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Cómo superar el miedo ante nuevas situaciones

Isabel Gómez López Talento en acción
27 Feb. 2014 1 comentario

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1402-ta-como-superar-miedo-ante-nuevas-situacionesTodas sentimos miedo en algún momento, sí, todas. Tener que hablar en público, acudir a una reunión donde no conocemos a nadie... Queremos superar el miedo.

Es inevitable e inherente al ser humano, pero aún así es una emoción muy desagradable que nos puede jugar una mala pasada.

Te invito a que sigas leyendo porque en este artículo vamos a analizar su funcionamiento y plantear diferentes tácticas para minimizar su efecto.

Para mantenernos en equilibrio debemos movernos.

Nuestra vida y el mundo en general se encuentran en cambio permanente. Hasta hace unos años, por ejemplo, la vida profesional de una persona se limitada a dos o tres empresas en las que pasaba toda su vida, hoy eso es impensable para la mayoría. Constantemente debemos reinventarnos y mantenernos a la expectativa de los cambios que se producen a nivel tecnológico, profesional, social, etc.

Podríamos decir que, para mantenernos en equilibrio debemos movernos.

Sin embargo, esos cambios necesarios y la necesidad de evolucionar chocan con una de nuestras resistencias mas arraigadas, el miedo al cambio.

La forma en que habitualmente nos enfrentamos a nuevas situaciones, son hábitos, y precisamente son los hábitos los que nos dan seguridad. Cuando se rompen, nos sentimos en medio de un mar de incertidumbre. Necesitamos los hábitos para dejar que nuestro cerebro se encargue de tareas mecánicas y poder dedicarnos a actividades mas creativas.

¿Qué es el miedo?

El miedo proviene de la incertidumbre y de la sensación de pérdida de control. Sentimos miedo cuando debemos salir de nuestra "famosa" zona de control. Es un mecanismo de defensa que surge cuando percibimos amenazas porque nos ayuda a anticipar un peligro.

Forma parte de una familia de emociones entre las que se encuentran la ansiedad (que experimentamos con mucha frecuencia ante un examen por ejemplo), la angustia, el estrés o el pánico, todas ellas emociones básicas que experimentamos todos los mamíferos, da igual que se trate de un chimpancé o un presidente del gobierno.

Ya que nos hace pasar tan malos ratos ¿Tiene alguna utilidad?

Pues si, su función es protegernos ante peligros reales o posibles, actúa como preventivo ante problemas mayores. Cuando el miedo es sano (y no tóxico) nos protege, es un sistema de alerta.

Dentro del mundo profesional, los miedos básicos son: a la no supervivencia (no llegar a fin de mes), al rechazo (que no nos acepten), a la pérdida de poder, al fracaso y al cambio. (Pilar Jericó).

Así como el miedo nos pone en movimiento para evitar una amenaza, la motivación nos mueve a conseguir un objetivo. Conocer la motivación es conocer el miedo.

Sugerencias de acción:

  • ¿Para qué hago lo que hago?

Una vez que descubras el para qué, cualquier cómo es bueno.
Nietzsche

Cuando estamos conectados con nuestra visión de futuro y nuestro talento (también le podemos llamar vocación o misión en la vida) somos capaces de darlo todo. Encontrar el sentido de lo que hacemos transforma nuestra forma de entender los cambios y nos inmuniza contra el miedo, aunque sea en parte. Visto de otro modo, el no tener un para qué nos hace ser presas del miedo.

Si, por ejemplo, tienes que hablar en público, no es lo mismo una intervención "por compromiso" que cuando te mueve el aportar y buscar utilidad para tu auditorio.

El miedo siempre va a estar ahí, pero si conseguimos asirnos a nuestros objetivos últimos, podremos ser inmunes a una parte de sus efectos.

El hombre no necesita vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta o misión que merezca la pena.
Viktor Frankl

  • Reconócelo y obsérvalo.

Negar nuestros miedos no nos ayudará a evitarlos porque antes o después aparecerán de nuevo, en cambio, ser conscientes de nuestros temores nos libera. Ponle cara y piensa en cual es su causa concreta.

Tampoco sirve pedirle a nuestro cuerpo que se relaje en momentos de tensión, porque no sabrá hacerlo.

