La presencia de las mujeres en los puestos de Inteligencia Artificial fue residual en 2018

  • Lunes, 15 Abril 2019

ia-ey-355x250


EY prevé que la Inteligencia Artificial formará parte de todas las áreas de nuestra vida en un periodo de tres a cinco años.

La Inteligencia Artificial (IA) es actualmente un potente transformador en todas las organizaciones del mundo, pero también uno de los sectores donde la presencia de mujeres es más residual. De acuerdo con el último Global Gender Gap Report 2018 elaborado por el Foro Económico Mundial, solamente el 22% de los profesionales que se dedicaban a la Inteligencia Artificial fueron mujeres, en comparación con el 78% restante, que resultaron ser hombres.

EY prevé que la Inteligencia Artificial formará parte de todas las áreas de nuestra vida en un periodo de tiempo de tres a cinco años y, dentro de las empresas, se implementará en todo tipo de servicios, desde los financieros y de asesoramiento al cliente, hasta en los procesos de reclutamiento o, incluso y con especial énfasis, en el diagnóstico médico.

Beatriz Sanz, socia responsable a nivel mundial de Data Analytics e Inteligencia Artificial en el área de Consultoría de EY, afirma que "estamos viviendo una revolución en el campo de la biotecnología y de los sistemas de la información. En poco tiempo, el cuerpo humano funcionará como un banco de datos y modificaremos la forma en la que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. Vamos a ver una auténtica revolución en este ámbito."

Sin lugar a dudas, la implantación de la Inteligencia Artificial mejora nuestras vidas en muchos aspectos, pero los expertos también señalan que esta tecnología se basa en algoritmos que aprenden de los datos del mundo real, por lo que, inevitablemente, reproduce los prejuicios de la sociedad en la que actúa.

En este sentido, Beatriz Sanz explica que "tener un conocimiento exhaustivo sobre el funcionamiento de la Inteligencia Artificial es una medida clave para evitar que patrones sesgados del pasado vuelvan a reproducirse en su aplicación futura". Además, señala que "el problema no reside en la expansión de la Inteligencia Artificial, sino en cómo las personas construyen los sistemas en los que se basa, por ejemplo, en la publicidad dirigida, donde sucede que los asistentes virtuales a veces ofertan anuncios de puestos de trabajo mejor pagados a hombres que a mujeres".


Medidas para que la IA reduzca la brecha de género

"Debemos actuar, a día de hoy, para conseguir que la implantación de la Inteligencia Artificial reduzca los problemas de sesgo de género en el futuro". Para ello, Beatriz Sanz detalla algunas maneras de evitar que la IA ahonde la brecha de género en el futuro, a través de acciones orientadas a la concienciación, la educación y la inclusión en el presente.

Una de las medidas señaladas es promover una mayor conciencia y comprensión sobre esta tecnología. "Tener una perspectiva más amplia sobre los diversos requisitos de los usuarios y definir desafíos para abordar el uso de la Inteligencia Artificial ayudará también a cambiar su percepción". En este sentido, es necesario integrar numerosas perspectivas y disciplinas en el entorno de la IA, tanto las de ciencia y tecnología, como la filosofía, la ética o el ámbito jurídico.

La segunda recomendación para favorecer la equidad de género en el sector de la IA reside en la educación. Según la encuesta Building a better working Europe elaborada por EY en diciembre de 2018, el 41% de los encuestados destacó que promover la participación de las mujeres en los grados de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) es una de las iniciativas políticas que mayor impacto tendrá en el mercado laboral.

Con el objetivo de impulsar el papel de la mujer en el mundo STEM, EY ha creado Women in technology, una iniciativa estratégica que aboga por la inclusión del talento femenino en nuevos campos, incluidos el de software, la ingeniería y los servicios de IA.

Por otro lado, para garantizar que la IA se desarrolle de la manera más inclusiva posible y que los beneficios se compartan equitativamente, independientemente del género o raza, EY considera que los estándares a seguir no solo deben ser marcados por los altos cargos directivos, sino que se precisa de una labor conjunta, también promovida desde las posiciones inferiores de dentro de las corporaciones.

 


¿Te ha parecido interesante este contenido? ¡Descubre el resto de Women at Technology!

boton inicio