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Love Shopping II

Jorge Urrea Yin yang del desarrollo personal y profesional
6 Jun 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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1405-yy-love-shopping-iiHace ya 24 años, estando en la carrera, estudié algo de sociología del Japón y me quedé impactado con cómo allí se estilaban los bancos de datos de mujeres, que decían claramente los requisitos económicos, de posición, sueldo y condiciones "laborales" para con sus pretendientes y posibles maridos. El cruce de datos con pudientes nipones contentos de dejar todo claro antes de mirarse a los ojos, me pareció por entonces un ejercicio de pragmatismo un tanto prostibular, pero como era muy joven esperé para ver más de la vida.

Recientemente vi el documental de la BBC sobre el sexo en Japón en la actualidad y parece una clara evolución de aquella negociación con tintes sindicalistas, llevada a un extremo de falta de encuentro de todas las partes: clientes y proveedoras, sexualidad y corazón. Sin ningún escrúpulo, aparecían mujeres japonesas que afirmaban llevar 20 años sin tener sexo con sus maridos porque ellos no se habían promocionado bien dentro del trabajo y no se lo merecían, como si la privación de la sexualidad fuera solo para ellos y no para ellas también. Que se fastidie el sargento, que yo no como, decían en la mili.

En el mismo documental, aparecían japoneses que iban a salones de gatos a encontrar donde entregar su amor, donde acariciar, peinar, alimentar a los felinos, que debían ser reproducciones de sus arquetipo de mujeres lejanas y distantes, pero menos inaccesibles. También hablaba de una nueva tribu urbana, prácticamente hermafrodita, vana y narcisista a más no poder, que lleva la vanidad al extremo y no copula con nadie que no sea él mismo. Patético ejemplo enfermizo de cómo el ser humano puede escindirse del resto, alejarse del Uno y creerse Uno per se. La joya de documental acababa preguntando en voz en off si lo de Japón era un caso aislado o una tendencia de la humanidad, que otros estamos por seguir.

Hoy vuelvo a mirar aquello con mi cliente al borde su perfil y casi centenar de mensajes sin tan siquiera abrir y me pregunto si no vamos en la misma dirección. A ella se le va a caducar la subscripción de pago en dos semanas y no ha tenido ni una solo cita. Ninguno de los filtros de macheo, que para mi son más bien filtros de visión, suerte de velos que no permiten ver a la persona que hay detrás, le ha permitido tener ni un solo encuentro. Unos feos, otros incultos, otros horteras, otros lanzados, otros tímidos, otros otro.

Cada vez hay menos encuentros y los que hay son de profundidad e intimidad menor. El corazón es algo que solo se enseña tras muchas demostraciones exigidas por uno y por otro, de que me puedo fiar, que me mereces la pena, que estás a mi nivel, etc. Para cuando uno ya está dispuesto, el otro ya se ha ido, viceversa o ninguno llega.

La cantidad de ruido tampoco ayuda. Si antes las estruendosas discotecas te hacían al menos aproximarte al cuello , oreja de la persona que querías seducir, ahora el ciberespacio y el ruido de otro mail más en la bandeja, hace que no huelas el perfume de tu Diana, que no escuches su voz, que no tengas más que una carta estándar, creada al uso, para ir quitando pesados y pesadas. No se engañen, muchos de estos mails son modelo tipo a por alternancia con b o c, con subsiguientes modelos preconcebidos, por seguir poniendo filtros sin poner corazón. No hay mirada, no hay intención, no hay energía, no hay calor, no hay amor ni por supuesto muchas posibilidades de que llegue a haberlo.

Acabo exhortando a todos los que quieran peces a mojarse en el río, poner su corazón en jaque, en la red o fuera, sentir cómo se abre, late e incluso revienta de gozo o de dolor con cada paso, pues no hay otra manera de hacerlo. Lo contrario, es como manifiestan sin conciencia de pérdida ninguna los japoneses del documental, un enfriamiento sin posibilidad de encuentro. No pidais antes de dar, porque en el Amor, como en general en la vida, hay que saber dar y recibir, lo dice Buda y lo dice nuestro refranero popular: "manos que no dais, ¿qué esperáis?".


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Jorge Urrea Filgueir, Insight Management, www.psico-tao.com

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María Cruz Puyal Casado

María Cruz Puyal Casado

Delegada Técnico-comercial, ARYSTA LIFESCIENCE IBERIA

En mi opinión, intentar sustituir el trato humano con las personas que se mueven a nuestro lado cada dia y a las que ni siquiera miramos, por una página de búsqueda de pareja, es una erro. Y un error que como indicas puede llevar más desesperanza y tristeza a las personas que no sabe comunicarse cara a cara y que esperaban un milagro en la red. Lamentablemente no estamos tan lejos de la ideología, absurda desde mi punto de vista, de Japón.
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