El papel de la mujer en la investigación científica

  • Jueves, 05 Enero 2017

Mujer investigacion universitariaEntre 2009 y 2014, AMIT (Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas) denunció que tan sólo el 18% de los premios científicos en España se concedían a mujeres y, en el caso de los premios con una dotación económica de más de 100.000 euros, este porcentaje se reducía hasta el 7,14%. Lejos de corregirse, esta tendencia ha empeorado, a juzgar por la ausencia total de investigadoras en destacados premios como Fronteras del Conocimiento y Jaume I.

Los premios no son sino un estadio más en el que se desvela la desigualdad que la mujer profesional tiene que enfrentar en el mundo de la ciencia. El problema afecta igualmente a toda la carrera científica, aunque en los últimos años se ha comenzado a corregir en la base de la pirámide. Pero ¿cuándo llegará la mujer a romper el techo de cristal en este ámbito?

Lejos de desanimarse, las científicas tratan de generar vocaciones en las nuevas generaciones para que un día alcancen esa igualdad de género que a ellas aún se les resiste. Así, por ejemplo, AMIT-Aragón organiza visitas a los colegios de esta comunidad autónoma para acercar a los jóvenes la importancia de la ingeniería y fomentar el interés de las niñas en las carreras tecnológicas.

Es de sobra conocido que la mujer superó en número al hombre en la universidad hace ya muchos años, y que por lo general termina sus estudios antes y con mejor desempeño, pero eso no es suficiente para derribar la barrera que se encuentra al terminar el doctorado: el acceso a una carrera investigadora está lleno de obstáculos, y llegar a puestos de responsabilidad se convierte en una utopía.

Capitolina Díaz, presidenta de AMIC, afirma en una entrevista publicada en la web de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia que “como en el resto de la sociedad, las mujeres están relegadas de las posiciones de poder y de toma de decisiones en las organizaciones científicas”. En concreto, cifra en el 21% el porcentaje de mujeres en los puestos más altos de las universidades y de los organismos públicos de investigación (OPI).

Un 21% que apenas llega a la cúspide, pues sólo hay una rectora en todas las universidades públicas españolas y ninguna en el conjunto de los OPI. La excepción que confirma esta regla tiene un nombre propio que a pocos les suena nuevo: María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), de prestigio mundial.

Otro importante organismo de investigación español, el CSIC, admite que la baja presencia de las mujeres en las tareas científicas de la institución ha sido un problema que se venía arrastrando desde su creación, y para corregirlo aprobó en 2002 la creación de la Comisión de Mujeres y Ciencia para estudiar las posibles causas que dificultan la carrera científica de las mujeres y proponer acciones destinadas a corregir esa desigualdad.

La presidenta de esta comisión, Pilar López Sancho, es investigadora del CSIC en Física del Estado Sólido y subraya cómo los informes que ha elaborado esta institución anualmente van desvelando una evolución positiva. Sin embargo, aunque el número de investigadoras ha aumentado, sigue encontrándose un embudo muy estrecho a la hora de crecer profesionalmente, y sólo un 25% de los profesores de investigación, la mayor categoría que se puede alcanzar en el CSIC, eran mujeres en 2015. López Sancho lo achaca sin dudar a las dificultades de conciliación y a un sesgo de género a la hora de evaluar los méritos.

Según datos proporcionados por Pilar López Sancho en la web del CSIC, tanto en esta institución como en las universidades, “dentro de las ciencias experimentales, la física es la que menos presencia de mujeres tiene”, en torno al 30%, similar a las ingenierías, mientras que en matemáticas, química y biología ya está en torno al 50%.

Para la directora de la Comisión de Mujeres y Ciencia del CSIC, “la igualdad debe empezar en la escuela. Los más pequeños tienen que saber que la capacidad intelectual de un niño y una niña es la misma”.

Como dice otra investigadora del mismo CSIC, la socióloga María Ángeles Durán, “el techo de cristal en ciencia se ha movido pero no se ha roto”.


¿Te ha parecido interesante este contenido? ¡Descubre el resto de Women at Technology!

boton inicio