Más grandes que el maratón: Tropheé Roses des Sables

Jueves, 15 Octubre 2015

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Después de dos días y 354 kilómetros de pista en el corazón del gran sur marroquí, las Rosas han superado la mítica etapa maratón, 48 horas en autonomía en el desierto que se quedarán grabadas en la memoria de las Rosas. A la llegada, venían llenas de esa incomparable sensación de haberse superado.

En el Trophée Roses des Sables, aunque cada día sea un desafío, es evidente que esta etapa pone a prueba los límites de cada una. Por su longitud (354km de pista), su exigencia en la orientación, el pilotaje, y por la magia de una noche a cielo descubierto en el corazón del desierto, la etapa maratón actúa como un revelador. Una vez la línea de llegada atravesada, cada rosa tiene su historia que relata estas 48 horas de autonomía. Pero todas subrayan su intensidad, su magia, esos últimos diez kilómetros tan difíciles que le dan toda su dimensión de "maratón". Durante estos dos días, la Rosas han recorrido un increíble trazado, alternando grandes explanadas trazadas, pasos pedregosos, dunas, largos riachuelos. Una composición que les habrá permitido probar a todos los terrenos de juego de este maravilloso gran sur marroquí.

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En la pista, han tenido que combatir el calor, el cansancio, las trampas de la orientación... y la arena. A cada bifurcación hemos visto a las copilotos salir de los vehículos brújula en mano. Y cuando un 4x4 se dejaba caer en la trampa de la arena, otro equipo se paraba para prestar ayuda. "Nos ha encantado la manera en la que las mujeres se ayudan entre ellas", dice Clara, miembro del equipo número 2. Las chicas se paran, se apoyan entre ellas, es muy intenso". La colaboración en el Trofeo no se limita a la trampa de la arena.

Tal y como le pasó a una de las pilotos de Quad, tumbada a la sombra de su vehículo en el borde de la pista, al quedarse sin gasolina. Un 4x4 llegaba para compartir sus reservas de gasoil instantes después.

Juntas para salir de cada prueba, las Rosas van trazando su propio camino. Marilyne y Janick, del equipo 455, nos cuentan su experiencia: "Nos hemos encontrado solas en el desierto en alguna ocasión y nos preguntamos si estábamos perdidas. Pero siempre confiamos en nosotras", confesaban estas dos quebequenses, que decían sentirse "como motos en la nieve" al paso del río.

"Una noche excepcional"

A la intensidad de la competición y del desafío deportivo se junta la de pasar la noche en total autonomía en pleno desierto. Cecilia y Geraldine, del equipo 9, se han parado alrededor del PK 188. Se unieron a un grupo de Rosas ya formado "en medio de la nada". Instalaron su tienda de campaña y pusieron una buena botella en la mesa del camping desplegado en la arena. "Nos encontramos con mujeres que no conocíamos y vivimos un momento excepcional", contaba el dúo. "Habían Rosas de todas las edades, de todos los perfiles. Con la acumulación del cansancio y la emoción del día, nos relajamos. Hablamos de todo y nos reímos mucho. La noche era calurosa y estrellada, era increíble. Teníamos la impresión de que el cielo era nuestro. Es un momento fuera del tiempo. Por cierto, no sabemos muy bien que día es hoy. Teníamos una carta con mensajes de nuestros familiares, lo que nos provocó algunas lágrimas en los ojos..."

Todavía bajo la emoción de estos dos días, a Vero, del equipo 64, le costaba encontrar las palabras para describir la experiencia. "No me esperaba todo esto. En mi vida y en mi trabajo controlo bastante las situaciones, y el libro de rutas es a ojo. Está lleno de sutilezas. No llego a encontrar las palabras para describir nuestras sensaciones. Es impresionante, una verdadera superación de mí misma. Hay momentos muy fuertes. Pasos difíciles que una vez logrados se vuelven victorias. Hay también esa relación humana con los equipos de la organización. Los mecánicos nos motivan. Los comisarios nos dicen palabras de apoyo. Nos viene muy bien."

De desafío, de deporte, de competición y de aventura humana se seguirá tratando en los próximos días, con la etapa de orientación y la mítica etapa de las dunas. Se necesitará todavía desplegar grandes dosis de tenacidad y de concentración. Pero estas Rosas han aprendido que, a pesar de los obstáculos, pueden ir muy lejos. 

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