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Cómo montar nuestro negocio con éxito

María Fernandez Servicios financieros
13 Dec 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Desde el punto de vista del tipo de productos o servicios ofrecidos, es posible que conseguimos cumplir algún sueño vocacional. Es el caso de las tiendas de ropa alternativa, en la que diseñadores y diseñadoras con afición a la ropa gótica, rockera, steampunk y otras áreas del punk encuentran un nicho de mercado ideal para llevar a la práctica sus propios diseños y comercializarlos. El feedback recibido, además, aumenta la confianza en la creatividad personal y en el desarrollo del negocio en general.

Desde el punto de vista financiero, tener nuestro propio comercio también es satisfactorio, aunque en este caso en un sentido más práctico y tangible. Es decir, generamos ingresos, lo cual es útil y necesario para la vida en general. Por supuesto, los generamos solo si sabemos cómo invertir, en qué invertir y cómo atraer a nuestro público ideal. Sin establecer unas bases previas y una estrategia concreta y medible sobre cómo conseguir que nuestro negocio pase de ser embrionario a adulto, es muy importante que dediquemos un tiempo prudencial a analizar los pros y los contras del camino a seguir y a llevar a cabo las acciones que consideramos más acertadas.

Por eso, es muy importante plantearnos una serie de preguntas iniciales, a las cuales después tendremos que dar respuesta. ¿Qué tipo de negocio queremos? ¿Por qué lo queremos? ¿Qué esperamos de él? ¿Qué esperamos de nuestros clientes? ¿Cómo invertimos sin arruinarnos y de qué forma podemos empezar a generar beneficios? Estos son solo algunos ejemplos. Naturalmente, las preguntas pueden variar en función del tipo de proyecto de negocio que queremos montar, de nuestro lugar de origen, de si la tiendas es física, online u híbrida, etc. No nos ciñamos a esquemas preestablecidos, es importante que también aprendamos a confiar en nuestro criterio.

Por supuesto, el criterio no nace de la nada, se desarrolla en función de lo que sabemos y lo que nos atrevemos a aprender. No podemos inventarnos un método de financiación, tenemos que investigar nuestras alternativas. Si lo hacemos, es posible que descubramos que hay vida más allá de los créditos bancarios, y puede que nos resulten más sencillos y seguros los préstamos personales de WannaCash.es. De igual modo, puede que nos quedemos perplejos al descubrir que en nuestra comunidad autónoma o región es relativamente sencillo solicitar subvenciones a emprendedores, o recurrir a facilidades relacionadas en sí con el mundo del emprendimiento. Tal vez sea una feria de emprendedores o un espacio de coworking que ni siquiera conocíamos.

El método de financiación de nuestro proyecto es necesario, pero no sirve de nada sin un plan presupuestario. Por añadidura, no podemos tener un presupuesto sin una idea clara de qué negocio queremos montar y cómo. Por eso, primero tenemos que definir nuestro proyecto empresarial, qué venderemos, cómo nos llamaremos y cuál será nuestro ámbito de actuación. Dentro de esta fase es crucial investigar a nuestra competencia principal, pues la idea es encontrar nuestro valor diferencial, es decir, eso que podemos aportar a nuestros clientes potenciales y que nos diferencia de las empresas que compiten de manera directa con nosotros.

Pero además, llegará el momento en el que tendremos que decidir también lo siguiente: ¿nuestra empresa será física o un e-commerce? Esta decisión, a priori simple, es importante, ya que la inversión fluctuará hacia arriba o hacia abajo en función de nuestra decisión. Las tiendas online son mucho más económicas porque nos permiten ahorrar costes de alquiler de local, y además es mucho más fácil y preciso segmentar clientes en internet, pues no tenemos que ceñirnos a un área geográfica determinada y a las posibles dificultades de transporte que conlleve llegar hasta ella. Sin embargo, para que una tienda electrónica funcione, nuestra inversión en marketing y publicidad debe potenciarse, y puede que necesitemos de la ayuda de prestamistas solo para eso.

Por supuesto, de nuestra elección dependerá también si compramos equipamiento, como decoración, mostrador o caja registradora, o de si contratamos los servicios de un diseñador de páginas web, ya que la nuestra, así como nuestras redes sociales, serán el escaparate del negocio.

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