Cristina Márquez y Óscar Amador, mentores en Technovation Challenge

  • Martes, 15 Octubre 2019
Technovation Challenge

LPSN es el equipo finalista español en Technovation Challenge 2019 formado por 5 estudiantes de entre 15 y 16 años que crearon una app que nos permitiese sentirnos seguras al volver a casa. Esta app When&Where fue diseñada por estudiantes del IES Velázquez de Móstoles que fueron mentorizadas por dos estudiantes de doctorado de la UC3M: Cristina Márquez y Óscar Amador.

Con ellos hemos hablado para conocer de cerca cómo ha sido la experiencia de mentorizar y ser referente tecnológico de las generaciones STEM del futuro.

Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria en el mundo de la tecnología/ciencia.

Cristina: Desde pequeña me atraía todo lo relacionado con tecnología, cada vez que entraba en casa un disquete, videojuego o reproductor de VHS/DVD quería saberlo usar. Creo que el momento decisivo fue cuando conocí muy joven Internet de mano de una serie (rondaría los 6 u 8 años): quería entender la relación que tenía el mundo digital con el mundo real. Según iba creciendo me gustaban más las asignaturas de matemáticas, tecnología y los idiomas. Así que con estos gustos decidí probar a estudiar el Grado bilingüe en Ingeniería de Telecomunicaciones en 2011. A mitad de carrera quise conocer el ambiente tecnológico fuera de la universidad y empecé a trabajar en un instituto de investigación, donde tuve mi primera experiencia laboral y me gustó. Cuando estaba acabando el grado, quise irme a estudiar el Máster al extranjero, pero había ciertas restricciones legislativas e incompatibilidades para ejercer la profesión completa en España, así que decidí quedarme y estudiar el doble Máster en Ingeniería de Telecomunicación e Ingeniería Telemática que me daría acceso al doctorado, el cual empecé en 2017.

Óscar: Un día, mi papá nos regaló a mi hermano y a mí una consola de videojuegos. Cuando abrimos la caja, no supimos cómo conectarla, entonces llamamos al primo de mi mamá, que estudiaba ingeniería electrónica y la conectó. Desde ese momento, decidí que quería ser ingeniero. En México, desde secundaria te puedes orientar hacia carreras de tecnología, y por eso hice la secundaria y el bachillerato en instituciones técnicas. Yo quería ser ingeniero electrónico, hasta que en el bachillerato un amigo me enseñó HTML a cambio de ayudarle con álgebra, y desde ahí decidí ir más por el lado de la computación. Con lo que aprendí de HTML, a los 14 años fui a la oficina del equipo de fútbol de la ciudad para pedir autorización de usar el escudo para hacer una web. El equipo no tenía web y la propuesta les pareció novedosa, así que no solo me dejaron usar el escudo, sino que me convertí en el administrador de la primera web oficial del club. Eso fue en el 2001, y yo me gradué como Ingeniero en Telemática en el 2011, y en esos diez años tuve muchos trabajos en el mundo de la tecnología, desde diseño web, bases de datos, estuve en proyectos de centrales generadoras de electricidad, teleeducación (que fue el tema de mi trabajo de fin de grado), e incluso varias aventuras en el mundo del emprendimiento. Del 2015 hasta hoy he estado más en el mundo de la investigación, con el máster y actualmente el doctorado en Ingeniería Telemática.

¿Qué fue lo que más te llamó la atención de la tecnología?

Cristina: Lo que más me llamó la atención fue que algo "no real" pudiera tener un efecto en el mundo físico. Por ejemplo, que detrás de un videojuego, hubiera un código que lo hiciera funcionar y tuviera distintos personajes. O que una gran cantidad de información cupiera en un CD (como la Encarta) y que se actualizase tan rápido que las enciclopedias físicas quedaran obsoletas en pocos años. Incluso que pudieran existir hologramas (la serie tenía de todo) y que toda la información estuviera contenida en eso que se llamaba "Internet".

Óscar: De la tecnología lo que más me gusta es la capacidad de transformar la realidad. Usando la tecnología puedes hacer que las cosas mejoren. Desde la pequeña escala, como hacer un dispositivo que riegue tus plantas automáticamente, hasta una gran escala, cuando me ha tocado ayudar a pequeños y medianos negocios a ser más eficientes. Incluso el proyecto que hice en mi trabajo fin de máster, que tenía como fin hacer que los peatones y ciclistas estuvieran más seguros en las calles. La tecnología te da las herramientas necesarias para hacer al mundo mejor.

