Cómo prevenir el dolor de espalda en la oficina

  • Viernes, 08 Agosto 2014

Postura espaldaCuatro de cada cinco adultos sufre dolor de espalda en algún momento de su vida. Contracturas musculares, lumbalgia, tortícolis, dolor de espalda son algunas de las patologías que están afectando a la población activa española, en concreto a un 80% que lo padece a lo largo de su vida.

Estas molestias, además, acarrean un alto coste para la sanidad pública, llegando a suponer, estas lesiones de espalda, el 20% de las invalideces laborales. La fisioterapia y rehabilitación son algunas de las medidas que mejor nos pueden solucionar este tipo de afecciones. No obstante, seguir una serie de pautas en la oficina para prevenir y corregir día tras días estas molestias, será sin duda el mejor arma para no sufrir en nuestras jornadas laborales.

Lesiones que pueden aparecer

  • Fracturas vertebrales

Son típicas de trabajadores de la construcción y de mineros, por caídas o bien por desprendimiento de materiales pesados sobre el paciente. El mecanismo habitual es una flexión hacia delante del cuerpo que comprime la(s) vértebra(s) de forma que se deforman aplastándose más por delante que por detrás: es la típica fractura en "acuñamiento" que supone la inmensa mayoría de estas lesiones.

Cuanto mayor sea la deformidad en el hueso existe mayor riesgo de que compriman la médula, por lo que los aplastamientos severos deben operarse. La cirugía más habitual supone fusionar la vértebra dañada a las vecinas, añadiendo un material metálico interno que sustenta el montaje.

Los casos más leves se tratan con un corsé durante meses seguidos de rehabilitación.

 

  • Contracturas vertebrales

Las vértebras se disponen en forma de cadena. La posición de cada eslabón o vértebra respecto de las demás depende de los ligamentos y de los músculos.

Las posturas forzadas o mantenidas provocan una reacción de los músculos, que se mantienen en contracción continua. La falta de relajación provoca el dolor muscular. Es la llamada "contractura muscular", que supone la inmensa mayoría de los dolores de espalda.

Asimismo, cualquier lesión traumática de la espalda, sea fractura o esguince, provocará este tipo de reacción muscular.

 

  • Esguinces vertebrales

Típicos de conductores de vehículos, se produce en choques y en frenadas bruscas, que provocan un movimiento de vaivén de la cabeza que distiende (y a veces rompe) los ligamentos que unen las vértebras.

Este caso es casi exclusivo de las vértebras cervicales debido a la especial anatomía de esta zona.

El tratamiento de los casos graves es quirúrgico, debido al riesgo de lesión medular. Los casos leves y moderados, que son la inmensa mayoría se tratan con varios días de collarín cervical seguido de un periodo de rehabilitación.

 

Prevención

  • Concepto de higiene postural

La higiene postural es un conjunto de normas de actividad física que se deben cumplir para prevenir una lesión, en este caso de espalda.

Estas normas se aplican a la manera correcta e incorrecta de realizar un esfuerzo y dependen específicamente de cada trabajo, pero en el caso de la espalda se pueden dividir en dos grandes grupos: las que deben observar los trabajadores sentados continuamente (oficinistas y conductores) y las que afectan a los trabajadores de grandes esfuerzos (construcción, mineros, agricultores).

 

  • Trabajadores sentados

La posición de la silla debe permitir que la espalda quede recta y la cadera unos 90º flexionada, de forma que muslos queden horizontales al suelo; asimismo, los antebrazos deben quedar también horizontales.

La forma del asiento debe permitir que la zona lumbar quede un poco arqueada, para mantener la curva fisiológica de la espalda.

La mirada se debe dirigir hacia delante o un poco hacia abajo, por tanto no poner los monitores de ordenador muy bajos en la mesa o muy a los lados, para que el cuello no gire.

Cada cierto tiempo es conveniente parar, y dedicar algunos minutos a ejercicios de estiramiento muscular. Cada persona tiene su propio periodo pero es recomendable parar cada hora u hora y media.

Los movimientos de estiramientos serán suaves, lentos en su ejecución y progresivos, intentando alcanzar el máximo de la movilidad pero sin que se note dolor. Es normal que "crujan" las articulaciones intervertebrales al realizarlos.

Algunos ejercicios recomendados para el cuello son movimientos suaves de la cabeza en círculo, hacia delante y atrás y también hacia los lados, manteniendo simultáneamente los hombros elevados (el "encogimiento de hombros" relaja el músculo trapecio, fuente de gran parte de las contracturas cervicales).

Otro tipo de ejercicios se realiza de pie, por ejemplo apoyando cada mano sobre una de las esquinas de la pared y dejando que el cuerpo se incline adelante al tiempo que se flexionan los codos y la cara tiende a tocar contra la pared. También de pie y con la espalda bien erguida, pondremos los brazos en cruz con los codos doblados e intentaremos dirigirlos lo más posible hacia atrás.

Los ejercicios recomendados para lumbares y dorsales se suelen practicar tumbados boca arriba en una superficie relativamente dura. Algunos de ellos son los siguientes:

  1. Con una posición inicial de brazos cruzados sobre el pecho y las rodillas algo flexionadas, elevamos las nalgas todo lo posible.
  2. En otro ejercicio partimos de una posición de rodillas estiradas y manos en la nuca con dedos entrelazados, y elevamos progresivamente los codos sin destrabar los dedos de las manos.

 

  • Trabajadores de grandes esfuerzos

Si trabajan en alturas deben llevar arnés para evitar las caídas. Asimismo deben llevar casco si hay peligro de desprendimiento (rocas, ladrillos, maderas, etc.).

Si se va trabajar inclinado y levantando pesos es conveniente utilizar una faja lumbar fuerte y en el momento de levantar la espalda procurar mantenerla estirada y las rodillas ligeramente flexionadas para que el esfuerzo se transmita desde la espalda a los muslos

Ventajas de la natación

Es el ejercicio curativo por antonomasia. El empuje del agua disminuye el peso del cuerpo y la postura es horizontal, con lo que sufre menos la cadena vertebral. Los movimientos son armónicos, sin impactos que lesionen las articulaciones vertebrales y la continuidad del esfuerzo desarrolla la musculatura vertebral al tiempo que la relaja.

Tratamiento de la contractura establecida

  • En los días iniciales es conveniente utilizar una ortesis, es decir, un anillo que sujete la zona dolorida, descargándola de los esfuerzos. En el cuello será un collarín y en las lumbares una faja. También hay ortesis específicas para la zona dorsal, pero en general se toleran peor.
  • Los collarines en el cuello deben utilizarse el menor tiempo posible, que se suele medir en días, para evitar una excesiva atrofia de la musculatura.
  • Se debe aplicar calor local, bien con el chorro de la ducha, manta eléctrica, etc.
  • La medicación miorrelajante (relajantes musculares) puede ser útil, así como los analgésicos.
  • En contracturas de carácter crónico puede ser útil un ciclo específico de fisioterapia.

 

Dr. Roberto Palacio González especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica

Fuente: Vive la salud - DKV Seguros Médicos


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