Elena Mayor: "El fin de una empresa es generar riqueza y un equipo feliz es más productivo"

  • Martes, 12 Junio 2018
Elena-Mayor
 
Elena Mayor es una profesional experta en bienestar y felicidad en entornos de trabajo. Inicialmente trabajó en áreas de identificación y desarrollo de talento, siendo responsable de los servicios técnicos de consultoría en las empresas en las que trabajó, hasta que en 2012 se centró en proyectos de felicidad y fundó emotion. Es licenciada de Psicología, máster en Recursos Humanos y posgrado en Psicología Positiva.
 

La pregunta es obligada, ¿se puede crear una empresa feliz?

La respuesta es sí, es una cuestión de compromiso.
Desde nuestra concepción, ese compromiso es doble: empleados y empresa. Las empresas deben crear las condiciones, mediante las estrategias que están a su disposición para proporcionar el clima necesario. Sin embargo, son los empleados y los líderes que gestionan personas los actores con el poder de hacer que los programas de felicidad tengan éxito, realizando cambios personales que modifiquen hábitos tóxicos que aún se mantienen en muchas empresas.
Por ello, creemos un clima de felicidad entre todos.

¿Cuál sería para ti la fórmula de la felicidad?

Sonja Lyubomirsky definió la fórmula de la felicidad que en este momento está aceptada por la comunidad de expertos. Esta fórmula confiere una gran importancia a la actitud con la que nos enfrentamos a la vida, además de un componente genético determinante (nacer optimistas o pesimistas), junto con la indudable influencia de los acontecimientos vitales, es decir lo que nos pasa cada día. Su fórmula, que quizá ya conozcas es: Felicidad= 50% genética +10% sucesos vitales + 40% actitud.

FELICIDAD=50% genética + 10% sucesos vitales + 40% actitud


Lo interesante es que desde la epigenética, se ha demostrado que la actitud puede conseguir cambiar nuestra determinación genética, los aprendizajes de la vida pueden modificar los genes, por increíble que parezca, es decir que estamos capacitados para aprender a ser optimistas. Por tanto, el secreto está en la actitud, finalmente ser feliz o no es una decisión. Esta sería mi fórmula modificada desde la de Sonja: FELICIDAD: 30% genética + 10% sucesos vitales + 60% actitud.

FELICIDAD=30% genética + 10% sucesos vitales + 60% actitud


Pero si te fijas, lo que tiene una estratosférica importancia es la actitud porque tiene un peso real suficiente para que nos balanceemos hacia la felicidad.
En emotion hemos trabajado precisamente en descubrir la manera de "crear actitud" y creemos que el secreto es el cambio en la percepción. Partiendo de la frase de Stephen Crane: "Si cambias tu pensamiento, cambias tus emociones. Si cambias tus emociones, cambias tu actitud y tu vida. Si cambias tu vida, cambias tu destino", nosotros añadimos un paso previo, "si cambias tu capacidad para VER correctamente las situaciones y las personas, cambias tus pensamientos" y es ahí donde está nuestro valor diferencial.

¿Alguna vez le has preguntado a algun@ de tus emplead@s/compañer@s si es feliz en tu empresa?

Esta pregunta es recurrente para nosotros, porque es el centro de nuestra actividad. Puntuamos cada día nuestro nivel de bienestar/felicidad y solemos reflexionar en nuestras "reuniones (creativas) alrededor del café" sobre las razones de los malos momentos y lo que podemos hacer para minimizarlos. Y suele servirnos para extraer ideas para aplicar en nuestros clientes.

¿Por qué consideras que las empresas deberían prestar más atención a la implementación de recursos para alcanzar la felicidad en el desarrollo del trabajo de sus equipos?

Porque es rentable.
El fin para el que se crea una empresa es generar riqueza y un equipo feliz es más productivo. Conseguir crear un ambiente feliz y de bienestar en una empresa es rentable porque está demostrado que genera un mayor engagement o compromiso personal de los empleados, lo que en sí mismo genera mayor eficiencia. Otra de las ventajas es conseguir lo que en emotion llamamos la "experiencia del empleado", una satisfacción que invariablemente se traslada al cliente y que colabora activamente en su propia experiencia de satisfacción. Pero sobre todo -y esto es importante porque es directamente cuantificable- desciende automáticamente los niveles de absentismo, el presentismo y el bournout, males muy contagiosos que por desgracia generalmente se propagan en las empresa cuando el clima no es positivo.
Y por supuesto, además de los temas estrictamente relacionados con la productividad, está la responsabilidad moral de la empresa hacia sus empleados, con necesidades emocionales mínimas que las empresas están dispuestas a garantizar.

¿Puede nuestro nivel de felicidad condicionar la aplicación en nuestro trabajo de cualidades como creatividad, iniciativa y/o habilidades interpersonales que mejoren nuestro desempeño?

Absolutamente. Mihaly Csíkszentmihályi, uno de los gurús en felicidad, en su teoría del Flow (Flujo) demuestra que una persona que está realizando una tarea con un nivel de dificultad adecuado a sus fortalezas (sus habilidades naturales), está en condiciones de entrar en Flow, por el sólo hecho de poder poner en práctica estas fortalezas. Por eso es tan importante, detectarlas en los empleados e incluirlas en lo posible dentro de sus tareas y responsabilidades.
Cuando una persona entra en su canal de flujo es cuando puede generar toda su creatividad potencial y estará siendo máximamente productivo, además de sentirse muy bien y me refiero a sentir placer personal. En su máximo exponente, eso es lo que ocurre cuando sentimos PASIÓN por nuestro trabajo.

felicidad-empresaLa OMS ya ha avisado que en torno a 2020, un 30% de la población se verá afectada por algún tipo de afectación mental tipo ansiedad, depresión, estrés, ¿estamos a tiempo de invertir estas cifras?