Háblanos sobre el proyecto que te ocupa ahora mismo.

cristina310Cristina: Ahora mismo estoy terminando el Doctorado en Ingeniería Telemática, combinando las áreas de Big Data y 5G, con un foco en realizar investigaciones con datos reales y distintos escenarios haciendo uso de network slicing para gestionar los recursos de las redes del futuro. Además, imparto docencia en la universidad. Fuera del ámbito laboral, participo en eventos, charlas e iniciativas donde visibilizar a la minoría que representamos las mujeres aún en el área TIC/STEM. El que más repercusión ha tenido es Technovation Challenge, donde mentoricé a dos equipos (LPSN y Queens_ of_the_Code) de 5 alumnas de instituto cada uno. Pero no se quedó solo en eso, pues pude acompañar a mi equipo LPSN (nombre del equipo) en la final mundial junto a mi compañero, haciendo de 2019 un año aún más especial. Dentro de poco empiezo una nueva aventura en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), una de las principales instituciones dedicadas a la ciencia, la ingeniería y la investigación, y sin duda será otra gran experiencia.

Óscar: Ahora estoy en el Doctorado en Ingeniería Telemática, trabajando con redes vehiculares y la diseminación de información de seguridad en carreteras usando redes inalámbricas. Estar en el doctorado hizo que conociera iniciativas como Technovation Girls, aunque esto fue más bien gracias a mi compañera Cristina Márquez, que entró en Technovation mucho antes que yo. Cuando entré a Technovation, y las chicas del equipo LPSN y yo comenzamos a trabajar, lo primero que hice fue invitar a Cristina al equipo, para que las chicas tuvieran un referente femenino en el campo de la tecnología y creo que eso sirvió como catalizador para que LPSN llegase a donde está ahora.

¿Cómo ha sido la experiencia de mentorizar a chicas de 15 años?

Cristina: Trabajar con las chicas ha sido muy especial. Son un equipo muy completo y que se complementa muy bien, pues no sólo tenían la idea, además querían aprender y tenían la motivación para resolver un problema que desafortunadamente está cobrando fuerza. Ver cómo futuras generaciones crean su sueño con la ayuda que puedes darle gracias a tus conocimientos y experiencia ha sido muy gratificante. Los mentores hemos sido solo un apoyo, pues su esfuerzo y empeño para desarrollar la idea fue decisivo con el poco tiempo que tuvieron.

Technovation Challenge app when where

Óscar: Con el equipo LPSN todo ha sido muy sencillo. Las chicas tienen un potencial enorme, y lo que les dije siempre fue que debían creer en ellas mismas, pero que además hay que respaldar esa fe con muchísimo trabajo. La labor del mentor hay que entenderla como la de alguien que potencia las habilidades del otro, y debe entenderse como una relación no jerárquica, sobre todo cuando trabajas con adolescentes. Mi trabajo ha sido en general como un apoyo, como alguien que les quita las piedras que se puedan encontrar en el camino, y sobre todo tratando de que ellas mismas construyan conceptos y desarrollen habilidades.

¿En qué consiste la app When&Where?

Cristina: When&Where es una aplicación gratuita que está disponible para dispositivos Android (pronto para iOS) que detecta anomalías activamente cuando alguien está corriendo o andando. Obtiene tu localización en tiempo real y si pasa algo, por ejemplo, que te pares o no te acerques a tu destino avisa a tu contacto de emergencia previamente seleccionado. La aplicación tiene dos modos distintos que puedes utilizar dependiendo de tu situación, puedes guardar tus rutas favoritas y volver a hacerlas cuando quieras. También dispone de un botón que te pone en contacto directamente con los servicios de emergencia por si estás en peligro. Es una aplicación sencilla e intuitiva que se centra en proporcionar seguridad a las mujeres, pero también ayuda a todos los colectivos vulnerables (ej. niños, personas con Alzheimer, etc.), respetando la privacidad de los usuarios, pues ellos tienen en todo momento el control de sus datos.

Óscar: When&Where es una aplicación que detecta anomalías cuando una persona sale a andar o a correr. La parte técnica no es nada complicada, es un rastreador GPS actuando en conjunto con un acelerómetro y giroscopio, que detecta si te has detenido o si no te estás acercando al punto al que deberías acercarte. La idea detrás de When&Where es muy simple, y en eso radica el éxito que ha tenido. Lo más impresionante es que las chicas tenían en mente desde el inicio la aplicación tal y como la han desarrollado.

