

Un equipo bien organizado

En cuanto a García, su misión empieza antes de que sus compañeros lleguen al paddock, organizando el terreno, los pases para invitados y patrocinadores y los vuelos, hoteles y traslados de todo el equipo. Ella también notó la diferencia, en su caso con Moto3, la categoría de la que venía, “pero resultó ser muy fácil porque mis colegas son muy profesionales y experimentados”, afirma. Y añade: “Nunca encontré ninguna mala actitud o reacción hacia mí. Creo que debes ser bastante abierto para encajar en un equipo y la gente te respetará, especialmente si puedes hacer un buen trabajo”.

Formar parte de un equipo de MotoGP se debió en gran parte a la suerte, confiesa Cantó, “especialmente cuando no conoces a nadie en el paddock”. Una semana antes de una carrera, su puesto quedó libre y en KTM “corrieron el riesgo de darle trabajo a una recién llegada”. También atribuye parte de su elección a los profesores de la escuela Monlau, donde hizo un posgrado técnico de alta competición.

Más que un trabajo

Beatriz Garcia, foto de Sebas Romero / KTMBeatriz Garcia, foto de Sebas Romero / KTMGarcía da la razón a Cantó: “Los contactos lo son todo”, asegura. “Puedes ser muy bueno, pero si nadie te conoce, no tendrás la oportunidad de entrar. Mi nacionalidad ayudó porque pude comenzar en el campeonato español, que tiene un buen perfil. Para la clase MotoGP es aún más difícil porque necesitas experiencia y otras personas en el paddock preguntarán por ti”.

Para Anderson, esto “no es realmente un trabajo, es una elección de vida. He pasado una gran cantidad de fines de semana en una pista de carreras porque es lo que me gusta hacer. Mis amigos realmente no entienden cuál es mi trabajo y cuántas horas trabajamos. La gente asume que nos presentamos un viernes, trabajamos un par de sesiones de 45 minutos y luego nos vamos”.

Una vez más, García está de acuerdo: “Cuando hablo de mi trabajo, mucha gente no sabe mucho sobre motos. Tienden a pensar que sólo estoy viajando y visitando todos estos lugares. Otras personas que saben de carreras piensan que es muy emocionante y a veces se sorprenden bastante. Nadie sabe realmente cómo es detrás de escena”.


¿Te ha parecido interesante este contenido? ¡Descubre el resto de Women at Motor by Womenalia!

volver inicio Motor