Transformación tecnológica como oportunidad para las mujeres

  • Viernes, 20 Julio 2018

Elena Pisonero AMMDELa transformación tecnológica ha cambiado las reglas del juego en todos los ámbitos de nuestra vida pero, lejos de ser una amenaza, es una oportunidad para las mujeres. Así lo explicó Elena Pisonero, presidenta de Hispasat, durante la charla que dio en el tradicional té de verano de la Asociación Madrileña de Mujeres Directivas y Empresarias (AMMDE), en la terraza del hotel Wellington de Madrid.

Fue una charla amena, pero densa en contenido y en consejos. Y uno de esos consejos que dio Pisonero, “hay que relacionarse, buscar intereses comunes, integrar, aunar esfuerzos, porque se llega mucho más lejos en buena compañía”, ganaba fuerza al ser pronunciado entre más de cincuenta invitadas que precisamente estaban allí para crear una red de relaciones. De hecho, este año se ha unido al encuentro la Asociación Nacional de Mujeres Profesionales, Empresarias, Ejecutivas y Directivas (ANAEDE).

Sara Navarro, presidenta de AMMDE, presentó a Elena Pisonero como “un referente del liderazgo femenino y una de las mujeres más inspiradoras que conozco”. Ofreció algunos datos antes de introducir su charla, titulada oportunamente “Transformación tecnológica, una oportunidad para las mujeres”.

Desde el principio, y a lo largo de toda su alocución, mientras se paseaba entre las mesas con su micrófono e interactuaba con las presentes, Pisonero insistió en la necesidad de las mujeres de asociarse, de sumar esfuerzos. Primero lo dijo desde el punto de vista de la actitud, que, dijo, marca una diferencia, porque la gente victimista, que sólo ve problemas, “se hace pesada”.

Mundos paralelos

Volvió a la misma idea cuando relató cómo hasta ahora había un conjunto de reglas que todo el mundo aceptaba, “pero eso se ha acabado, y lo que hay es un cuestionamiento de cómo se hacían las cosas hasta ahora. Eso genera incertidumbre, riesgo, peligro. Y no sólo es un tema del mundo físico, sino en internet. Esa conectividad ha generado una red virtual que no vemos, pero que es tan real como la vida que sí vemos. Son ceros y unos que convierten al mundo en varios mundos paralelos en los que se está produciendo una combinación de tecnologías que ponen en cuestionamiento la manera de hacer las cosas. Esto afecta a todos y cada uno de los negocios y actividades, afecta a vuestra realidad aunque no quisierais salir de vuestra casa”.

Te de veranoEn ese contexto, en el que las profesiones vinculadas a la tecnología cobran una gran importancia, Pisonero explica que el funcionamiento de las cosas se está hibridando, se combina lo virtual con lo físico, “de ahí la importancia de las relaciones, porque en ese mundo tan complejo, ninguna persona va a poder desenvolverse en solitario. Porque se necesita sumar talento, sumar perfiles distintos que nos permitan tener una visión mucho más amplia para afrontar esos problemas que son muy complejos”.

Insistió Pisonero en cómo las reglas del juego han cambiado: “Cuando las mujeres estábamos llegando a la brecha previa, ahora, aparte de que es muy difícil entrar en un mundo que ya está ocupado, resulta que aunque hayamos llegado a ser la mitad de las universitarias, aunque entremos en las empresas y aunque subamos a los consejos, resulta que ahora se necesitan tecnólogos, y entonces la brecha es que somos la mitad de la mitad”.

Ocupar espacios

Optimista siempre en su tono, como salta a la vista que es en su vida diaria, Pisonero ve oportunidades donde cualquiera vería obstáculos, y en eso consistía en parte su charla, en levantar el ánimo de las participantes. “La ventaja es que nos demos cuenta de que esa realidad está cambiando, que se están cuestionando las reglas, y siempre que se cuestionan las reglas y se va contra lo establecido, hay una oportunidad, que va a ser ocupar los espacios que está demandando la sociedad”.

Y ¿cómo ocupar esos espacios? “La clave del momento es innovar, se requiere ver más allá de tu propio ego para identificar qué personas pueden aportar, y eso se traduce en una necesidad de agrupar, de escuchar, de acomodar, de integrar, que son habilidades para las que las mujeres estamos especialmente cualificadas”, insistió Pisonero.

La tecnología no muerde

Elena Pisonero¿Cómo casa esto con la tecnología? “Es importante que no tengamos miedo a experimentar cosas”, explica Pisonero. “La tecnología no muerde, tampoco es necesario dominarla, pero sí que hay que saber empatizar y entender a los que la dominan. Uno de los retos que tenemos es aumentar esas habilidades de comunicación, más humanas y si queréis más femeninas –que no son exclusivas de las mujeres–, que son las que están intentando enseñar ahora en las escuelas de negocios”.

De todo esto, se preguntó Pisonero, ¿cuál es la buena noticia? Y se respondió a sí misma: “Que nadie sabe quién manda, que todo el mundo cuestiona las reglas, y eso quiere decir que el mundo está por escribir y que nosotras tenemos la llave porque somos la diferencia”.

Y como el evento se llamaba “té de verano”, una de las socias de AMMDE, la diseñadora de tés Beatriz Parreño, creó una mezcla especial para la ocasión, que las asistentes degustaron durante un evento del que salieron convencidas de que tejer redes ayuda a crecer de forma segura.


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