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Ingenio, sexo y pasión

Jorge Urrea Yin yang del desarrollo personal y profesional
28 Mar 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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1403-yy-conciliacion-genero-television-dos[Imagen de estebanhernandez.net Reproducido con permiso de LID editorial]Recientemente, mi mujer, Silvia Leal y yo, presentamos el libro "Ingenio y pasión" en el Instituto de Empresa, con gran éxito de público y acogida de lo que allí propusimos. Durante el evento, Silvia explicó que el título original del libro tenía incluida la palabra Sexo, pues queríamos que el enfoque de género quedase reflejado de manera clara y trasversal en toda la obra, aunque se nos invitó a retirarlo, para evitar malentendidos.

En mi presentación de nuestro libro, en el prestigioso Instituto de Empresa salí paradójicamente a mostrar mi lado más mediocre. Me puse delante de todos y desnudé mi oscura vivencia personal como profesional, coescritor y pareja de una de las diez pensadoras más influyentes de España, Silvia Leal, según el ranking de Mujeres y cía.

Poco a poco y con la presencia física de ella, fui explorando distintas posibilidades en función de donde me colocaba con respecto a ella, sintiendo y manifestando. Así detecté ante todo mi fuerte competencia seguida de celos, envidia, miedo, falta de autoestima, etc. Daba igual si era delante tapándola con un ego machito, como detrás apoyándola, con baja autoestima, poniéndome por debajo: siempre había una parte no bonita de mi, que chillaba internamente y que yo decidí hacer transparente como demostración de cómo funciona un ejercicio de Insight Management que todos podemos hacer.

Expliqué que mi vivencia al respecto mutaba a diario, y que así como cuando habían elegido a Silvia con una top 10, yo me había manifestado en facebook como marido orgulloso que se trabajaría mucho para ser el gran hombre que habría detrás de la gran mujer, entonces, me estaba dando cuenta de que no, que no quería estar detrás, que no era bueno para mí, que me quedaba resentido inconscientemente pues nadie me veía. Tampoco era bueno para la relación, pues estando yo detrás ella tampoco me podía ver.

Puesto conciencia a todo esto, expliqué que aunque me tentaba taparla o pincharla para quitarle fuerza, para que bajara y yo me sintiera mejor en la comparación, elegía ponerme a su lado y remar en la misma dirección, sin compararme, en un proyecto conjunto, porque así crecemos más y somos más, no solo productivos, por pura sinergia, sino también felices, lo que hace el vínculo sostenible.
Hice un Insight Management en directo: tuve una experiencia, a la que puse conciencia, saqué una lección y decidí gobernar mi vida de manera responsable, apostando por mi equipo personal y profesional. Imagina que en tu entorno personal y profesional todos hicieran igual. ¿Habría acoso laboral, robo de ideas, techo de cristal, luchas de poder, ninguneo del talento o la innovación? Vivimos en un mundo de impunidad donde la mediocridad y la falta de conciencia ya no tiene contención en la ética, y el talento en lugar de brillar y ser ensalzado, es tapado, boicoteado y amputado, en contra del interés mayor de la Unidad, sea personal o profesional, es decir, la empresa.

Si retomo todo lo contado y lo reviso bajo un enfoque de género, me surgen las mismas preguntas: Con la conciencia debida... ¿habría violencia de género? ¿habría micro o maxi machismos? No lo creo.

Repasemos la dinámica y tomemos notas por pura observación fenomenológica:

1- Es un hombre el que corre el peligro de quedarse atrás, y no una mujer. Detalle significativo sociológicamente, y representativo del adelanto de las mujeres en formación y cualificación.
2- Es un hombre no machista contrario a pisar o eclipsar a su mujer, más bien al contrario, lo que los terapeutas llaman un hijo de la madre, dispuesto a entregar su poder para que sea la mujer la que brille.
3- Es un hombre con cinco idiomas, economía, diplomacia, psicoterapia..., luego incluso estando muy formado, la comparación aparece y con ella el sentido de competencia y consecuentes demonios. Esto es muy frecuente en nuestra sociedad de la vanidad.
4- La mujer mira hacia delante profesionalmente, no se detiene en la familia exclusivamente, no cumple el mito de Atenea (lea "Ingenio y pasión" para más info)
5- La mujer hace equipo con su marido, invitándolo a coescribir en su libro.
6- El desenlace de lo que allí ocurrió fue una transformación, por la que el hijo de la madre, se hizo hombre, empoderándose, tomando su sitio en la pareja y en la esfera profesional, no detrás ni delante, sino de lado.
7- El vínculo se hizo sostenible y sano.

Habiendo vivido en mis propias carnes toda esta evolución interna que no es sino un emergente de lo que está pasando o puede llegar a pasar en la sociedad, veo ahora, que más que nunca, la clave está en el Insight Management, en la conciencia aplicada, no en viejas luchas sexistas "degeneradas", que no son sino el intento de substituir un patriarcado por un matriarcado y viceversa, en un eterno movimiento pendular.

Ha llegado el momento de que cada persona se cuestione, mire su lado obscuro y se responsabilice del lugar que ocupa en el mundo. Hoy más que nunca todo es posible. Con voluntad de hacer equipo y remar en la misma dirección, se puede hacer grandes cosas, por ejemplo nuestro libro, verdadero tercer hijo, y ejemplo perfecto de cómo siendo muy distintos podemos complementarnos, enriquecernos, apoyarnos, nutrirnos y salir al mundo, a compartir lecciones aprendidas.


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Jorge Urrea Filgueir, Insight Management, www.psico-tao.com

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