Cuáles son los beneficios de refinanciar una casa

Victoria Martin Tu asesor hipotecario
6 Aug 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Refinanciar una casa consiste en cancelar la hipoteca vigente para constituir una nueva, que puede ser de un importe superior. La refinanciación hipotecaria se puede realizar por muchos motivos: caída de las tasas de interés producto de la crisis, unir la cuota de la hipoteca y otras deudas en una sola cuota con un tipo de interés más bajo o un simple cambio de entidad financiera que le ofrezca mejores condiciones. 


El principal beneficio que tiene la refinanciación de una hipoteca es el cambio de condiciones (tasa de interés, plazos, etc.). Ya sea cancelando la hipoteca actual y estableciendo una nueva o combinando ambas, se pueden obtener unos requisitos que sean más propicios para su situación económica actual. Esta situación es ideal para consultarla con un asesor hipotecario de confianza.


Una de las condiciones que puede cambiar con la nueva hipoteca es la tasa de interés, que influye directamente para poder bajar la cuota mensual de la hipoteca. Si logramos un interés más bajo, conseguiremos una liquidez adicional cada mes. El tipo de interés puede bajar porque el nuevo préstamo hipotecario tiene mejores condiciones o fruto de los aspectos específicos del mercado. 


Refinanciar una casa permite cambiar las condiciones de su hipoteca, tanto en la tasa de interés como en plazos 
Otro de los beneficios que puede tener refinanciar una casa es readaptar los plazos, adecuándolos a las preferencias del cliente. Aumentar o reducir el plazo influirá directamente en el interés total que se pagará y en la cuota mensual. Reducir el plazo generalmente permitirá obtener un interés más bajo, pero los pagos mensuales tenderán a ser mayores. Por otro lado, incrementar el plazo reducirá la cuota mensual, pero, en contraposición, aumentará el interés total a pagar. 


La nueva hipoteca firmada puede cambiar su naturalidad respecto a la anterior, es decir, se puede pasar de una hipoteca con una tasa de interés variable a una con una tasa de interés fija. Gracias a este cambio se pueden evitar las fluctuaciones en los pagos mensuales, propias de los tipos de interés variable. Si por el contrario se pasa de un tipo de interés variable a otro, lo conveniente es lograr una mejor tasa de interés con la entidad con la que firmaremos el nuevo préstamo, tanto en plazos como en términos. 


Refinanciar la hipoteca, además, es una fórmula más rápida que la subrogación y, al contrario que en esta última, la refinanciación permite agrupar deudas y solicitar dinero adicional. Por tanto, mientras la subrogación sirve para mejorar los términos, la refinanciación puede reducir nuestro nivel de endeudamiento y las cuotas que pagamos por él. 
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