Víctor Küppers: " La esencia del liderazgo consiste en ayudar al equipo a ser mejores personas y profesionales"

  • Martes, 12 Junio 2018
Victor-Kuppers
 
Víctor Küppers vive con entusiasmo. 
Licenciado en Dirección y Administración de Empresas y doctor en Humanidades es conferenciante, formador, escritor y consultor.
Tiene claro que la vida es apasionante y aprender a disfrutar de ella es un reto que merece la pena.
Y así, con ese chute de energía, lo traslada en cada una de sus conferencias. 
Porque para Víctor Küppers "la única vida que tiene sentido es una vida con sentido".
 
Víctor Küppers será uno de los ponentes expertos que participará el 24 de mayo en el II Think Tank de RRHH en el que abordaremos cómo gestionar la felicidad en las empresas.
 
Durante este mes, en Womenalia nos estamos centrando en analizar qué pueden hacer las empresas para conseguir que sus equipos se sientan comprometidos y felices con lo que hacen y con Víctor hemos conversado sobre la situación actual. 
 
¿Qué te inspira la siguiente frase de Teresa de Calcuta?: "Hay cosas que te encantaría oír y que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera. Pero no seas tan sordo como para no oírlas de aquel que las dice de corazón".
 
Si te pones a pensarlo realmente, ¿quién no ha sentido algo sí alguna vez? El ritmo frenético de cada día nos impide prestar atención a aquellas personas que nos quieren, que nos cuidan, que nos ayudan, que nos acompañan, que nos hablan desde el corazón; hay personas que nos quieren de verdad y no lo valoramos lo suficiente.
 
A mí personalmente hay una frase de Teresa de Calcuta que me gusta especialmente, es ésta: "Que nadie se acerque jamás a ti sin que al irse se sienta un poquito mejor y más feliz". Es toda una filosofía de vida; es fácil, es concreta, es sencillamente la manera de vivir con alegría.
 
Estamos demasiado acostumbrados a que nos digan dónde fallamos, qué errores cometemos, en qué nos equivocamos; nos falta instaurar la cultura del elogio, del elogio sincero.
 
El entusiasmo, como antesala de la pasión, es lo que muestra nuestro interés, nuestras ganas, nuestra curiosidad, nuestro compromiso con el trabajo que desempeñamos ¿existe una fórmula mágica para conseguir que nos entusiasmemos con lo que hacemos?

Por supuesto, pero no es mágica, es de sentido común. Claro que hay una manera de vivir con alegría, con entusiasmo y la psicología positiva lo que propone son hábitos precisamente para vivir y desarrollar ese entusiasmo. Por ejemplo, ser la mejor persona que puedas llegar a ser, meditar en el sentido de buscar espacios para la reflexión y decidir vivir con alegría, porque la alegría no es una consecuencia, es una decisión y la gente que vive alegre lo consigue porque así lo han decidido. 
Cuando vives con alegría dejas de quejarte por cualquier cosa, aprendes a diferenciar lo que es un problema de verdad y lo que es una circunstancia a resolver. Disfrutas más de todo, te ilusionas, eres proactivo y valoras todo lo bueno que tienes en tu vida.
Éstas no son fórmulas mágicas, es simple sentido común. Son hábitos que una persona adquiere en su vida y los desarrolla si quiere.
Hay una frase en psicología positiva que me encanta: "Tú eres como quieres ser, tú vives como quieres vivir". En ausencia de dramas, una persona tiene que aspirar a vivir con alegría, porque se lo merece, porque es fantástico y porque es la mejor manera de sacar todo lo que llevas dentro.
 
entusiasmo-desánimo¿Y qué ocurre con aquellas personas que sintieron ese entusiasmo inicial y terminan por perderlo? ¿Son ya irrecuperables o existen recursos?

Lo cierto es que hay muchas personas así, porque el entorno tiende al desánimo. Todo son preocupaciones, problemas, estrés, todo rápido, urgente, complejo; es normal terminar por sentir desánimo. Y no es cuestión de ser peor o mejor persona, más fuerte o más débil es que sencillamente el entorno nos conduce al desánimo y cuando dejas que te invada, efectivamente acabas perdiendo la ilusión, pero por supuesto que es recuperable. Existen recursos de los que ya hemos hablado; es una lucha contracorriente, pero es una lucha que merece mucho la pena.
 
Según tu extensa trayectoria como conferenciante en empresas, ¿qué crees que persiguen en mayor grado sus trabajador@s?:

a. Trato equitativo e igualitario
b. Reconocimientos por el trabajo desempeñado
c. Medidas que garanticen la conciliación de la vida personal y profesional
d. Ambiente distendido y trabajo en equipo

Realmente es complicado determinar en mayor o menor grado cuál buscan, porque la realidad es que todos buscan cada una de las opciones.

