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Menos autocrítica, por favor

Isabel Gómez López Talento en acción
9 Sep 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

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1409-ta-inseguridadMuchos estudios lo demuestran, una de las mejores vías para una vida mas larga y feliz es ser positivo. Incluso en el ámbito profesional, las personas positivas tienen más posibilidades de ser contratadas y promocionadas.

Sin embargo, para muchos es fácil caer en la costumbre de "autoflagelarse" dándole vueltas y mas vueltas a aquello que consideran que no han hecho bien. Es bueno ser consciente de nuestros puntos a mejorar, pero de nada sirve quedarse en el remolino de la autocrítica estéril y exagerada.

Se ha estudiado que la comparación con otras personas y la autocrítica forman parte del cerebro humano. Según el psicólogo y autor Terry Paulson, se estima que realizamos entre 300 y 400 autoevaluaciones por día, lo sorprendente es que el 80% de esas evaluaciones tienen un resultado negativo, es decir, suspendemos 8 de cada 10 veces. ¿Es esto realista?

La autocrítica constante puede ser demoledora. Erosiona nuestra confianza y nuestra autoestima, nos desmoraliza. Nos lleva a un mar de dudas a la hora de tomar decisiones y asumir riesgos, y ya tenemos bastantes presiones externas sin incluir esa voz interior criticando cada movimiento que damos.
Ser conscientes de nuestros actos nos proporciona muchas oportunidades para corregir errores, mejorar el modo en el que hacemos las cosas y, como consecuencia, la percepción que otros pueden tener sobre nuestro desempeño en el trabajo.


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Sin embargo, muchas veces somos nuestros peores enemigos. Este artículo aborda cómo minimizar la autocrítica destructiva y darnos cuenta de nuestra autoevaluación constante.

Si sueles autocriticarte, estas son algunas medidas para minimizar su efecto:

1.- Observa.
Fíjate en tus pensamientos y sentimientos. Si de las 300 a 400 que nos evaluamos al día reconoces 10, será un buen principio.

2.- ¿Cuál es el motivo de la negatividad?
Cuando te descubras diciéndote "no, mal hecho", "no lo hagas así"... pegúntate cual es el motivo que hay detrás. Vale la pena plantearse algunas cuestiones complicadas como ¿Por qué tanto miedo al fracaso?

3.- ¿Y qué?
En cualquier caso puedes preguntarte "¿Y qué?" ¿Has cometido un error tan grave? ¿Realmente importa tanto? ¿Qué es lo peor que puede pasar? Es probable que te des cuenta de que estás siendo demasiado dura contigo misma.

4.- Equilibrio
Incluye la otra parte, la positiva ¿Qué salió bien? ¿Qué has aprendido?
Sé consciente de tus pensamientos negativos y encuentra los argumentos positivos. Si al salir de una reunión tu parte crítica empieza a echarte en cara que no has sacado un tema importante por miedo a crear una situación desagradable, en lugar de sentirte culpable, incluye en el balance las partes de tu actuación en la reunión que han sido positivas: profundizar en los asuntos prioritarios, no dejar que quedaran temas abiertos, etc. Sobre el asunto que no has abordado, busca un modo constructivo de gestionarlo (hablando con las personas adecuadas, teniéndolo presente para la próxima reunión, etc.)

Aprende a sentirte bien contigo misma, es algo que no se consigue de la noche a la mañana, pero cuanto antes empieces a tenerlo en cuenta, antes notarás que estás progresando, que tu voz interior te transmitirá menos criticas y que éstas serán más equilibradas.

¿Qué consigues con este trabajo? En lugar de desperdiciar tu energía cerebral ganarás confianza en ti misma y en lo que eres capaz de conseguir. ¡¡Casi nada!!

Recuerda que eres dueñ@ de tu vida, convierte tu libertad en valor.


Si deseas conocer claves prácticas de inteligencia emocional que te permitirán ser mas feliz en tu trabajo, puedes descargar su ebook Ponte en Valor.

Lee otras publicaciones anteriores de este blog:


Isabel Gómez, es Asesora y Coach Profesional en Éxito en Femenino.

*Los post de la sección de Blogs de Womenalia van firmados por sus respectivos autores, que son los responsables exclusivos de las opiniones allí vertidas. Womenalia no tiene por qué suscribirlas.

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Clara García Sanz

Clara García Sanz

Advisor, Quintessence International Real State

Cierto. No sé cómo no nos aburrimos de nuestra propia autoflagelación, llegamos a ser a veces "hartantes".
Isabel Gómez López
(2)
Dar vueltas y mas vueltas a nuestros errores no genera acción útil, más bien al contrario.

El autoconocimiento es el punto de partida de todo desarrollo, sin conocer y aceptar “lo que hay” nunca podremos seguir adelante, pero en cualquier balance deben integrarse las partes positivas y las negativas, las luces y las sombras.

Muchas gracias de nuevo.

Un abrazo!

Isabel
Isabel Gómez López
(1) Muchas gracias por tu comentario, José Antonio:

Estoy de acuerdo contigo, la autocrítica no solo es necesaria, a mi juicio es imprescindible para el desarrollo de la civilización, las organizaciones y, sobre todo, las personas. La autocomplacencia es un freno que nos impide avanzar.

Sin embargo, los beneficios de la autocrítica se pierden cuando damos un paso más allá y caemos en la “autoflagelación sistemática”, que puede llegar a paralizarnos, y en eso se centra el artículo.
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