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Las fintech o cómo la tecnología ha llegado a las finanzas

Aurora López García Tecnología y productividad
15 Nov 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Se habla mucho últimamente del impacto de las "nuevas" tecnologías en el sector financiero y alguien desde fuera podría preguntarse... entonces ¿cómo ha estado funcionando la banca moderna desde principios del Siglo XX?. Que no cunda el pánico.

Los nuevos negocios fintech se basan en la aplicación de tecnologías de forma eficiente para impulsar la transformación del sector financiero, aderezada con la adopción de la innovación en los modelos empresariales para ofrecer soluciones concretas a necesidades concretas. Estas necesidades están enmarcadas en conceptos como "orientación al cliente", "experiencia de usuario", "eficiencia administrativa", o "valor añadido". De la misma forma que no tiene sentido que mover mi dinero de la cuenta de una entidad financiera a otra tarde dos o tres días, tampoco lo tienen las tarifas excesivas que me aplica mi banco en mercados de compraventa de divisas, por poner dos ejemplos reales donde han surgido startups tecnológicas, como las entidades de dinero electrónico u operadores FOREX, que ya compiten con los bancos en igualdad de condiciones.

Revolución Fintech

En muchas ocasiones este sector fintech está basado en economía colaborativa, conformando la llamada "uberización de la banca": de la misma forma que Uber ha venido a enseñarnos que hay otra forma de prestar un determinado servicio para resolver una necesidad real (en este caso, desplazarse de un lugar a otro sin ostentar la propiedad o alquiler de ningún bien, es decir, del vehículo), las aplicaciones online permiten poner en contacto directo al comprador y vendedor consiguiendo una desintermediación financiera que el mercado está acogiendo con los brazos abiertos. Recursos como las plataformas P2P de crowdfunding o crowdlending empiezan a ser tomados en serio como vías de financiación que no requieren acudir a un banco para solicitar un crédito.

La realidad es que a día de hoy hay entidades o "bancos digitales" como ING Direct y Banco Santander que están tratando de reinventarse para no perder cuota de mercado, frente a startups como Kantox que ya han traspasado la barrera de los 2 billones de euros. Entre ambos, iniciativas como nettit, plataforma financiera del grupo everis que permite anticipar el cobro de facturas para reducir el endeudamiento de empresas y autónomos, se encuentran en lo mejor de ambos mundos al tomar de la mano la innovación y la tecnología para marcar un antes y un después en la prestación de servicios de valor, aspirando a posicionarse como líderes para la supervivencia del sector.

Mujer y economía

La pregunta es ahora si realmente estamos ante una nueva revolución, es decir, si habrá un antes y un después en nuestros modos de vida, y hasta qué punto la mujer contribuirá y será partícipe de ello. Aquí nos encontramos con un hándicap: el pequeño espacio que queda en la intersección que hay entre el papel de la mujer en roles tecnológicos y su yuxtaposición con la limitada presencia de profesionales y directivas femeninas en ámbitos económicos y financieros. Tenemos que ser optimistas, existen numerosos estudios que avalan la importancia de la mujer en la economía, no sólo porque según datos de Forbes gestionan cerca del 65% de las decisiones de compra a nivel global sino por la importancia que su participación en el mercado laboral implica en su contribución a la economía global. ¿Podemos esperar lo mismo en ámbitos de economía colaborativa?. Yo diría que más que eso, debemos exigir políticas públicas que contribuyan a ello.

Fintech y empleo

Para los trabajadores de la banca diferenciarse es especialmente vital: el sector está en crisis, se anuncian 173.000 despidos en los próximos 11 meses. Al cierre de oficinas y descenso de márgenes por los tipos de interés inexistentes se suma la incertidumbre de hacia dónde debe ir su modelo de negocio. Según la consultora de recursos humanos Towers Watson, "no lo tienen claro, pero están seguros de que lo que tienen no les sirve y de que necesitan perfiles de trabajadores digitales, desde expertos en sistemas informáticos hasta community managers".

¿A qué estás esperando?. Las habilidades digitales son, una vez más y también aquí, un valor seguro.

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