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5 claves para evaluar la rentabilidad de tu emprendimiento

Sábado, 16 Mayo 2020

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Levantar un negocio es todo un reto, pero conseguir que se mantenga en pie ya es otro nivel, y más a día de hoy en un entorno de gran incertidumbre. Muchos proyectos de emprendimiento empiezan con fuerza, pero acaban por tener que cerrar. ¿Cuál es el secreto de los que prosperan? Una de las claves es evaluar la rentabilidad de tu emprendimiento desde el principio. Descubre cómo hacerlo en cinco pasos, tanto si estás empezando como si sientes que es momento de parar y analizar resultados.

5 claves para evaluar la rentabilidad de tu emprendimiento

 

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1. Identifica los indicadores más importantes para tu negocio

Las métricas son fundamentales para poder analizar la rentabilidad de un negocio, por ello conviene medir al máximo, para poder repetir lo que mejor funciona e ir mejorando de forma constante. Para ello, el primer paso es tener claros los KPIs que vas a marcarte como objetivos y analizarás en tus evaluaciones.

No se trata solo de que sobrevivas en caso de problemas, sino de que realmente consigas resultados positivos que compensen tus esfuerzos profesionales. Tener bien claros tus indicadores de rentabilidad te permite ubicarte sobre la situación actual de tu emprendimiento, para tomar decisiones estratégicas que te aporten mejores resultados, con mayores márgenes de tiempo y de beneficio.

En función del tamaño de tu emprendimiento, del sector y de tu modelo de negocio, habrá unos KPIs o indicadores de desempeño más relevantes que otros.

Por ejemplo, si tienes un ecommerce, puedes medir la rentabilidad analizando KPIs de marketing digital como el ratio de conversión de tus visitas, el coste por lead cualificado en tus campañas en redes sociales, el gasto promedio por cliente en tu tienda online y otros.

También hay indicadores de desempeño más vinculados al ámbito financiero del negocio. Muchos se preguntan para qué sirve la contabilidad y piensan que solo se trata de documentación burocrática para Hacienda, pero es mucho más que eso. Llevando un buen control de indicadores clave como gastos y los ingresos, puedes tener las riendas de tu empresa realmente.

Hay una serie de indicadores básicos de finanzas o contabilidad, como el ROI o retorno de la inversión, los ingresos, los gastos, el beneficio neto, el margen de beneficio, el flujo de caja y más. También hay otros indicadores vinculados a estos, como es el caso del Burn Rate, que se refiere a la velocidad en la que tu emprendimiento gasta su capital. Tener esta cifra clara te permite fijar objetivos concretos del tiempo y las cifras que debes conseguir para mantenerte a flote.

No necesitas únicamente tener beneficios al final del año, sino también resistir durante el día a día de tu negocio, manteniendo un cash flow, incluso si hay imprevistos como impagos, moras o gastos extra. Ahí se encuentra el punto de equilibrio que le permite a tu startup empatar respecto a los gastos.

Por ejemplo, ¿qué pasaría en tu empresa si a final de este mes, algunos de tus clientes se retrasaran en el pago de sus cuotas mensuales? Es posible que tu startup tenga margen para diez meses de sequía, o tal vez el negocio solo se sostenga uno o dos meses en caso de emergencia.

Siempre puedes acudir a rondas de financiación, créditos o pólizas, pero en todo caso conviene tener claro tu Burn Rate, así como otros KPIs tales como la liquidez corriente, el ratio de endeudamiento o el ciclo de conversión de efectivo.

Otro indicador de gran valor pero que es intangible y difícil de cuantificar es el riesgo, y por eso conviene evaluarlo junto con el beneficio, para que las operaciones más arriesgadas se compensen de forma suficiente con el máximo beneficio.

Lo importante es decidir cuáles serán los indicadores más importantes para tu emprendimiento, y a partir de ahí poder evaluar tu rentabilidad actual y también planificar aspectos clave de tu negocio, como el margen de beneficio, el tiempo máximo en la obtención de nuevos clientes, los plazos para el testeo, la producción o el envío de productos y otros.

2. Márcate objetivos SMART

Con tus indicadores como Norte y brújula en mano, es el momento de embarcarte en la aventura de tu emprendimiento con unas metas bien claras. Los negocios que no saben a dónde van se pierden en el camino, y para evitarlo es fundamental definir objetivos. Los objetivos SMART son, como sus siglas en inglés: specific, measurable, achievable, realistic y timely. Tus metas deben ser específicas, además de ser medibles, alcanzables, realistas en el contexto y con plazos de tiempo definidos.

