Un estado de mente positivo aumenta en un 31% la productividad de los equipos

Miércoles, 17 Febrero 2016

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¿Has pensado alguna vez cómo una sonrisa, un gesto o una actitud positiva puede incidir en tu productividad laboral? Cada vez son más los estudios que empiezan a demostrar empíricamente el estrecho vínculo entre una bella sonrisa y la tendencia a hacer nuestro trabajo de manera más productiva y eficaz, o lo que Shawn Achor llama "la ventaja de la felicidad". Achor, uno de los autores de mayor renombre del New York Times y director de Good Think, ha sometido a prueba su teoría varias veces.

Su filosofía es la siguiente: aquellos que se esfuerzan en cultivar un estado de mente positivo, se enfrentan a los retos mucho mejor.

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Para demostrarlo, Achor decidió experimentar con uno de los grupos con mayores niveles de estrés en el mundo corporativo: los administradores de impuestos de KPMG (la conocida empresa global de servicios de auditoría y de asesoramiento financiero), durante la temporada de la declaración de impuestos, y precisamente en uno de los peores años de este siglo, el año de la crisis financiera global del 2008. Imagínate los niveles de estrés. Casi nada.

¿En qué consistió el experimento?
Achor dividió a los contables en dos grupos de estudio. El equipo A continuó trabajando sin ningún tipo de cambio, tal y como lo venía haciendo hasta ahora. A los componentes del grupo B les pidió que eligiesen una de las siguientes actividades, y que la llevasen a cabo una vez al día, todos los días, durante tres semanas:

  • Anotar tres cosas por las que estaban agradecidos.
  • Escribir un mensaje positivo a alguien en su red social.
  • Meditar en su escritorio durante dos minutos.
  • Hacer ejercicio durante 10 minutos.
  • Dedicar dos minutos a escribir en un diario la experiencia más significativa de las últimas 24 horas.

Al final de las tres semanas, Achor y su equipo evaluaron los resultados de los dos grupos. Les interesaban saber métricas algo abstractas como:

  • ¿Cuál era la sensación general de bienestar en cada grupo?
  • ¿Cuál era su nivel de compromiso con su trabajo?
  • ¿Estaban estresados o deprimidos?
  • ¿Se sentían optimistas y capaces de enfrentarse al trabajo?

Un mero ejercicio diario consiguió dibujar una sonrisa permanente en el equipo B, con unos resultados considerablemente mucho más positivos que el equipo A.

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