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Día Mundial de la Radio

Begoña Martín Sin miedo a comunicar
16 Feb 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Desde hace cuatro años, todos los 13 de febrero se celebra el Día Mundial de la Radio. La UNESCO (Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura)  estableció este día en honor a todos los que amamos la radio, ya sea como oyentes o profesionales, con el fin de aumentar la conciencia sobre la importancia de este medio de comunicación, un medio que la organización define como "el medio informativo más universal" dada su capacidad de cobertura capaz de alcanzar al 95% de la población mundial.

Este año, la organización ha pensado en los jóvenes y su relación con este medio de comunicación para celebrarlo. Según la UNESCO, "los jóvenes no estamos suficientemente representados en los medios de comunicación, y esta exclusión es con demasiada frecuencia un reflejo de su exclusión social, económica o democrática; los jóvenes productores o difusores son aún poco numerosos, y escasean también los programas dedicados a la juventud y las emisiones elaboradas por jóvenes". De esta manera, se hace un llamamiento a aumentar la inclusión social de la generación menores de 30 años, que representan más de la mitad de la población mundial. Según la ONU, la radio es "un vector de cohesión, de educación y de cultura" y ha de ser en todo el planeta "una plataforma de intercambio donde los jóvenes deben encontrar su lugar y expresarse".

Sin embargo, este año el Día Mundial de la Radio ha sido menos festivo que otros años. Este medio de comunicación está viviendo uno de los momentos más difíciles, viendo como sus trabajadores son despedidos. "Ser despedido, ser veraz, ser despreciado, ser libre, ser profesional, ser objetivos, ser periodista", con estos gritos los trabajadores de Cadena SER se agolparon en la puerta de la sede corporativa de la cadena en Gran vía la mañana del 13 de febrero, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Radio. Los trabajadores exigían con esta manifestación parar los despidos de compañeros, que ya acumulan 84 salidas desde marzo del año pasado.

Una sonora pitada daba comienzo a la manifestación a las doce del mediodía y un enorme lazo de globos amarillos fue el centro de la manifestación. Durante el acto se repartieron octavillas con las que la plantilla de Cadena SER quiso hacer partícipe a su audiencia de sus fuertes discrepancias con la Dirección de la empresa por los despidos que se suceden. Los trabajadores defendían su profesionalidad dejando claro que "nada les va a impedir seguir informando con rigor y con respeto la veracidad de los hechos, defendiendo los valores y principios de lucha de las libertades y derechos que han regido siempre a Cadena SER".

Pese a la gran fidelidad y apego con la que los oyentes premian día a día su labor rigurosa de informar, los profesionales de la cadena están siendo castigados con numerosos despidos que lejos de cesar, continuarán. Con este ambiente de incertidumbre en el trabajo, desempeñar su deber se hace cada vez más complicado para los profesionales de Cadena Ser.

Cierto es que el panorama de la comunicación ha presenciado diversos cambios que han obligado tanto a los medios como a sus profesionales a transformarse para adaptarse a los nuevos cambios. Pero esta adaptación es complicada, lleva tiempo y no asegura la supervivencia. Los nuevos tiempos y la crisis económica que atraviesa España ha obligado a realizar despidos, reestructurar plantilla y la obligación de cambios en el modo de trabajar.

Sin duda, el mundo de la comunicación vive uno de los peores momentos aunque no es el primer momento crítico que vive, y seguramente, tampoco será el último. Echando la vista atrás, todas esas situaciones delicadas a las que se enfrentó, se superaron. Yo, como profesional de la comunicación, espero con optimismo la llegada de la calma y los buenos tiempos. Sin embargo siempre hay personas que te desaniman en el camino, con el pensamiento típico de que nos hemos equivocado de profesión y que estamos a tiempo para comenzar otro tipo de formación para dejar de lado el mundo de la comunicación. Yo les digo a todo ellos que hay que luchar por lo que queremos y nos gusta, porque la derrota es un fracaso tanto profesional como personal.

Por mi parte, tienen mi apoyo todos los profesionales de la comunicación que ven como su profesión peligra. ¡Animo a todos a seguir luchando!

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