Clara Simón: "No hace falta ser Einstein para cursar ingeniería, solo motivación"

  • Jueves, 01 Febrero 2018
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Clara Simón se encuentra actualmente cursando la doble titulación de Ingeniería Aeronáutica. Tras un intercambio en Alemania durante el cual hizo prácticas en el sector aeronáutico, ahora está en Italia para terminar sus estudios. Desde el año 2016 colabora en el proyecto "Mujer e Ingeniería" de la Real Academia de Ingeniería, cuyo objetivo es el fomento del estudio de las carreras STEM entre las mujeres.

Es además colaboradora de nuestro blog Mujer Tech, en el que nos ha hablado de una iniciativa para que las niñas y los niños vean el lado práctico de las matemáticas.

Cuéntanos cuál ha sido hasta ahora tu experiencia en el mundo de la tecnología y la ciencia.

Soy una estudiante de Ingeniería Aeronáutica y estoy en mis últimos cursos, así que empiezo a vislumbrar el final de la vida universitaria y cómo el mundo laboral, siempre incierto, está esperándome. He tenido la ocasión de hacer un intercambio en Alemania durante el cual hice prácticas en el sector aeronáutico y ahora estoy en Italia para terminar mis estudios, así que lo puedo resumir en años de estudio y esfuerzo, pero en los que he disfrutado y aprendido muchísimo.

¿Qué fue lo que más te llamó la atención de la ciencia en general?

La verdad es que todo en su conjunto. La ciencia siempre me pareció fascinante, no sabría por dónde empezar. Si me paro a pensar todo lo que se ha conseguido gracias a ella, no puedo dejar de asombrarme.

Háblanos sobre qué te ocupa ahora mismo, mientras terminas tu formación.

Actualmente estoy haciendo la doble titulación en Ingeniería Aeronáutica. El primer año de máster lo cursé en Madrid y gracias a las colaboraciones de la Universidad Politécnica estoy estudiando el segundo curso en Milán. Es una gran oportunidad, así que estoy bastante centrada en estudiar, pero siempre estoy abierta a nuevos retos. La universidad es importante, pero colaborar en otros proyectos debería considerarse también como una parte nada desdeñable de la formación. Desde el año pasado colaboro en el proyecto "Mujer e Ingeniería" de la Real Academia de Ingeniería, cuyo objetivo es el fomento del estudio de las carreras STEM entre las mujeres. Es un proyecto nuevo, así que no se sabía si iba a funcionar, pero la verdad es que está siendo muy enriquecedor en todos los aspectos. Tener contacto con todos los niveles del mundo de la ingeniería, es decir, profesionales del sector, profesorado universitario, actuales y futuros estudiantes ayuda a tener una visión global del conjunto que nos ha permitido detectar dónde falla la comunicación entre grupos para intentar que la ingeniería no siga siendo una cosa difícil, extraña e inalcanzable.

¿Cuál es para ti la parte buena y cuál la mala de la tecnología y la ciencia?

La buena es que todo lo que nos rodea es ciencia. El mundo actual no se entiende sin tecnología, así que tener la capacidad de entender, aunque sea una fracción de ella, es ante todo un lujo.

¿Qué personas en el mundo de la tecnología o la ciencia te inspiran?

Podría citar grandes científicos, particularmente mujeres, ya que estas han tenido que luchar mucho más para hacerse un hueco dentro de la ciencia, pero en este caso me gustaría hablar de alguien mucho más cercano que me ayudó a conocer a estas mujeres "desconocidas".

Durante años uno de los profesores de matemáticas de mi colegio, verdaderamente apasionado por su ciencia, decidió que cada día 8 de marzo con motivo del Día Internacional de la Mujer iba a colaborar realizando un pequeño dossier con el resumen de la vida de una mujer científica. A mucha gente no le parecía interesar, pero ese fomento del conocimiento siempre me pareció un gesto bonito. Bonito y ciencia no parecen ir de la mano en la mente de muchas personas, pero a mi juicio es unos de los adjetivos más sencillos que la puede describir.

Si pudieras sentarte con tu yo adolescente, ¿qué consejo le darías?

En este contexto me diría: "No cambies". Desde pequeña me encantaban las asignaturas de ciencias: Matemáticas, la mítica Conocimiento del Medio de Primaria... No me arrepiento para nada de este interés, así que solo podría matizar mi respuesta diciendo que dentro de un tiempo me iban a servir para hacer cosas que con ocho años no podía imaginar siquiera.

¿Has visto en tu entorno algún ejemplo de discriminación hacia las ingenieras, o mujeres de ciencia y tecnología en general?

La verdad es que he oído comentarios desagradables en el entorno universitario sin ningún sentido. Escudarse en frases hechas pensadas únicamente desprestigiar a todo el colectivo femenino, diciendo que todo es una broma, es cuanto menos despreciable. Pero eso me afecta a mí igual que a cualquier mujer, no tiene que ver con ser estudiante STEM. Si además uno el hecho de ser ingeniera, es cierto que no me he enfrentado a ningún problema con el que no supiera lidiar, pero tan solo el constante y a simple vista inocente comentario "No te pega estudiar una ingeniería", no puede ser más frustrante. Estoy orgullosa de haber elegido una carrera STEM porque me gusta, pero por desgracia hay todavía potenciales ingenieras que creyendo estereotipos arcaicos acaben optando por otra vía. Es un camino duro, pero por el que merece la pena pelear.

¿Qué medidas crees que se podrían tomar para paliar esta situación?

Información, información y más información. Con diecisiete o dieciocho años te das cuenta de que tienes que decidir tu vida y tus grandes armas son unos pocos folletos, historias opuestas de familiares y amigos y la perspectiva de que tu vida va a cambiar y mucho, así que un poco de ayuda extra no vendría mal. Las carreras STEM tienen millones de salidas, aptas para todos los gustos, así que no habría que meter miedo a los futuros estudiantes, porque no hace falta ser Einstein para cursar ingeniería, solo motivación. 


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