Mónica de Francisco: "La tecnología es un medio, no un fin en sí misma"

  • Lunes, 27 Noviembre 2017
MonicaFco wom

Mónica de Francisco es Ingeniera de Telecomunicaciones por la UPM, tiene un Máster En Desarrollo Directivo Executive por la Universidad de Alcalá, PDD por el IESE y es participante del programa Promociona con CEOE y ESADE. Es además Head of Customer Development para Europa Occidental de la División Building Technologies de Siemens, compañía en la que desarrolla su actividad profesional desde 1996.

Mónica también es Socia Fundadora de la Asociación Española de Directivas y Consejeras y participa como vocal de los Comités de: Innovación Digital, Relaciones Institucionales Internacionales y Desarrollo Regional. Es vocal de la Junta Directiva de la Asociación Oficial de Ingenieros de Telecomunicación de Castilla y León. Representa a Siemens en la Confederación Vallisoletana de Empresarios y en el Plenario Smart Cities Valladolid-Palencia. Además colabora como voluntaria con la Organización Junior Achievement organización sin ánimo de lucro orientada a programas para fomentar la educación financiera, la preparación para el trabajo y el espíritu empresarial a niños desde educación primaria hasta la escuela secundaria. Es también mentora del programa Mujer e Ingeniería que desarrollan la Real Academia de Ingeniería y la Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras.

Por si todo esto fuera poco, aún ha sacado tiempo para hablarnos en nuestro blog de Mujer Tech sobre los edificios inteligentes, en dos post de lo más interesantes.


Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria en el mundo de la tecnología. ¿Cuáles han sido los pasos que has seguido para llegar a tu puesto actual?

Empecé trabajando Alcatel, en un laboratorio, haciendo puro desarrollo de equipos electrónicos de radiofrecuencia. Es un trabajo especial, donde pones un poco de tu alma y creas cosas muy concretas. Todavía recuerdo la sensación la primera vez que entré en un sitio y reconocí un equipo que tenía una parte que había diseñado yo. Era una mezcla entre incredulidad y orgullo, estaba funcionando, dando servicio a la gente y yo era parte de aquello, aunque ninguno de los que me rodeaban lo sabía. Creo que es una de las experiencias más gratificantes que he tenido como profesional.

En 1996 me incorporé a Siemens como Ingeniero de Soporte a clientes en sistemas de Telefonía Móvil GSM. Tuve la suerte como Ingeniero de Telecomunicación de vivir desde dentro la gran revolución del despliegue de las Redes de Telefonía Móvil Digital. Desde el origen con el GSM hasta la revolución de los datos que nos trajeron las Redes 3G. Si tuviera que definir con una palabra esta época diría 'vertiginosa', todo cambiaba deprisa, había que aprender mucho y actuar rápido. También recuerdo el ambiente internacional, el compromiso para que las cosas salieran. En muy poco tiempo este país pasó de la telefonía totalmente analógica, a tener cobertura digital para más del 90% de la población; del servicio en monopolio a la competencia real entre operadores; de la voz a la provisión de servicios digitales (España fue en Europa el país pionero en desplegar las redes de datos). Como he dicho, para un ingeniero es una suerte haber podido formar parte de ello, y me han quedado muchas batallas con las que algún día aburriré a algún nieto.

Mi tercera gran etapa profesional, desde el punto de vista de la tecnología, me la brindó el Centro de Competencia Internacional de Siemens Elasa. Allí fui directora de Desarrollo de Negocio, Tecnología e Innovación. Tuve la oportunidad de estar al frente de un equipo fantástico de ingenieros, trabajar con diferentes tecnologías, colaborar con universidades. Implantamos un Sistema de Gestión de la Innovación que fue el primero de España en conseguir la certificación Aenor UNE 166002:06. Todo ello, ligado siempre al mundo de las comunicaciones: Telefonía, antenas, servicios multimedia... Además, como éramos centro de competencia internacional, nuestras soluciones se exportaban a todo el mundo.

