Ana y Estefanía Olmos: “Ser ingenieras es una estupenda forma de desarrollarse como personas capaces en la sociedad del conocimiento”

  • Martes, 13 Junio 2017

Fundadoras Fabulist cortesia de Economia3Imagen de las fundadoras de Fabulist, cortesía de Economia3.Hermanas e ingenieras de Telecomunicación, mujeres profesionales STEM y mujeres emprendedoras. Todo eso son Ana y Estefanía Olmos, que hace dos años decidieron dar un vuelco a su carrera profesional y poner en marcha Fabulist Travel, una empresa que aplica la tecnología a un servicio tradicional que les entusiasma: viajar.

En 2015 participaron en la competición de empresas ActúaUPM, que organiza cada año la Universidad Politécnica de Madrid, donde estudiaron. Más tarde fueron uno de los cinco proyectos ganadores de la tercera convocatoria de Aceleradora de Proyectos de Alto Potencial de Madrid Emprende, y en 2016 fueron seleccionadas para el programa Lanzadera.

En el último semestre han crecido un 30% mensual, con más de 2.000 usuarios inscritos, una oferta de más de 150 viajes y una facturación que en 2016 superó los 100.000 euros (280.000 euros hasta hoy). Ana y Estefanía Olmos cuentan su experiencia a Womenalia.

WOMENALIA.- ¿Cómo fue vuestro paso por la escuela de telecomunicación? ¿Había pocas chicas?
FABULIST TRAVEL.- Ingeniería de Telecomunicación es una carrera donde predomina la presencia masculina, sí, pero el ambiente no resulta incómodo para las mujeres que hemos apostado por estos estudios. Hemos tenido experiencias independientes pero ninguna de las dos nos hemos sentido fuera de lugar. Nos hemos enfrentado a la dificultad de algunas asignaturas, nos hemos tenido que acostumbrar a un ritmo de trabajo muy exigente, hemos tenido que aprender a dominar el arte de preparar los exámenes y de priorizar muy bien para poder llegar a todo. En este proceso nos hemos encontrado con un ambiente sano, en el que los alumnos (¡y las alumnas!) se ayudan entre sí. Las alumnas de Ingeniería de Telecomunicación con las que estudiamos eran personas inteligentes, trabajadoras, divertidas: chicas que se sentían cómodas en su piel y no necesitaban de artificios para encajar y brillar. De hecho, nosotras hemos accedido a grandes oportunidades en el contexto de nuestro paso por la carrera. Destacando por las altas notas, accediendo a becas para estudiar en el extranjero, proyectos fin de carrera con matrícula de honor, etcétera. Vale la pena comentar que ambas hemos aprovechado la oportunidad de estudiar en Alemania (y en alemán) y hemos visto que allí sí se cuestionaba más el motivo por el que una mujer podría querer estudiar una carrera tan técnica, encontrándonos preguntas e indagaciones (“¿y cómo se te pudo ocurrir estudiar teleco?”) nacidas de una curiosidad genuina que nunca nos habíamos encontrado en España.

W.- ¿En qué tipo de empresas y en qué posiciones habéis trabajado?
ANA OLMOS.- He trabajado en la Universidad Politécnica de Madrid. Me incorporé al grupo de investigación del GTIC en la ETSIT y trabajé en temas de gobernanza de internet, análisis tecnoeconómico y prospectiva de mercado. He trabajado como investigadora en proyectos varios, liderando la oficina técnica del Foro de Gobernanza de Internet en España y participando en proyectos de I+D. Como docente, he impartido clases a alumnos de 1º y 5º de Ingeniería de Telecomunicación. El número de chicas en la carrera no ha dejado de crecer con los años.
ESTEFANÍA OLMOS.- He trabajado en el sector privado, ayudando a empresas de base tecnológica a innovar, generalmente aplicando la tecnología a otros sectores, como por ejemplo el de salud (eHealth). He impulsado a las pymes y startups que estaban en posición de lanzarse al mercado europeo dándoles apoyo, ayudándoles a integrarse en redes de colaboración con otras empresas europeas complementarias y representando sus intereses ante la Comisión Europea en Bruselas como delegada elegida por el gobierno español.

W.- ¿Por qué decidisteis emprender vuestro propio negocio?
F.T.- El I+D+i está en nuestro adn y ha impregnado toda nuestra trayectoria profesional. Para nosotras, la tecnología nunca ha sido un fin en sí mismo sino un medio para transformar e innovar en otros sectores. Con la mirada limpia y el conocimiento de lo que se puede alcanzar técnicamente, se puede aportar mucho valor y aproximaciones innovadoras para resolver viejos y nuevos problemas de la industria.Iday FabulistAna Olmos en su pitch en el Investors Day de Lanzadera, que fue elegido el mejor entre una veintena de proyectos.