Creo que aún estamos a tiempo. Y para ello no sólo necesitamos el compromiso de las empresas para crear un clima de bienestar y felicidad entre sus empleados, también necesitamos que los propios empleados sean conscientes de la necesidad de ese cambio de actitud para autogenerarse ilusión y para interpretar en positivo sus percepciones. Sin el compromiso activo de las personas dentro de las empresas, los programas de felicidad funcionan sólo temporalmente. Nosotros estamos absolutamente convencidos de esta realidad.


Si la felicidad, como ventaja competitiva, en tanto en cuanto garantiza compromiso de la plantilla, está también directamente relacionada con la lealtad de nuestros clientes, ¿por qué crees que nos cuesta tanto elaborar cuestionarios de satisfacción para nuestro propio equipo tal y como hacemos con nuestros clientes?

Es una cuestión de lo que consideramos prioritario como líderes.

Los cuestionarios que enviamos a nuestros clientes nos dan datos objetivos sobre cómo debemos enfocarnos para obtener resultados de negocio y la mayoría de los líderes están entrenados para hacer eso: lidiar con la estrategia, proveedores, calidad, resultados, cifras, la marcha de proyecto y un largo etcétera. Pero no siempre están entrenados para gestionar personas, en ocasiones porque los puestos de liderazgo se obtienen por las capacidades técnicas y comerciales de quienes los ocupan y menos por la capacidad de liderar equipos.

Los sistemas dinámicos de medición de felicidad que utilizamos para pulsar en tiempo real el clima de los empleados son como las encuestas de intención de voto, informan puntualmente sobre los resultados de su gestión a los responsables de personas. Esto obliga a tomar decisiones para realizar cambios dinámicos en sus modelos de actuación, lo que supone un esfuerzo adicional que puede resultar molesto de acometer, porque se considera que las personas del equipo deben ser facilitadores en la consecución de los objetivos y no un tema más a resolver.

En cualquier caso, estoy segura de que esto está cambiando y nuestros líderes ya son conscientes de que gestionar adecuadamente a las personas se traduce en productividad y repercute en los resultados del negocio y por eso, es una cuestión prioritaria.

decir-no¿Debemos aprender a decir NO para llegar a ser realmente felices?

Saber decir No es una condición para la felicidad. Las personas con dificultades en este sentido terminan cargándose de obligaciones, relaciones personales e incluso objetos que no desean y eso les hace infelices.

En un entorno laboral, estamos ante una de las causas del estrés. Este tipo de personas necesitan aprender a poner límites para no sobrecargarse con una agenda imposible o con un exceso de responsabilidad, que quizá ni siquiera les corresponde, pero de la que no han sabido cómo desprenderse.

No poner límites a tiempo, puede acostumbrarnos a nosotros y a los demás a que la expectativa sobre nuestros resultados sea superior a la que sería realista y esto trae como consecuencia estrés y fracaso, un fracaso ficticio puesto que en realidad estábamos pidiéndonos más de lo que podíamos conseguir.

Ordena estos valores de mayor a menor grado de prioridad para ti y dinos por qué. ¿Echas en falta alguno?

a. Flexibilidad
b. Optimismo
c. Confianza
d. Compromiso
e. Aprendizaje
f. Comunicación
g. Transparencia

Algunos valores son especialmente prioritarios y sería difícil para mi ordenarlos entre sí. Me parece más interesante hacerlo en grupos.

1. Optimismo
2. Flexibilidad y Confianza
3. Comunicación y transparencia
4. Compromiso y aprendizaje

Desde mi punto de vista, crear el hábito de mirar la vida con optimismo es uno de los primeros pasos. A partir de ahí, existen condiciones mínimas necesarias para crear un ambiente que nos permita mantener esa visión optimista, como es un lugar de trabajo flexible con un sistema de gestión y un líder que sea receptivo a nuestras necesidades personales y nos proporcione la confianza necesaria para que seamos responsables de nuestros propios resultados. Pero la confianza sin comunicación y transparencia no es confianza, para mí son conceptos implícitos.

El compromiso y el aprendizaje serán una consecuencia natural de haber desarrollado apropiadamente los puntos anteriores.

Para mí hay un valor importante que pondría en primer lugar y podría denominarlo algo así como "ser GENUINO". La confianza, la transparencia, el compromiso y tantos otros valores deben ser acometidos de forma genuina. En las empresas y en la vida las banderas que se enarbolan exclusivamente por marketing, porque es lo que está de moda, porque es lo que toca, no triunfan. Sólo lo genuino puede triunfar.

¿Cómo aplicas la gestión de la felicidad en tu empresa?

En emotion hemos incorporado, como no podía ser de otro modo, las técnicas que proponemos en nuestros clientes, aunque es cierto que cada equipo es un mundo y no todas las fórmulas son reproducibles.
En emotion, tenemos libertad para trabajar en los horarios y espacio que necesitemos para que nuestras agendas personales y laborales sean compatibles. Disponemos de tecnología suficiente para que esto sea posible. Los puestos de trabajo que ocupamos son flexibles y han sido rediseñados por cada uno de nosotros para incorporar en lo posible nuestras fortalezas. Es importante señalar que ponemos énfasis en la libertad creativa, absolutamente necesaria para idear nuevas fórmulas a implementar en nuestros clientes y estamos absolutamente comprometidos con nuestro proyecto de contribuir al bienestar de las personas en las empresas, ese lugar donde invertimos la mayor parte de nuestro tiempo.

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