Te propongo un ejercicio, consiste el observar tu miedo desde fuera. Como si fueras un alguien ajeno a ti. Observa el efecto que el miedo produce en ti a nivel físico: cómo late tu corazón, si tus músculos se tensan... mental: qué pensamientos surgen tu mente, si existe un bloqueo... y emocional: qué estás sintiendo... Pero siempre situándote en un plano exterior a ti, como si estuvieras viendo una película sobre tu propio interior.

¿Qué conseguimos con esto? Lo primero, identificar concretamente qué nos está pasando, y lo segundo, cambiar nuestro foco de atención, verás que en ese momento estás siendo mucho mas que la emoción predominante, el miedo, también estás siendo un observador, y siendo consciente de esa observación, comprobarás que una parte de ti nunca será afectada, tu parte observadora.

Con la práctica verás como esta técnica te ayudará cuando te sientas atrapada por lo que sucede en tu interior.

La mayoría de la veces, aceptar y observar nuestros miedos nos ayudará a identificar sus causas, a darnos cuenta de que no suelen tener sentido o de que sus consecuencias no serían tan terribles y conseguir que desaparezcan.

  • Realmente ¿es para tanto?

Pregúntate si estás siendo realista con tu miedo, si es tan malo como imaginas, o si estás exagerado. ¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Es probable que ocurra? Trata de no ser catastrofista y no te dejes llevar por el secuestro emocional.

Volviendo al ejemplo que comentaba antes sobre hablar en público, pregúntate ¿Qué es lo peor que podría pasarme si me quedara bloqueada y no supiera que decir, por ejemplo? ¿Sería peor persona si eso ocurriera?

Este planteamiento te ayudará a que muchas veces te des cuenta de lo infundado de tus miedos.

Recientemente, en un congreso al que asistí, una de las ponentes se quedó en blanco ante unas trescientas personas. ¿Cuál fue la reacción del público? Una ovación. Todos los asistentes empalizamos con la conferenciante a quien el miedo y los nervios jugaron una mala pasada.

  • Potencia la confianza

Lo contrario del miedo es la confianza. ¿Qué te ayuda a ganar confianza? Tal vez el sentirte rodeada por personas que te inspiran, o buscar información sobre el hecho que te produce miedo para reducir la incertidumbre... Si el miedo lo produce (en general) el desconocimiento sobre una nueva situación, cuanta mas información tengas, mejor podrás gestionarlo.

Por otro lado, ¿Cómo está tu nivel de autoconfianza? Cuanta más confianza tengamos en nosotros mismos, menos vulnerables seremos.

  • Disecciona el miedo

Una técnica muy utilizada cuando alguien tiene miedo a volar es imaginar una catástrofe aérea durante unas semanas antes del viaje en avión. Todos los días debe imaginar un escenario horroroso, fuego, víctimas... en fin.

Cuando llega el día del vuelo, el viajero estará mas que harto de "ver" el escenario del hipotético accidente y dedicará tu tiempo a pensar en otras cosas.

Drástico, pero en muchos casos esta técnica resulta muy efectiva porque cuando diseccionamos nuestros miedos con sentido común y en un marco adecuado vemos que no son tan terribles y que solemos tener una imaginación desbordante a la hora de proyectar situaciones trágicas.

Como resumen, el mejor enfoque para tratar con el miedo es encontrar el por qué último de nuestras acciones, aceptarlo para observarlo y conocerlo, imaginar lo peor que podría ocurrir y tomar precauciones y prever cómo afrontarlo si llegara a ocurrir.

Recuerda que eres dueña de tu vida, convierte tu libertad en valor.


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Isabel Gómez, mentora y coach ejecutiva y profesional, autora de Éxito en Femenino.

*Los post de la sección de Blogs de Womenalia van firmados por sus respectivos autores, que son los responsables exclusivos de las opiniones allí vertidas. Womenalia no tiene por qué suscribirlas.

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Carolina González Morales

Carolina González Morales

Adjunto Dir. Comercial, Fullcarga Ibérica S.L.

Muchas gracias por tus consejos! A veces me cuesta gestionar el miedo y la ansiedad...en algunas ocasiones lo que hago es "tirarme a la piscina" sin pensar mucho y muerta de miedo, es como una terapia de shock pero luego veo que no era tanto como creía.
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