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Un calentamiento para lanzar la competición

Monica Castaneda Trophée des Roses
15 Oct 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Después de la etapa de enlace, llega la pista y la competición con un calentamiento el sábado por la mañana de un centenar de kilómetros entre el campamento de Errachidia y el siguiente instalado a pie de las dunas de Merzouga. El rallye-raid entra en su plena dimensión deportiva.

El director de pista Julien Letullier había advertido: "Es un warm-up, pero no nos confundamos. El calentamiento va a ser duro". Si algunas han acabado si problemas, otras no han podido evitar los errores en el rumbo, sinónimo de kilómetros suplementarios y preciosos puntos perdidos en la clasificación. El rally ha entrado de pleno en la competición este sábado. Y para convencerse, solo hacía falta mirar las caras de las Rosas en la línea de salida, a la vez alegres y determinadas. Los equipos con cascos y guantes, las manos aferradas a las 10h10, plenamente conscientes del cambio del raid hacia el desafío deportivo.

El Trophée Roses des Sables no es una prueba de velocidad, sino una prueba basada en la capacidad de las Rosas a seguir al milímetro el trazado del libro de rutas y sus indicaciones que hay que saber interpretar. Hablamos de dominar a la perfección la orientación en los decorados desprovistos de puntos de referencia. Al tiempo que se adaptan al pilotaje en las zonas escabrosas para no deteriorar los vehículos.

Pasado el calentamiento, los equipos pudieron descubrir su nuevo campamento instalado a pie de las dunas del Erg Chebbi de Merzouga. Y proyectarse en la ceremonia de la entrega de las donaciones, a la cual le sigue la etapa de noche ¡Night sesión!Por primera vez en la historia del Trophée Roses des Sables, los equipos han superado una etapa de noche de 16km entre el pueblo de Haroun y el campamento de Merzouga. Una escapada nocturna inolvidable para las Rosas.

Nos hubiésemos creído en la salida de una especial del famoso rally de Monte-Carlo. Dos largas filas de vehículos listos a atacar las pistas, salidas escalonadas de dos en dos, y como único panorama, la noche oscura del gran sur marroquí iluminada únicamente por las luces de los vehículos. A la cabeza del cortejo, las motos seguidas de los Quads, de los ATV y de los 4x4 por orden de número de equipo. Electrizadas en la línea de salida, las Rosas guardaban sus nerviosismos pero al mismo tiempo sus ansias de afrontar la etapa. Podíamos sentir antes de pisar el acelerador, la adrenalina que antepone al gran salto. Esta sensación que mezcla aprehensión e irresistible atracción.

Si a veces por segundos dudaban en tomar la pista, las Rosas se lanzaron al vacío para afrontar lo desconocido durante 16 km. Y nos procuraron un espectacular baile de luces en la inmensidad del gran sur marroquí. Vimos así equipos alejarse del trazado, y volver sobre sus pasos. Otros desviarse un centenar de metros antes de la pista indicada en el libro de rutas. Pero a pesar de los errores, las escenas de alegría en el CP llegada manifestaban la amplitud del desafío superado. Esta etapa dejara obligatoriamente huellas en la clasificación que las Rosas descubrirán al día siguiente antes de empezar la etapa maratón. En ella podrán medir concretamente su hazaña. Pero nada les quitara la magia de lo que han vivido esta noche.

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