¿Cuál es para ti la parte buena y cuál la mala de la tecnología/ciencia?

Cristina: La parte buena podría resumirla en las vidas que se salvan, las mejoras en la calidad de vida, las comodidades en el día a día y los avances que permiten compensar los hechos desafortunados que ocurren debido a negligencias, catástrofes naturales, o simplemente diferencias dependiendo de dónde y cómo nazcas. Sin embargo, a veces los avances vienen motivados por guerras o se usan en detrimento de la sociedad, incluso aprovechándose del desconocimiento de otros que no conocen lo que implica hacer uso de determinadas tecnologías (ej. personas mayores que tienen una barrera tecnológica, aceptar que utilicen tus datos para ofrecerte publicidad personalizada a cambio de usar un servicio de forma gratuita, etc.).

Óscar: Creo que, si reflexionamos, los grandes cambios científicos y tecnológicos han sido inspirados por las guerras, no solo aquellas que se pelean en el campo de batalla, sino incluso las guerras frías. Otro catalizador es el aspecto comercial. Ahora, la parte buena viene a veces pegada con la mala, por ejemplo, muchos tenemos nuestros hogares automatizados, con aspiradoras robot, con altavoces inteligentes en cada habitación, y esto nos hace la vida más cómoda, pero no sabemos realmente qué información le estamos dando a los fabricantes o quien tiene ahora mismo acceso a un plano muy específico de nuestra casa, o cosas más invasivas inclusive.

¿Qué personas en el mundo de la tecnología/ciencia te inspiran?

Cristina: En España me inspiran mujeres como Nuria Oliver, Nerea Luis Mingueza, Rebeca Minguela o María Fernández, entre muchas otras. Si bien, en el ámbito internacional se me ocurren Mayim Bialik, Sara Watcher-Boettcher o Carol Shaw. Según iba creciendo me inspiraron personas como Thomas Alva Edison, Leonardo Da Vinci, Alan Turing, Albert Einstein, pero tardé en encontrarlos. Creo que mis primeros referentes fueron mis padres, independientemente de que tuvieran o no relación con la tecnología. Después tuve y mantengo otros referentes más polifacéticos como Paul Walker, los integrantes de McFly o Anna Akana, los cuales considero que han perseguido la mejora continua en su ámbito, buscando hacer lo mejor que pudiesen con los dones que tenían y que han contribuido sin saberlo a formar lo que soy hoy.

Óscar: Si nos vamos muy lejos en el tiempo: Leonardo Da Vinci, y Ada Lovelace. Un poco más recientemente, Hedy Lamarr, Jeff Hoffman, Brian May y Simone Giertz. Algo que tienen en común casi todos es que no se dedicaban exclusivamente a la ciencia y tecnología, sino que son artistas, creadores de contenido, o personas con visión de negocios.

Si pudieras sentarte con tu yo de hace 10 años, ¿qué consejo le darías?

Cristina: A la Cristina de 16 años y a las futuras generaciones como las chicas de LPSN me gustaría aconsejarles que la vida puede cambiar tus planes, para bien o para mal, pero que lo que realmente cuenta al final del día es la actitud ante los problemas y la gente que te aprecia y te cuida. También me gustaría decirles que no dejen de creer en sí mismos/as, porque a veces hay sueños que se cumplen de formas que no se pueden imaginar, y el repetido consejo de mis padres de lo importante que es descansar.

Óscar: Esta pregunta la he venido reflexionando mucho desde que conocí a las chicas del equipo LPSN. A ellas les dije que me recordaban a mí mismo a la edad que tienen ellas, y eso hace que el consejo que les doy sea aquel que me hubiera gustado escuchar: palabras honestas y siempre viendo por el interés de ellas.
Al Óscar de hace diez años le diría que siguiera haciendo las cosas con la misma ilusión y pasión de siempre. Que siga soñando y luchando porque esos sueños se hagan realidad, y que en el futuro hay cosas increíbles esperándolo siempre y cuando decida ir a por todo. Ahora que lo pongo así, esto mismo es lo que le diría al Óscar de mañana.

¿Has visto en tu carrera/entorno algún ejemplo de discriminación en el sector STEM?

