Trastornos cardiovasculares en la mujer profesional

Martes, 20 Diciembre 2016

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La mujer profesional se encuentra con diferentes retos que va superando a lo largo de su carrera profesional. En algunas ocasiones, ante dichos retos y la percepción de la carencia de recursos disponibles para alcanzarlos, aparece el estrés laboral. Algunas de las consecuencias de dicho estrés están estrechamente relacionadas con el padecimiento de trastornos cardiovasculares. Pese a que estas patologías afectan a personas de ambos géneros, las mujeres emprendedoras poseen un mayor riesgo de padecerlos debido a características propias de la mujer como, por ejemplo, los cambios hormonales producidos tras la menopausia o la necesidad de conciliar la vida familiar y laboral. En la actualidad, el estrés laboral es un problema que se ha extendido de forma notable. Por este motivo, se ha producido un incremento desmesurado de investigaciones y programas preventivos al respecto.

Por otro lado, las patologías coronarias se han convertido en una de las principales causas de defunción y discapacidad en las sociedades industrializadas, cobrando una especial relevancia su relación con la "tensión laboral". De esta forma, el estrés es considerado un importante factor de riesgo de las dolencias cardíacas. No obstante, es preciso destacar la presencia de una larga lista de factores de riesgo, donde los factores psicosociales y laborales adquieren una mayor importancia en la actualidad.

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Estrés laboral

El estrés laboral y los riesgos psicosociales en el trabajo originan multitud de problemas en la salud de las personas. Este tipo de estrés tiene lugar cuando las demandas del trabajo superan las capacidades y/o recursos disponibles (capacidad, tiempo, material, etc.). Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el trabajo, en el año 2000 los estresores más comunes en el ámbito laboral fueron: la ausencia de control sobre las funciones laborales, el tiempo disponible para las entregas de los trabajos, la repetición de tareas, la rapidez constante durante la ejecución de los trabajos y las vivencias de situaciones violentas y peligrosas.

Son muchos los autores que han explicado el estrés a través de diferentes modelos teóricos. Sin embargo, son dos los modelos más influyentes en este campo. El modelo de Karasek (1979) conocido como "Tensión laboral" o también modelo "Demandas-control" y el Modelo de Siegrist (1996), llamado modelo de "Desequilibrio Esfuerzo-Recompensa".

Karasek, psicólogo y sociólogo, defiende que el estrés laboral se manifiesta cuando existe un alto nivel de demanda por parte de la organización y un poder de decisión bajo de la persona trabajadora. Por otro lado, Siegrist, centra el foco del estrés en la ausencia de una recompensa apropiada al trabajo realizado. Los dos marcos teóricos explican los mecanismos psicobiológicos que subyacen a las diferentes patologías relacionadas al ámbito laboral.

Estrés laboral y trastornos cardiovasculares

La relación entre estrés y trastornos cardiovasculares está ampliamente extendida, especialmente en el campo profesional. En esta misma línea, se ha observado que el estrés laboral multiplica por 2,5 la probabilidad de experimentar problemáticas como la angina de pecho. Asimismo, esta influencia puede producirse a través de dos vías diferentes:

- Influencia directa: a través del aumento de la presión arterial, la frecuencia cardíaca, etc.
- Influencia indirecta: mediante la puesta en marcha de hábitos no saludables (consumo de excitantes o tabaco, dieta inadecuada, vida sedentaria, etc.).

Las altas demandas de muchos puestos de trabajo, los conflictos interpersonales en el ámbito laboral o las incompatibilidades con las obligaciones personales se suman a los distintos estresores del día a día, contribuyendo a elevar el nivel de activación del organismo y la puesta en marcha conductas insalubres que aumentan, nuevamente, el riesgo de experimentar un trastorno cardiovascular.

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La enfermedad cardiovascular es un problema ampliamente extendido en la actualidad, siendo una problemática muy relevante en el sexo femenino. Se estima que en Estados Unidos fallece una mujer cada minuto debido a este tipo de patología, siendo la principal causa de defunción por delante de otros problemas más asociados a la mujer como el cáncer de mama.

Existen diferencias en el abordaje de las patologías cardiovasculares entre hombres y mujeres. Asimismo, la diferencia más llamativa se centra en los porcentajes de mortalidad para ambos géneros. A diferencia de los varones, que poseen un 30% de probabilidad de fallecer como consecuencia del primer infarto, en el caso de las mujeres la probabilidad asciende al 50%. Una de las posibles causas de esta diferencia podría situarse en un retraso en la detección del problema debido a las manifestaciones tan diversas encontradas en el caso de las mujeres (presencia de dolor en la espalda o el cuello y ausencia del mismo en la zona torácica, sensación de falta de aire, etc.) que propician la emisión de diagnósticos erróneos y, por tanto, de tratamientos inadecuados.

Por lo que respecta a las causas de estas patologías, se han identificado distintos factores de riesgo: edad avanzada, hipertensión, consumo de tabaco, dieta inadecuada, sedentarismo, estrés o ansiedad, obesidad, antecedentes familiares, etc. No obstante, es preciso destacar que algunos de estos factores son exclusivos del género femenino, tales como la menopausia (a partir de la cual empeora notablemente el pronóstico en la mujer), el consumo de anticonceptivos orales femeninos (que aumentan el riesgo de trombosis venosa y embolismo), así como otros factores psicosociales más asociados a la mujer emprendedora (conflictos producidos por las demandas laborales y familiares, el embarazo, etc.).

Por todo lo anterior, resulta conveniente resaltar la importancia de la prevención, especialmente en el caso de la mujer profesional, una población con mayor vulnerabilidad a sufrir estas patologías.


Tribuna escrita por Natalia Correa Flores, psicóloga colegiada M-32272 y Rafael Fenoy Castaño, psicólogo colegiado M-32271 del Centro Aesthesis

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