Qué puede aportar el arte a las profesiones STEM

  • Lunes, 28 Noviembre 2016
mujer tecnologia arte

Fomentar las vocaciones tecnológicas parece fundamental en un entorno en el que sólo 15,6 de cada mil ciudadanos de entre 20 y 29 años completan estudios en disciplinas STEM. Esto suena peor aún si lo dividimos por sexos, donde la desigualdad es palpable porque si hablamos de 21,3 hombres de cada mil, en las mujeres el ratio se reduce a 9,8, según datos de Eurostat actualizados hasta 2012. Y la presencia femenina se reduce aún más de cara a forjar una carrera profesional dentro de estas disciplinas.

En los últimos años se ha iniciado una nueva corriente en Estados Unidos que suma una letra al sector STEM desde la educación primaria para añadirle una formación artística que ayude a transformar unas materias habitualmente encorsetadas mediante el desarrollo de aspectos como la innovación, el diseño y la imaginación.

Se trata del STEAM, que ya ha protagonizado dos conferencias internacionales en Barcelona en 2015 y 2016. En ellas se compartieron diversas iniciativas que se basan en la motivación de los estudiantes mediante el juego y la colaboración para resolver retos de forma creativa.

Los defensores del STEAM destacan los beneficios de sumar la cultura de pensamiento científico, el razonamiento basado en la evidencia y una serie de habilidades que ayuden a los estudiantes en la toma de decisiones con capacidad para resolver problemas, innovar y aportar un pensamiento crítico. Herramientas que serán muy útiles para la mujer profesional del futuro, y también para fomentar las iniciativas de mujeres emprendedoras en un sector casi monopolizado por los hombres hoy en día.

La Comisión Europea ha abrazado esta idea y está apoyando diversas iniciativas en este sentido, como el Proyecto Scientix, una comunidad que promueve la colaboración entre docentes, investigadores, legisladores y especialistas en profesiones STEM de toda Europa. Y el Proyecto InGenious, que implica a la comunidad científica y médica y a la industria farmacéutica.

Ainhoa Marcos, directora del programa de profesores ejemplares de Smart, explica que la Comisión Europea hace seis recomendaciones para favorecer una enseñanza de las ciencias que contribuya a tener una ciudadanía responsable. Empieza por convertir la formación científica en una formación continua desde edades tempranas y para todos los alumnos, y por hacerla interdisciplinar. Hace hincapié en la importancia de la calidad de la formación de los docentes tanto en la didáctica como en la propia disciplina que imparten.

En sus recomendaciones, la CE habla también de impulsar la implicación de las empresas y la sociedad civil en la educación, promover la investigación y la comprensión de la ciencia por la población y conectar la innovación y la educación científica en todos los niveles.

Cuando parece claro que el sector STEM va a ser fundamental para las profesiones del futuro, la adición de una A pretende darle una dimensión creativa desde las primeras etapas educativas para lograr que quienes rijan nuestro destino en el futuro combinen adecuadamente los conocimientos científicos con un pensamiento crítico que no nos convierta en autómatas.

 

¿Te ha parecido interesante este contenido? ¡Descubre el resto de Women at Technology!

boton inicio