Cómo conseguir la pisada perfecta en running

  • Jueves, 27 Agosto 2015

1508-not-wat-run-pisada¿Sabías que el ciclo de vida de unas zapatillas que usamos para correr puede llegar a los 800 y 1000 kilómetros? Un ciclo de vida largo al que debemos prestar especial atención cuando decidimos comprar unas zapatillas nuevas.

Condiciones como la clase de running que practicamos, si es de competición o no, el tipo de pisada o incluso nuestro peso, serán determinantes en la elección de las zapatillas para evitar posibles lesiones y mejorar nuestros resultados.

Aspectos a tener en cuenta en la elección de la zapatilla

En el momento de comprarnos unas zapatillas, es recomendable que tengamos cierta información previa sobre nuestra manera de practicar running. Para ello, puedes consultar a un podólogo o a un experto deportista que te ofrezcan un cuadro amplio sobre tu pisada. No obstante, veamos qué atributos básicos debemos atender a priori:

1.- ¿Qué tipo de running practicas? Si hay algo que nos encanta del running es la posibilidad de practicarlo en cualquier sitio y poder disfrutar al aire libre de rutas y paisajes maravillosos. No obstante, como no es lo mismo correr por una pista que por la montaña, las características del terreno también afectarán a nuestra pisada.

Atendiendo a la superficie por la que vayamos a correr encontraremos variedad de zapatillas: con relieve pronunciado cuando hacemos running trail, es decir, cuando corremos por la montaña; con clavos, para running en pistas y cross; zapatillas lisas, para el running de competición en asfalto, o zapatillas con menos dibujo, para entrenar en tierra, asfalto o hierba.

El tipo de running, la pisada, el peso o la talla son aspectos que influyen en la compra de una zapatilla

2.- La talla de la zapatilla es muy importante, porque debemos evitar que sea muy pequeña o que nos esté grande. Lo ideal es que al ponerla en el pie quede medio centímetro entre el dedo más largo y la puntera. Los riesgos de comprar una zapatilla que nos venga grande desembocarán en ampollas, rozaduras, problemas en las uñas, plantas recalentadas, además de falta de estabilidad e impulsión.

3.- El peso y el sexo del runner también influyen. Entre los modelos de zapatillas tanto de hombres como para mujeres, existen diferencias en torno a la horma, las tallas y los colores. Estas diferencias incidirán en la amortiguación de la pisada, la estabilidad del pie, la flexibilidad del material y el peso de la zapatilla. Si bien es cierto que cuanto mayor protección más pesará la zapatilla.