María Postigo: "Con la Inteligencia Artificial, podemos salvar vidas"

  • Lunes, 23 Octubre 2017
maria-postigo

María Postigo Camps, Ingeniera Biomédica con Máster en Tecnologías y Estrategias para el Desarrollo. María es Product Manager de SpotLab, la start-up creada junto con Miguel Luengo Oroz que desarrolla tecnología para contribuir a democratizar el acceso a la salud.

En el año 2015 formó parte del primer diagnóstico colaborativo de malaria. Parte del equipo SpotLab viajó a una clínica rural de Mozambique donde tomaron una gota de sangre de un paciente con síntomas de malaria, la colocaron bajo un microscopio y le hicieron una foto acoplando el teléfono móvil al ocular del microscopio. La imagen en la que se veían los glóbulos rojos se envió al videojuego MalariaSpot, en el que voluntarios contribuyen a encontrar parásitos de malaria en muestras reales de sangre para agilizar el diagnóstico de esta enfermedad. Con 20 jugadores disparando al parásito y el algoritmo de inteligencia artificial que tenían diseñado, el equipo SpotLab consiguió que llegara el resultado de la muestra de vuelta a la clínica en menos de 15 minutos.

María, Miguel y el resto del equipo se centran ahora en el desarrollo de dispositivos médicos low-cost utilizando tecnologías exponenciales como la impresión 3D, la inteligencia artificial, las aplicaciones móviles y la ciencia ciudadana.

Además, ha participado en el Congreso de emprendimiento social Empodera Live, celebrado en Málaga los pasados 11 y 12 de septiembre, del que te hablamos en nuestro blog de Mujer Tech.

¿Cómo surgió esta idea de Malaria Spot?

Esta idea surge hace 5 años, cuando el director del proyecto, Miguel Luengo, comienza a pensar cómo trasladar el conocimiento que había desarrollado en los proyectos internacionales que había llevado a cabo de la mano de la ONU; todos ellos estaban relacionados con la salud global.

La realidad de la malaria es que existen 200 millones de casos al año en el mundo. Para diagnosticarlas se toma una gota de sangre del paciente, se tiñe con colorantes y se coloca en el microscopio. El microscopista debe entonces buscar y contar los parásitos de malaria por toda la muestra, un proceso que puede llevarle unos 15 minutos por cada muestra. Este proceso es un cuello de botella en el diagnóstico porque no hay suficientes microscopistas en el mundo para analizar todas las muestras. Miguel Luengo comenzó a pensar cómo conseguir ese diagnóstico de una manera económica, fiable y rápida; sobre todo, pensando en los países en vías de desarrollo.

Miguel entonces pensó por qué no juntar dos mundos muy distintos: la ciencia y los videojuegos. Entonces diseñamos un videojuego en el que en lugar de matar marcianos había que disparar a los parásitos en una muestra real de sangre. Así, de esta manera, se creó el primer videojuego para el diagnóstico colaborativo de una enfermedad, MalariaSpot.

Unos meses después de lanzar el juego, recopilamos los resultados de las partidas de todos los voluntarios, las analizamos y las agregamos, y llegamos a la conclusión de que utilizando un algoritmo de Inteligencia Artificial al mismo tiempo que 22 personas jugaban durante un minuto se obtenía una imagen que tenía la misma fiabilidad que la que era analizada por un microscopista.

MalariaSpot

¿Dónde se implantó por primera vez?

En Mozambique el verano de 2015. Dos compañeras viajaron al Hospital del Distrito de Manhiça con el que colaboramos desde hace unos años. Este hospital analiza durante el invierno 200 muestras al día de personas llegan con fiebre y malestar, los síntomas de la malaria. Desde allí nuestras compañeras acoplaron el móvil al ocular de un microscopio con una pieza que habíamos impreso previamente en 3D, tomaron fotos de varias muestras y las enviaron al juego. Voluntarios de todo el mundo se pusieron a jugarlas, nuestro algoritmo ('Frankie') agregó los resultados de los diferentes jugadores sobre cada muestra, y en menos de 15 minutos mandamos de vuelta a Mozambique la primera imagen analizada.

¿Quiénes formáis parte de este equipo?

Actualmente formamos parte de este equipo 7 personas y cada día estamos más entusiasmados con la idea de que a través de la inteligencia particular de todas las personas que participan en este proyecto y la Inteligencia Artificial se pueden salvar vidas.

Ahora estamos trabajando en la siguiente fase, en el desarrollo de un microscopio portátil y de bajo coste fabricado con piezas impresas en 3D y un teléfono móvil, para poder tomar imágenes desde cualquier lugar del mundo a un precio asequible.

¿Cuántos voluntarios colaboran con vosotros?

El dato más ajustado es que han jugado 100.000 personas de 100 países diferentes. Es muy ilusionante ver el impacto que ha tenido. Nos escriben de todas las partes del mundo con un afán de colaboración; por ejemplo, tuvimos un caso de un joven que se ofreció para hacernos un cómic y una youtuber que nos hizo un vídeo viral sobre el videojuego.

¿En qué medida han ayudado tanto la tecnología como la participación ciudadana al desarrollo del proyecto?

En realidad es un proyecto 100% de participación ciudadana, sin jugadores no hay información ni diagnóstico, es a través de la gamificación y de la Inteligencia colectiva como se ha podido desarrollar esta iniciativa.

5

¿Qué meta te propones conseguir a medio plazo?

Hace unos pocos meses hemos constituido la start-up SpotLab, para avanzar en el desarrollo de tecnología para el diagnóstico médico que sea portátil, barata y conectada. Queremos contribuir a democratizar el acceso a la salud.

El telediagnóstico tiene mucho potencial en el mundo subdesarrollado y también en países como el nuestro. Nos queremos seguir focalizando en enfermedades con impacto global, con millones de diagnósticos y muertes al año como pueden ser tuberculosis, cáncer o diabetes. Preferimos dar un millón de diagnósticos a un euro que un diagnóstico a un millón de euros.

¿Cómo crees que está la Ciencia en nuestro país? Y ¿cómo ves el futuro para los científicos españoles?

Llevo en este campo casi 4 años y diría que han sido años complicados por la falta de recursos económicos. Si quieres conseguir 3 proyectos tienes que presentar alrededor de 20 propuestas.

Talento hay y los profesionales está muy bien formados, con ganas de hacer cosas interesantes. Confío en que según ahora que hemos salido de la crisis, se abran más becas de investigación porque si no la gente se irá fuera.

 


¿Te ha parecido interesante este contenido? ¡Descubre el resto de Women at Technology!

boton inicio