La franquicia, un sistema win-win

Martes, 03 Junio 2014

1406-not-franquicias-win-winHoy, a través de Teresa Zamora, Directora de Marketing de Barbadillo y Asociados, conocemos cuáles son las ventajas y requisitos que implica este modelo de crecimiento para emprendedores y empresarios.

La franquicia es un sistema de comercio asociado que reviste un alto interés, tanto para el franquiciador como para el franquiciado. Como empresario que franquicia su negocio, esta fórmula procura la expansión de su empresa reduciendo los recursos destinados a dicho crecimiento.

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Por su parte, gracias a la franquicia, el emprendedor pone en marcha su propia empresa aprovechando todo el fondo de comercio, con la consecuente disminución del riesgo de fracaso. Esto es posible porque cuenta con el respaldo de un empresario que atesora un conocimiento y una experiencia de años, know-how que recibe directamente el franquiciado recién llegado al sector y a la cadena.

Estamos, por lo tanto, ante un acuerdo equilibrado, pero no simétrico o recíproco. En este sentido, es importante saber que el contrato de franquicia amparará al franquiciado para que las condiciones frente a la marca sean justas pero, también y por encima de todo, protegerá el modelo de negocio del franquicador para que éste no se deteriore ni distorsione.

También es fundamental que ambas partes tengan claras sus responsabilidades. El franquiciador deberá ceder el uso de la marca y formar a sus franquiciados. Además, procurará el suministro del material y los productos y controlará y supervisará su red franquiciada para que alcance el mayor grado de adecuación al sistema y su máxima rentabilidad. Otra de sus responsabilidades pasará por introducir las mejoras en el sistema que permitan que este continúe siendo viable y competitivo.

Por su parte, el franquiciado estará obligado a poner en práctica la formación recibida del franquiciador para la adecuada gestión de su unidad, siguiendo las normas operativas de la cadena. Igualmente, deberá seguir fielmente todas las indicaciones del franquiciador en relación con la utilización de las marcas y signos distintivos de la cadena, propiedad exclusiva del franquiciador.

El franquiciado estará obligado a guardar la confidencialidad debida a todos los elementos propios del Sistema, propiedad del franquiciador y, especialmente, a todo aquello relacionado con la operativa del negocio, aprendida del franquiciador.

Y, por supuesto, no puede realizar competencia desleal al franquiciador y deberá efectuar puntualmente los pagos a los que se compromete mediante el contrato de franquicia.

En definitiva, en muchas ocasiones, se achacan fallos a la franquicia que no son propios del sistema, bien porque no estamos ante una relación de franquicia, o bien porque una de las dos partes no está cumpliendo con lo arriba establecido.

La franquicia es, y así lo ha demostrado, una gran fórmula de comercio en la que ambas partes – franquiciador y franquiciado - ganan más y mejor, cuanto mejor esté trazado el engranaje que las une.

Eso sí, es necesario saber y cumplir con la obligaciones a las que cada uno de ellos se compromete cuando decide entrar a formar parte de esa relación, tan mercantilista como humana y personal.


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1 Comentarios
  • Miguel Angel Ruz Hernández
    Interesante. Me parece la franquicia un buen método para utilizar un modelo de negocio testado y funcional.
    Lunes, Jun 23 2014 7:38:50pm
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