Y la cuarta etapa y última hasta ahora, comienza en el año 2007, cuando Siemens realizó la desinversión en los negocios de telecomunicaciones y yo me incorporé a la División de Building Technologies donde vengo desempeñando diferentes funciones hasta hoy. Aquí nos dedicamos a todo lo que tiene que ver con las tecnologías de los edificios: sistemas de seguridad electrónica, sistemas de protección contra incendios, sistemas de control y automatización de edificios y soluciones de eficiencia energética. Para todos estos campos, Siemens desarrolla productos y soluciones vanguardistas pero, para mí, lo mejor de esta División es su capacidad de ingeniería y de desarrollar proyectos y soluciones. Cada edificio es un mundo, por eso, el valor añadido de los equipos de ingeniería y proyecto locales es importantísimo.

MonicaFcoWOM

¿Qué fue lo que más te llamó la atención del mundo de la tecnología? ¿Por qué pensaste que tu futuro podía estar aquí?

Como buen ingeniero, me gusta hacer cosas, mejorar el entorno y, sin ánimo de resultar pretenciosa, transformar 'un poquito' la sociedad. Y para todo eso la tecnología es necesaria.
Pero no hay que perder la perspectiva, la tecnología es un medio, no un fin en sí misma. Es 'sólo' la palanca que nos permite cambiar las cosas.

Por eso, mis mejores momentos en relación con la tecnología han consistido en ver a la gente disfrutando de las soluciones. Ver a mi madre utilizando con soltura un teléfono móvil y comunicándose como quiere y cuando quiere con sus hijas, me llama mucho más la atención que entender la arquitectura del sistema de comunicaciones que lo hace posible.

Siempre he tenido una visión muy finalista y práctica de la tecnología: los puentes son importantes porque unen personas, no por la tecnología y la ciencia necesarias para diseñarlos y construirlos.

Háblanos sobre tu posición como Head of Customer Development para Europa Occidental de la División Building Technologies de Siemens. ¿Qué es lo que implica?.

Me dedico al mundo de las tecnologías para edificios dentro del sector de la construcción. Si lo piensas, la construcción es uno de los primeros negocios que desarrolló la humanidad cuando nos hicimos sedentarios y, todavía hoy, los edificios que habitamos condicionan la forma en la que vivimos nuestras vidas.

Además, la práctica totalidad del resto de las industrias necesitan apoyarse en la industria de la construcción para dar cobijo, mantener y desarrollar sus actividades. Hablamos mucho de la revolución de la Industria 4.0 pero no sería posible en edificios del siglo XIX diseñados para alojar máquinas de vapor. Necesitamos también Edificios 4.0.

Como comento en el post, estamos en un cambio de paradigma en el entorno de las Tecnologías para Edificios y eso es apasionante en un entorno tan tradicional como es el de la edificación. Mi posición actual, con responsabilidad internacional, me permite darme cuenta que la situación es muy similar en los países de nuestro entorno: en general, cuando se abordan proyectos de construcción hoy, no hay todavía mucha diferencia en comparación a como se han hecho las cosas en los últimos 50 años. Son proyectos con clientes conservadores que no quieren problemas, múltiples intereses no siempre alineados, mucha fragmentación en la cadena de valor, baja rentabilidad en fase de construcción y, en general, falta de madurez tecnológica. Sin embargo, como sector, tenemos ya a nuestro alcance muchas tecnologías habilitadoras que permitirían introducir desde mejoras incrementales hasta innovaciones radicales en los proyectos de construcción.

Por eso es muy importante, generar casos de éxito con una visión holística e integrando distintos agentes de la cadena de valor. Los tecnólogos tenemos que trabajar con las ingenierías y los clientes finales desde la fase de concepto. Tenemos que ser capaces de dar a nuestros clientes soluciones globales, más allá de nuestros porfolios, desarrollando colaboraciones estratégicas con otros agentes que hasta ahora trabajaban separadamente. Y debemos incorporar la experiencia del usuario final a nuestros parámetros de diseño utilizando las tecnologías que ya tenemos a nuestra disposición para virtualizar antes de construir.

A eso es la lo que me estoy dedicando últimamente, a transformar la relación con nuestros clientes, y a desarrollar proyectos de colaboración con múltiples agentes del sector, generando referencias mucho más sostenibles, habitables y, por supuesto, ¡más competitivas!

Trabajar en el futuro de nuestros edificios para mí es un reto muy importante, como ya dijo Wiston Churchill en 1944: We shape our buildings and, afterwards, our buildings shape us.

smartcity2

Tras tantos años de experiencia, ¿cuál es para ti la parte buena y cuál la mala de la tecnología y la ciencia?

