Cuándo se considera un despido procedente

Martes, 15 Noviembre 2016

despido-procedente

¿Sabes como mujer profesional cuándo se considera un despido procedente y cuáles son las causas que pueden motivarlo?

Aunque en España suele ser habitual que las empresas usen la figura del despido improcedente cuando quieren dar fin a la relación contractual con una persona, también es posible realizar un despido procedente

Publicidad

Despido procedente significa que sí procede o se encuentra justificado el despido de la trabajadora bien por motivos disciplinarios o de adecuación al puesto, por motivos objetivos relacionados con causas económicas u organizativas o también se puede tratar de despidos colectivos que se amparen en la ley vigente tras la reforma laboral de 2012. 

En cualquier caso, si eres mujer trabajadora o empresaria, te será de utilidad en tu carrera profesional saber cuáles pueden ser las causas para que un despido se considere procedente, el proceso que se lleva a cabo en estos casos y qué implicaciones tiene que el despido sea procedente o improcedente.

Causas de un despido procedente

- Despido disciplinario: se trata de un despido procedente debido a causas disciplinarias. En este caso, se pueden considerar como motivos de despido la falta de asistencia o puntualidad, la indisciplina o desobediencia de la trabajadora, cuando se produzcan ofensas, una reducción voluntaria y de forma continuada de la productividad, situaciones de acoso o trato en desigualdad o situaciones de embriaguez o toxicomanía de forma habitual.

En la última reforma de 2012 se introduce como novedad que la empresaria se podrá acoger al despido disciplinario cuando una trabajadora falte al trabajo de forma intermitente (aunque las faltas sean justificadas) y los días en los que falta al trabajo alcancen el 20% de las jornadas hábiles de dos meses consecutivos, o bien el 25% de las jornadas hábiles en cuatro meses discontinuos para un periodo de 12 meses.

Ahora bien, en la citada reforma no se considera a estos efectos como faltas de asistencia las ausencias por huelga, por representación legal de los trabajadores, por accidentes laborales, por maternidad o paternidad, por riesgo durante la gestación o durante la lactancia o enfermedades derivadas del embarazo, por enfermedad o accidente no laboral reconocida por los servicios sanitarios oficiales, o por situaciones derivadas de violencia de género acreditadas por los servicios sanitarios o sociales.

- Despido objetivo por causas económicas: en este caso, la empresa puede alegar como causa del despido procedente pérdidas actuales o previstas cuando a lo largo de tres meses seguidos las ventas o ingresos ordinarios sean inferiores a las cuantías de los mismos trimestres en el periodo anterior.

- Despido objetivo por causas técnicas, organizativas o productivas: también es una novedad tras la aplicación de la última reforma laboral de 2012. Se pueden considerar causas técnicas la falta de adaptación a los cambios en medios técnicos o productivos siempre que éstos sean razonables y se ofrezca formación dirigida a facilitar la adaptación. Y por causas organizativas, se pueden alegar cambios en la forma de trabajar del personal, en la cadena de producción, en los servicios que presta la empresa o el tipo de producto que ofrece.

- Despido objetivo por la ineptitud de la trabajadora: este caso se da cuando una mujer profesional no se encuentra suficientemente formada o es incapaz de desempeñar su puesto de trabajo (por ejemplo, si se dice tener conocimientos sobre alguna materia pero a la hora de ponerlo en práctica no se disponen de esos conocimientos o habilidad para ejecutarlo) siempre y cuando la empresa tenga constancia después de la incorporación de la persona.

Comunicación del despido procedente

La comunicación del despido procedente debe realizarse mediante una carta de despido en la se expongan las causas o motivos que lo ocasionan.

La mujer profesional puede estar conforme o no con estos motivos y, en caso de desacuerdo, puede recurrir por vía judicial el despido procedente. Si bien, es aconsejable que bien a través de órganos de conciliación laboral o de una reunión previa, la empresa y la trabajadora traten de llegar a un acuerdo para evitar llevar el caso a los tribunales en lo que sin duda será una situación desagradable para las dos partes.

Derechos de trabajadoras y empresarias en el despido procedente

Además del fin de la relación laboral, una de las implicaciones más importantes cuando un despido se considera procedente está relacionada con la cuantía de la indemnización por despido que corresponde percibir a la trabajadora y abonar a la empresa.

Si en el despido procedente se alegan causas objetivas, se indemnizará con 20 días por año trabajado y un máximo de 12 mensualidades.

En cambio, si el despido procedente es disciplinario, la empresa está obligada a saldar las cuentas pendientes que tenga con la trabajadora en cuanto a salario y otras contraprestaciones recogidas en su contrato y no estará obligada a abonar una indemnización.

Si te encuentras con esta situación en tu carrera profesional, es conveniente que revises cuál es el convenio colectivo que se aplica en tu sector o que se ha firmado en la negociación colectiva con tu empresa ya que es posible que los derechos de trabajadoras o mujeres emprendedoras se vean modificados.

Y, en cualquier caso, no olvides que después de un despido siempre surgen nuevas oportunidades profesionales

Publicidad
Comentarios
  • No hay comentarios
Es necesario ser usuari@ de Womenalia para comentar. Regístrate aquí