Claves para reforzar el liderazgo femenino en el siglo XXI

  • Martes, 12 Noviembre 2019

Liderazgo femeninoEl liderazgo femenino es fundamental para mejorar los resultados de las empresas, porque las mujeres dirigen de una forma diferente. Y ante un futuro en el que la tecnología estará en todas las esferas de nuestras vidas, las mujeres STEM tienen la responsabilidad de fomentar estas profesiones. Son dos de las conclusiones que se pudieron extraer del debate Liderazgo femenino en el siglo XXI: #MujeresSinBarreras.

Organizado por la Asociación Madrileña de Mujeres Directivas y Empresarias (AMMDE), en poco más de una hora el debate destacó asuntos relevantes que frenan el liderazgo femenino en la actualidad. También fluyeron las ideas para ponerlo en valor. Como explicó Sara Navarro, presidenta de AMMDE, al inicio del acto, la participación igualitaria de las mujeres en todas las esferas de la vida es primordial para el progreso de la sociedad.

La situación actual del liderazgo femenino

La situación actual del liderazgo femenino fue el primer asunto que abordaron los participantes, moderados por María Victoria de Rojas, editora de la revista Ejecutivos. Julie-Ann Guivarra, embajadora de Australia en España y primera embajadora indígena de su país, se centró en el ámbito político y recordó cómo su país, a pesar de haber sido uno de los primeros en reconocer el derecho de voto a la mujer, en 1902, no tuvo una ministra de asuntos exteriores hasta 2013. “Las mujeres somos parte de la solución de los problemas del mundo”, reivindicó.

Liderazgo femenino 3Cristina Mateo Reyzábal, responsable de banca de empresas en Madrid y noroeste en Ibercaja, habló sobre la evolución de la banca, un sector “tradicionalmente masculino, y más en los puestos de dirección”, que hasta 1968 prohibía emplear a mujeres. “Hay que ir hablando de lo que nos frena para ir avanzando poco a poco, porque el tiempo va en nuestra contra”, afirmó. Para Silvia Castilla Abruña, directora de operaciones y tecnología de Atento, la clave está en “la educación desde casa, y después en la formación”, y añadió: “Cuando estudié ingeniería, había pocas mujeres. Es un cambio cultural que lleva tiempo, pero ya ha empezado”.

Un avance más político que empresarial

El vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas, Diego López Garrido, recordó cómo el avance de la mujer “ha sido más rápido en el ámbito político que en el laboral”, pero también subrayó cómo hay profesiones feminizadas, como la medicina, “y otras que incluso están extremadamente feminizadas, las que tienen que ver más con lo social”, en claro desequilibrio con las STEM.

En cuanto al liderazgo de las mujeres en empresas tecnológicas, donde la presencia femenina es muy reducida, Guivarra fue a la base de la que se nutren esas compañías: “Un estudio de la Unesco dice que sólo hay un 35% de mujeres en carreras STEM. Hacen falta más”. Castilla Abruña tomó el testigo: “Las mujeres STEM debemos hacer ver al resto de mujeres la importancia social de la tecnología, fomentarla y animar al resto como posibilidad de cambio y desarrollo profesional”.

El techo de cristal

Liderazgo femenino 2El techo de cristal fue otro asunto que abordó la moderadora. Guivarra afirmó que hacían falta datos para poder convencer al mundo de que el problema existe. Mateo Reyzábal matizó que los datos dependen de la fuente de la que se tomen, y reclamó “pasar a los hechos, plasmar esos datos y hablar de ellos. Y que los hombres sepan lo que pensamos”. Por su parte, Castilla Abruña propuso romper las barreras que impiden el progreso de las mujeres, como el papel de la maternidad: “Ser madre no significa que no quieras desarrollarte profesionalmente”.

López Garrido aludió a un reciente informe de Standard and Poor's que asegura que las empresas que tienen una mujer como CEO obtienen mejores resultados. A partir de ahí, describió el liderazgo femenino como “consensual y participativo”, frente al “individualista y agresivo” de los hombres. Más tarde matizaría: “Las características femeninas también las pueden adoptar los hombres”.

Mateo Reyzábal confirmó esas diferencias, “sin quitar que hay hombres maravillosos”, y resaltó que hay pocas CEO “pero son espectaculares”, para concluir: “No sé si eso cambiará cuando haya más”. Guivarra añadió una característica más: “Los hombres tienen más capacidad para compartimentar su vida”.


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