Estas preguntas pueden ayudarte a concretar esos objetivos SMART:

  • Specific - ¿Qué quieres conseguir?
  • Measurable - ¿Qué KPIs o indicadores usarás?
  • Attainable - ¿Es razonable esta meta con respecto a la situación de la empresa y del mercado en este momento?
  • Relevant - ¿Aporta valor ahora mismo a tu negocio y a los clientes?
  • Timely - ¿Cuándo se tiene que lograr esa meta?

3. Recolecta con una metodología práctica

Desarrollar un protocolo de funcionamiento claro y repetido en el tiempo será clave para la prosperidad de tu empresa. Para ello, define también con claridad cada cuánto tiempo analizarás y corregirás, qué herramientas usarás para ello y demás.

objetivos-smartHay muchas herramientas digitales que pueden ser tus aliadas para evaluar la rentabilidad de tu emprendimiento de forma eficiente, consiguiendo una visión global. La clave es intentar integrar al máximo toda la información en unos dashboards lo más visuales posibles. Así podrás interpretar muchos datos en poco tiempo, y de esta forma tomar mejores decisiones para tu negocio.

Hay numerosos programas de contabilidad como Sage, SeniorConta y otros, pero también hay ERPs en el mercado que te permiten centralizar todos los procesos de la empresa, y extraer análisis a partir de ello. Dependiendo del tamaño de tu compañía y el volumen de negocio, puedes encontrar soluciones de todos los formatos y rangos de precios.

Por ejemplo Holded es un software ERP que tiene un módulo de contabilidad muy completo, con acceso a un libro diario, detalles de cada movimiento de tu empresa, la posibilidad de adjuntar facturas y más prestaciones para llevar un control absoluto de las cuentas.

Para analizar la rentabilidad desde el punto de vista del marketing y las ventas, apóyate en herramientas de métricas que te permiten saber visitas web, ratios de conversión, índices de apertura de un email, coste por venta en tu ecommerce y más. Google Analytics es uno de los más populares en analítica web, y para obtener información sobre rentabilidad de tus campañas en redes tienes Metricool, Hootsuite y muchos más.

4. Analiza los datos interpretando y contrastando

Más allá de contar con dashboards inundados de información, ¿sabes interpretarla y sacarle partido? Es muy importante interpretar los datos para que realmente se pueda hacer una gestión inteligente de los indicadores. Para ello, es fundamental analizar los datos de manera integral, contrastando y comparando, comprendiendo lo que esconden detrás, y haciendo también proyecciones de futuro a partir de los datos obtenidos.

Por ejemplo, puedes juntar los datos obtenidos de los últimos años respecto a tu facturación. Así, estarías interpretando este indicador con la variable de tiempo. Si observas que tu facturación ha crecido de media un 20% cada año desde que emprendiste en 2017, sería de esperar que en el próximo año la curva siga en ascenso. Con todo, siempre hay factores que pueden alterar esto, pero al menos sirve de punto de referencia para evaluar la rentabilidad de tu emprendimiento.

5. Haz ajustes a partir del análisis de resultados

De nada serviría analizar resultados si no haces un plan de acción que se traduzca en cambios orientados a mejorar el rendimiento de tu negocio. Por ello, el quinto y último paso tras evaluar la rentabilidad de tu emprendimiento es ajustar lo que sea necesario. Cada vez que analices qué está sucediendo, toma medidas si es necesario, especialmente si hay algún agujero donde se pierde más de la cuenta, o una oportunidad donde podrías ganar mucho más.

Por otra parte, analiza y escucha al mercado por si se necesitan hacer cambios. Por ejemplo, un indicador que podía ser útil en el pasado puede ser menos relevante en este momento, y por el contrario habría otros prescindibles antes que se vuelven esenciales. Por ello conviene revisar esos indicadores e ir constantemente viendo resultados y decidiendo dónde poner la atención en cada fase de tu negocio y momento del mercado.

Y para terminar...

Una vez seguidos estos cinco pasos, recuerda que lo importante es que integres la evaluación continua en tu empresa, y que no dejes de revisar y repetir estos puntos cada cierto tiempo. ¡Mucha suerte y éxitos con tu proyecto emprendedor!

 

 

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