Lo positivo es que las empresas empiezan a ver y a entender que las nuevas generaciones valoran cada uno de estos puntos en mayor medida que las generaciones que les hemos precedido. La gente joven tiene muy claro que no vive para trabajar. Por supuesto que saben que su trabajo tiene que ser apasionante, pero tienen claro que la vida son otras cosas también. Cada vez hay más personas jóvenes que no están dispuestas a trabajar 14 horas, que tienen sueños que distan mucho de ser directivo o socia de una empresa. Tienen claro que hay que trabajar, hay que desarrollarse, hay que aprender, hay que disfrutar del trabajo, pero todo en su justo equilibrio.
Eso sí, matizaría que el punto 2, el reconocimiento por el trabajo desempeñado, a veces es el que más cuesta porque las empresas son muy rápidas con la crítica, por eso la autoestima está tan baja. Estamos demasiado acostumbrados a que nos digan dónde fallamos, qué errores cometemos, en qué nos equivocamos; nos falta instaurar la cultura del elogio, del elogio sincero.

¿Qué le recomendarías a una persona que ha perdido la ilusión?

Que no se resigne, que no se conforme; hay mucha gente que acaba aceptando que es lo que hay y no es verdad, no es lo que hay. Se puede vivir con alegría si no tienes dramas, por supuesto que sí, y el primer paso para conseguirlo es darte cuenta de que no te mereces ser infeliz y que hay alternativa. Porque si te resignas, si contemplas la desilusión como lo normal, tu vida se reducirá a tres palabras: amargura, tristeza y mal humor y nadie se merece vivir así.
Por tanto, el primer paso es que esa persona se dé cuenta de que no es lo normal y que debe reaccionar y el segundo es ponerse a ello. Es un hábito, como el dejar de fumar, cuesta, ¡claro que cuesta! Pero al final hay gente que lo consigue.

actitud-talento¿Consideras que las reuniones para valorar el rendimiento- negativo o positivo- pueden aportar valor?

Depende de quien las haga, porque la mayoría de las veces se plantean como mero procedimiento. Se hacen porque hay que hacerlas una vez al año, se rellena un cuestionario, yo como profesional te puntúo, te informo, pero tengo muchas prisas, tengo mucho trabajo así que no me detengo, "¿ya te has enterado? Pues a otra cosa, adiós". Y así no funciona, así no sirven para nada.
Por suerte, también hay profesionales que han entendido que, en ocasiones, hay que sentarse con determinadas personas si de verdad queremos ayudarlas. El trabajo de un jefe o de una jefa es ayudar a las personas de su propio equipo a ser mejores personas y mejores profesionales; ésa es la esencia del liderazgo. Cuando quieres ayudar de verdad estas reuniones pueden ser muy útiles y lo de menos es el procedimiento, el documento estándar que hay que rellenar, cumplimentar y firmar; no, lo importante es la actitud, la predisposición a hablar para ayudar a esa persona.

Las palabras del que fuera presidente de Citibank, Walter Wriston, "el capital humano se desplaza allí donde es requerido y permanece donde es bien tratado. No puede ser manipulado, solamente puede ser atraído" dan en la clave de la retención del talento. ¿Qué le recomendaría a las empresas para ser capaces de abordarla?

¡Qué gran afirmación! Los cerebros, al igual que los corazones, van donde se sienten apreciados.

Si bien la realidad es hay muchas personas que no pueden permitirse el lujo de marcharse de una empresa aunque no se sienten apreciadas; son muchos los factores que les hacen optar por quedarse: tienen una edad que les complica la reincorporación en otra posición, es un trabajo que ya les resulta cómodo, no quieren arriesgar su estabilidad, etc. Hay personas que tienen sus motivos para no optar por buscar el cambio, un trabajo donde sentirse más a gusto y, por tanto, optan por dimitir a nivel mental. Se centran en un comportamiento meramente normativo. Éste, a diferencia del espontáneo que es el que te hace tomar la iniciativa, ser proactivo porque así lo has decidido, porque estás a gusto, se basa en simple y llanamente hacer lo justo y necesario para que no te echen, sin más implicación.

¿Qué pasa con las compañías? Que buscan personas que aporten de ambas tendencias: normativa y espontánea, pero eso no se puede exigir, hay que ganárselo. No se puede exigir a las personas compromiso, no se puede exigir que la gente sonría o que genere un buen ambiente, porque eso no se exige, eso te lo tienes que ganar. Y es verdad, el talento se queda cuando se siente a gusto, cuando se siente reconocido, cuando se siente valorado, cuando siente que crece, que aprende, que el proyecto vale la pena, cuando hay buen ambiente; son muchos los factores, pero lo que es cierto es que el talento no se puede manipular, se puede atraer, pero te lo tienes que ganar y aprender a conservar.

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