Cuánto vale una marca personal: caso de los deportistas de élite

  • Lunes, 29 Febrero 2016
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El valor de una marca personal es un tema que aún no habíamos abordado en Women at RRHH. Prácticamente no existen metodologías ni herramientas para cuantificar el valor económico de la marca de un profesional, pero hace apenas unos meses, la consultora y gestora deportiva OMD, decidió lanzar AMEVAD, un sistema de valoración de deportistas de élite.

El entorno digital ha provocado un cambio espectacular en la gestión de la imagen de los deportistas profesionales, pero además ha abierto una ventana de oportunidades en el mundo del patrocinio a atletas que jamás hubieran pensado poder protagonizar un anuncio. De esas oportunidades, sin embargo, también surgió un problema: ¿cuánto vale la marca de un jugador de baloncesto o de un futbolista? Una cuestión que le rondaba por la cabeza al exatleta Diego Paz y hasta que conoció a la empresa Thirsa.

El exatleta y director de ODM (Consultora y Gestora Deportiva) empezó a trabajar con esta firma y, tras un año de dedicación, han lanzado al mercado el primer sistema de tasación de marca de deportistas que estará homologado por el Banco de España. “El representante del patinador Javier Serrano recordaba que él podía elaborar un informe sobre lo que él pensaba qué valía su representado, pero lo importante es que ahora será alguien independiente”, enfatiza María del Mar Domínguez, directora general de Thirsa.

Y aquí nació el origen del proyecto, pero lo cierto es que este sistema de tasación bautizado como MEVAD.

El proyecto ha recibido el apoyo del Consejo Superior de Deportes (CSD), que colaboró en la presentación de MEVAD ante la oportunidad que puede suponer para los atletas de deportes minoritarios. Se desconoce el precio de cada uno de estos informes, pero ya han trabajado con ellos el campeón mundial de Patinaje, Javier Fernández; el ex atleta campeón de Europa en 2000 y múltiple campeón de España, José A. Redolat, y la doble campeona de España de saltos de trampolín, Rocío Velázquez.

“En el caso de patinaje, natación, atletismo, bádminton…. No existe la capacidad de atraer capital o interés; es muy difícil negociar con cualquier patrocinador porque no hay elementos de soporte. No es sencillo hacer entender que lo que pides es razonable, porque no había un elemento independiente que da consistencia”, enfatiza Paz sobre los problemas que se han encontrado muchos representantes a la hora de negociar.