W.- ¿Qué es Fabulist Travel?
F.T.- Fabulist Travel es una plataforma web que ofrece viajes para familias con niños. Es un proyecto de base tecnológica, que va dirigido a un nicho, que ofrece posibilidades de personalización (automática) y que ofrece un producto de gran calidad a precios muy competitivos. Hacemos viajes diseñados por mamás para mamás. Aprendemos de los que más saben, los papás y mamás viajeros, y les incorporamos en el proceso de diseño y difusión de los viajes. Nos alineamos con proveedores que son ideales para nuestro nicho y les aportamos valor. Utilizamos la tecnología para absorber el aumento de demanda manteniendo una estructura ligera.

W.- ¿Qué tienen que ver los viajes con la ingeniería de telecomunicación?
F.T.- Las tecnologías de la información y las comunicaciones tienen un potencial transformador que sólo adquiere valor cuando se aplican a un producto, un servicio, un proceso, una industria. En Fabulist estamos haciendo lo que hacen todos los ingenieros: identificando problemas y solucionándolos con tecnología, creatividad y seguridad. Procedimentamos, automatizamos, integramos, hacemos análisis de datos con valor predictivo y aportamos valor tanto a nuestros clientes como a nuestros proveedores.

W.- ¿Qué tiene de especial el algoritmo que desarrollasteis al principio de Fabulist?
F.T.- El algoritmo inverso parte de un principio fundamental: buscamos experiencias antes que destinos. Con esa premisa, surge la necesidad de disponer de un proceso inspirador y que nos ayude a empezar la búsqueda por donde nos importa, esto es, el tipo de aventura que queremos vivir. Ese mismo principio nos guía desde el primer día y hoy en Fabulist sigue primando la inspiración y el acompañamiento del cliente antes, durante y después del viaje. Presentamos a nuestros viajeros con propuestas emocionantes en lugares auténticos, vibrantes e históricos.

W.- ¿Tiene futuro ese algoritmo en Fabulist?
F.T.- ¡Sí! El algoritmo es potente y sigue 100% alineado con nuestros valores y nuestra forma de abordar el concepto de viaje familiar. Nos hemos ido acercando al cliente en procesos de ensayo y error, identificando no sólo qué quiere, sino cómo hay que presentarlo. Ahora mismo nuestros viajes están teniendo mucha aceptación y a medida que vayamos creciendo en oferta volverá a tener sentido incorporar el proceso inverso de búsqueda. El buscador por destinos en turismo está completamente desactualizado. Tendremos más gente buscando “una experiencia gourmet” que “un restaurante en Florencia” y la tecnología tiene que alinearse con esta necesidad.

W.- ¿Es exportable a otros negocios?
F.T.- ¡Sin duda! La forma de buscar y los criterios que se utilizan están cambiando en todos los sentidos. En cualquier caso, el algoritmo está desarrollado muy específicamente para el contexto de turismo y el público objetivo familiar, por lo que cualquier exportación requerirá una adaptación.

W.- ¿Cómo prevéis que va a evolucionar vuestra empresa en el futuro? ¿Seguirá teniendo vuestro sello de telecos?
F.T.- El sello tecnológico es un pilar de nuestro modelo de negocio. Nos apoyamos en la tecnología para absorber conocimiento del 2.0, para automatizar procesos (incluidos los de personalización) y para aplicar técnicas de economía de escala a nuestros productos de éxito.

W.- ¿Qué diríais a las niñas que no se plantean estudiar carreras STEM porque creen que son cosa de chicos?
F.T.- Les diríamos que no existe tal cosa como una “carrera de chicos” (ni tampoco una “carrera de chicas”) y que identifiquen las áreas en las que tienen mayor potencial, tanto por habilidades que hayan identificado como por que les gusten y lo pasen bien haciéndolo. Les diríamos que piensen no sólo en la carrera y en las asignaturas, sino en cómo los estudios les van a ayudar e impulsar para abordar una trayectoria profesional con formación y capacidades. Es conveniente saber que sigue habiendo prejuicios y se encontrarán, sin duda, con personas y organizaciones que tendrán que sortear y manejar, pero esto no es algo propio de la ingeniería sino de la sociedad en que vivimos. Ser científicas o ingenieras es una estupenda forma de adquirir habilidades útiles y bien valoradas y de desarrollarse como personas capaces en la sociedad del conocimiento.


¿Te ha parecido interesante este contenido? ¡Descubre el resto de Women at Technology!

boton inicio