Como ya he comentado, para mí la tecnología y la ciencia no son buenas ni malas en sí mismas, son sólo palancas para hacer cosas. No se debe perder nunca esa perspectiva, ni tampoco desentendernos de la responsabilidad de porqué hacemos lo que hacemos.

Está claro que ambas son herramientas tractoras para el desarrollo de nuestra sociedad y están llamadas a continuar siéndolo en el futuro. Al final, somos nosotros los responsables de hacia dónde queremos dirigir dicho desarrollo.

¿Qué personas en el mundo de la tecnología y la ciencia te inspiran?

Hoy en día tenemos acceso a muchos modelos de líderes en el mundo de la tecnología y la ciencia. Confieso que soy un poco mitómana y me encanta leer biografías sobre personas relacionadas con la tecnología y que han sido de gran impacto en sus ámbitos de actuación. Entender qué les ha motivado, qué hay detrás de lo que conocemos. De todos y todas se aprende.

Cuando era muy pequeña me impactó la biografía de Madame Courie. De adolescente estaba fascinada con la revolución del programa Apolo de la NASA y con todas las personas que lo hicieron posible.

Son muchos los líderes tecnológicos que todos tenemos en la cabeza, pero te voy a nombrar a dos personas muy diferentes y, para mí, igualmente inspiradoras:

Lise Meitner, que fue una física austriaca clave en la interpretación y modelización matemática de la fisión del núcleo del uranio. Me parece una persona fascinante por su coherencia personal y su coraje.

Elon Musk por esa visión drástica que tiene de cómo cambiar el mundo. Creo que es una de las personas vivas más influyentes desde el punto de vista de la tecnología como palanca de transformación de la sociedad.

Si pudieras sentarte con tu yo de hace 15 años, ¿qué consejo le darías?

Le daría el mismo consejo que me doy todos los días. Tengo colocada sobre el armario de la oficina una foto mía en la que sujeto un cartel en el que me estoy diciendo: SE AUDAZ, DECIDIDA Y VALIENTE. Cuando vengo a la oficina es lo primero que veo al dejar mi bolso.

Creo que es un consejo muy válido en cualquier etapa de tu carrera profesional.

¿Has visto en tu carrera o entorno algún ejemplo de discriminación en el sector STEM?

Mi carrera se ha desarrollado siempre en entornos muy masculinos por lo que el hecho de que no haya visto ejemplos de discriminación no tiene ningún valor estadístico.

Pero el mero hecho de la falta de mujeres en este entorno, ya lo veo como una discriminación en muchos aspectos. Por ejemplo, si hablamos de dinero, sabemos que en general, las carreras técnicas tienen mayor índice de empleabilidad y con salarios que se sitúan en las bandas medias y altas. La falta de mujeres en este ámbito, hace imposible una reducción real de la brecha salarial de género.

¿Qué medidas crees que se podrían tomar para paliar esa situación de cara al futuro?

Me preocupa especialmente la falta de mujeres en los entornos STEM. Y, lamentablemente, la brecha está creciendo en lugar de reducirse en los últimos años.

Hay que tomar medidas para atraer a las nuevas generaciones hacia estos ámbitos. Romper con estereotipos y generar modelos inspiradores. Hay muchas mujeres en el ámbito de las ciencias de la salud, no es verdad que a las mujeres no les guste la ciencia o las matemáticas, pero tenemos que abrir el espectro y hacerles ver que hay muchas más posibilidades para explorar.

En concreto, yo procuro ser activa en tres ámbitos:

Colaborando en todas las iniciativas que me proponen para inspirar a las niñas con la tecnología. Creo que la base de la educación es clave.

Mentorizando a aquellas chicas que ya se han decidido por carreras técnicas en su tránsito hacia el mercado laboral. Ahí colaboro como mentora en la iniciativa que han lanzado la Real Academia de Ingeniería y la Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras, de la que soy socia.

Impulsando iniciativas en mi empresa para dar visibilidad a las mujeres a todos los niveles. Una de las claves que me parecen fundamentales para el desarrollo de cualquier profesional es que su talento sea visible y reconocido. El problema de los entornos como el tecnológico en el que hay pocas mujeres, es que a veces, el papel de las que hay pasa desapercibido. Por eso creo necesario tomar medidas proactivas y darles oportunidades para aporten y se 'luzcan'.


¿Te ha parecido interesante este contenido? ¡Descubre el resto de Women at Technology!

boton inicio