Cómo conseguir la pisada perfecta en running

  • Jueves, 27 Agosto 2015

Fases de la pisada
Cuando salimos a correr, cada pisada tiene tres fases, la primera de impacto del talón contra el suelo; en segundo lugar, el apoyo de la planta del pie en el suelo y en tercer lugar, la impulsión, que sucede cuando los dedos de los pies provocan el desplazamiento y avanzamos. La manera en que pisemos nos definirá como pronadores, neutros o supinadores y esto vendrá definido por nuestro arco de la planta del pie.

Cada pisada consta de 3 fases: impacto, apoyo e impulsión

- Los pronadores: sucede durante la segunda fase de nuestra pisada, cuando el pie se apoya en el suelo, y este se hunde hacia dentro. Suele darse en runners con los pies planos. Por ello, necesitarán zapatillas con estabilidad, como medias suelas de doble densidad y apoyos para reducir la pronación o zapatillas con control de movimiento.

- Los supinadores: es habitual de los runners con el pie cavo, es decir, el hundimiento del pie al correr precisamente ocurre hacia el exterior, de manera contraria a la de los pronadores. Por lo que necesitan zapatillas con amortiguación neutra con una media suela más blanda que estimule la pronación. No deben llevar mecanismos de estabilidad adicional para controlar el movimiento.

- La pisada neutra: suele ser la más común, no se produce ningún tipo de hundimiento, puesto que el eje de desplazamiento se realiza de forma lineal. Puede utilizarse prácticamente cualquier tipo de zapatilla, aunque se recomienda una zapatilla con estabilidad para un apoyo del arco moderador.

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Un par de zapatillas desgastadas nos pueden dar cierta orientación sobre nuestro tipo de pisada, observando la suela de esta. Los pronadores desgastan la parte exterior del talón y el interior de la parte delantera del pie. Los supinadores por su parte, desgastan la parte externa delantera del pie.

Otros consejos que nos pueden ayudar a elegir de forma más segura nuestra zapatilla es llevar nuestros calcetines de entrenamiento o plantillas a la tienda. Incluso probarnos las zapatillas cuando acabamos de entrenar o al final del día cuando nuestro pie ya está dilatado.

Una vez con nuestra nueva adquisición en nuestras manos, debemos andar con ellas por casa durante algunos días, después, realizar un trote suave con ellas para adaptarlas a nuestro pie y ya estarán listas para nuestros entrenos.

El tipo de atadura de los cordones de la zapatillas, atendiendo a la altura de nuestro empeine, probaremos con una atadura en escalera, cruzados por fuera o por dentro, etc. para que estén sujetas sin que lleguen a presionar.

Con toda esta información y tus zapatillas nuevas ya estarás preparada para lo más importante: disfrutar del running de forma segura.


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