Cristina: Desde muy pequeña no he visto apenas educadoras en el ámbito que me apasionaba, y según van pasando los años, me sigue costando encontrarlas, ya sea por falta de vocaciones o por los techos de cristal. En ocasiones durante mi carrera estudiantil universitaria se ha dudado del trabajo que había realizado en equipo, independientemente del compañero (frecuentemente hombre pues el porcentaje de mujeres era bastante reducido) o incluso de mi capacidad para realizar un trabajo. También como espectadora he visto discriminación por tener otro tipo de piel, vestimenta o aficiones, los cuales no son en ningún caso un reflejo de tus capacidades técnicas. Aún sigue habiendo discriminación a algunos colectivos dependiendo de su sexualidad. Por desgracia, tampoco podré olvidar cuando vi a dos compañeros preguntar por un mismo empleo, y vi cómo se ofrecía antes al hombre que la mujer el empleo, aunque ésta estuviera más preparada. Este hecho no sólo ejemplifica, sino que mantiene vivo el techo de cristal al que las mujeres tenemos que hacer frente. Además, es un gran problema hoy en día optar a ciertos trabajos de responsabilidad dependiendo de tu edad si eres mujer (independientemente de que quieras o no formar una familia), lo cual debería ser inadmisible.

oscar310Óscar: Aunque sigue habiendo personas que lo niegan, hay techos y paredes de cristal para muchos colectivos. Ser mujer, persona de color, o inmigrante implica que ya vas perdiendo el partido desde antes del inicio. Hay quienes por el hecho de hablar con acento mexicano asumen que sé menos que los compañeros. En el máster recuerdo que respondí a una pregunta, con mis palabras, y el profesor dijo que estaba equivocado. Después un compañero dijo lo mismo, pero usando español europeo, y le dijo que la respuesta era correcta. Afortunadamente el mismo compañero hizo al profesor notar esa situación. Y en la brecha de género ni se diga. En el bachillerato tecnológico que estuve no tenía una sola compañera. Afortunadamente las cosas parece que van cambiando, porque en mi generación de grado estaba casi equilibrado el número de chicas y chicos que nos graduamos.

¿Qué medidas crees que se podrían tomar para paliar esta situación?

Cristina: Algunas medidas que cambiarían el paradigma actual sería fomentar el teletrabajo real, para garantizar la conciliación familiar y laboral, así como promover y visibilizar nuestro trabajo desde un ambiente respetuoso y colaborativo. También es importante atajar este problema mediante la educación: la igualdad y el respeto son los pilares sobre los que se deberían construir los valores desde pequeños, donde además iniciativas como Technovation pretenden romper la brecha de género que asola a las vocaciones STEM mediante la colaboración tanto de hombres como de mujeres. Vivimos en un mundo heterogéneo donde la variedad hace rico nuestro mundo, en cualquier ámbito y donde las etiquetas cada vez cobran menos fuerza. Se me viene a la mente la inspiradora charla de Janina Kugel (directora de recursos humanos en Siemens) a la que tuve el placer de asistir y ojalá que cada vez haga menos falta recordar que en nuestro ámbito lo que ha de primar es el trabajo, no los estereotipos. Además, otros países nos llevan la delantera y sería conveniente tomar nota de las medidas que están adoptando. Finalmente, si esto no cambia, será mucho más habitual que haya empresas fundadas por mujeres y otras que sólo buscarán la contratación de mujeres, hasta que el problema se reduzca. De hecho, estoy bastante segura de que alguna de las integrantes de LPSN emprenderá su propio negocio y no descarto que en un futuro lo haga yo también.

Óscar: Primero, que se reconozca que hay un problema. Mientras en las cúpulas empresariales y en los gobiernos no se acepte que hay techos de cristal, no van a comenzar a actuar. El siguiente paso es atraer a estos colectivos a las vocaciones STEM, mostrándolas como lo que son: herramientas para cambiar el mundo para bien. Lo que hace Technovation, por ejemplo, está bien, pero creo que debería comenzar a edades más tempranas y con un abanico de opciones más amplio. Y lo más importante es nunca dejar de luchar. Si ya estás formado en carreras de STEM y ves que el techo de cristal te detiene, busca ser el cambio que quieres ver en el mundo. Una manera de romper ese techo es emprender, juntarse varias personas y hacer su propia empresa en la que las cosas se hagan de una manera más justa. Esa es de hecho la manera en que yo quisiera tratar de hacer mi parte para solucionar este problema.