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¿Pides perdón innecesariamente?

Isabel Gómez López Talento en acción
21 Oct 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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A los niños les decimos que es una "palabra mágica", para algunos es "la palabra más difícil de pronunciar", sin embargo, algunas personas, especialmente mujeres, repiten "perdona" o "lo siento" con mucha más frecuencia de lo necesario.

En este artículo, reflexiono sobre qué ocurre cuando se pide "perdón" con excesiva frecuencia, sus consecuencias y alternativas. Si tienes este hábito o conoces a alguien que lo tenga, te invito a que sigas leyendo.


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El perdón como muletilla

Pedir perdón cuando nos equivocamos es un gesto imprescindible para mantener relaciones positivas. Incluso perdonarnos a nosotros mismos en necesario para mantener nuestra salud mentar y seguir adelante.

Sin embargo, algunas veces, "perdón" se convierte en una "entradilla", una forma de captar la atención de nuestro interlocutor.

Sabemos que pedir perdón constantemente y de modo innecesario es una costumbre que no nos favorece, ni desde el punto de vista interno, del concepto que tenemos de nosotros mismos, ni del externo, la imagen que proyectamos al exterior.

"Disculparse en exceso pone a las personas en una posición de inferioridad y hace que los demás le pierdan el respeto" dice la experta en liderazgo Sylvia Ann Hewlett quien asegura que esta práctica "pone en entredicho la firmeza que transmitimos y hace que parezcamos menos confiables para asumir responsabilidades".

Algunas veces, lo hacemos sin darnos cuenta, otras, lo mantenemos aunque seamos conscientes de que es un hábito que no nos favorece, pero si es así ¿por qué continuamos haciéndolo?

La autora mencionada lo atribuye a factores educacionales, para algunas personas evitar conflictos forma parte de la educación que han recibido. Bajo este paradigma, imponerse en una situación o mostrar autoridad puede ser percibido con incomodidad, por eso, estas personas tienden a suavizar sus mensajes para no ser considerados agresivos, se disculpan antes de hablar para "sacarle hierro" a lo que tienen que decir y evitar así un posible conflicto.

Piénsalo ¿Cuántas veces lo has hecho?

La cuestión es que pedir "perdón" con demasiada frecuencia puede perjudicarte más (especialmente en el ámbito profesional) que el malestar producido por ser demasiado directa mostrando tu desacuerdo ante una situación.

Por ello, se trata de dosificar el uso de esa palabra y utilízala únicamente cuando realmente tienes algo que merezca una disculpa.

Un ejercicio es estar atenta a cuando te disculpas, cómo era la situación, cómo te sentiste y qué valoración haces ¿era necesario hacerlo?

Aunque pedir "perdón" es sólo una muletilla, el modo en que lo utilizas puede indicar que una persona o situación te hacen sentir insegura. Ser consciente de las razones por las que utilizas esta palabra puede ayudarte a estar atenta y cambiar tu comunicación hacia una más asertiva y que genere mayor confianza.

¿Cómo evitarlo?

Tenlo en cuenta

Si consideras que sería bueno para ti "racionar" las disculpas, lo primero es tomar conciencia de en qué situaciones (y con qué personas) sueles actuar así.

Es importante que estés pendiente cuando ocurre para evitarlo, tal vez alguna persona de tu entorno pueda ayudarte a detectar cuando lo haces de forma automática. Saber que alguien te está observando te ayudará a tener un mayor nivel de control sobre lo que dices.

Encuentra otra frase

A veces decir "perdón" es más sencillo que pensar en la palabra que realmente quieres decir, pero en realidad "se convierte en un modo de sacar importancia y peso a lo que comunicas" dice Hewlett. Una buena alternativa es ser más cuidadosos eligiendo las palabras que realmente deseas pronunciar.

Por ejemplo, sustituyendo "perdón" por otra fórmula como "déjame decirte que"... la que mejor encaje contigo y pronuncies con mayor naturalidad.

El silencio

No decir nada, utilizar el silencio puede ser una buena herramienta para captar la atención en nuestros interlocutores de un modo amigable y cercano.

Se trata simplemente de omitir el "perdona" con el que inicias una frase y sustituirlo por una mirada para conectar.

Se trata simplemente de sustituir el "perdona" que utilizas al inicio de la frase por una mirada para conectar.

Te animo a que pruebes estas ideas y compartas los resultados, cómo te sientes reduciendo el número de "perdona" (si es que lo utilizas con exceso) y cómo crees que te perciben desde fuera con esta nueva forma de transmitir.


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Xelo Albarracín

Xelo Albarracín

Administrativa de Dpto.Planificación y Dpto. Compras, Multivac

Hola! No era consciente de que hacerlo demasiado te podía poner en situación de inferioridad en el trabajo. Voy a ponerlo en práctica. Muchas gracias!!!
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