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Punto G

Elena Gómez Rey Salir del laberinto
17 Aug 2017 BLOG_NUM_COMMENTS

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Existen algunos estudios centrados en la búsqueda y función de esta zona, los resultados no son concluyentes en la mayoría de ellos, aunque se ha avanzado en algunas controversias en lo referente a este tema.

El punto G o punto de Gräfenberg (del que toma su nombre) es una zona en el interior de la vagina, que según indican algunas mujeres, les produce placer al presionarla levemente y pudiera estar relacionada con la emisión de un líquido en el momento del orgasmo. Y nos preguntamos ¿qué hay de cierto en todo esto?

¿Dónde esta exactamente localizado?

Se encuentra en el interior de la pared frontal vaginal, situado justo detrás del hueso del pubis, algunos autores lo describen como un simple bulto , entre tres y cinco centímetros hacia el interior con posibles variaciones de tamaño durante la excitación sexual (Heiman y Lopiccolo,1989).

A lo largo de la uretra y en coincidencia con esa zona se disponen abundantes glándulas uretrales y parauretrales que diversos autores denominan al conjunto“próstata femenina”.(Testud y Latarjet,1975)

Si queremos localizarlo aún cuando no esté estimulado, tendremos que ejercer una cierta presión en la pared anterior de la vagina. (Ladas .Whipple y Perry,1982).

¿Desde cuando se conoce?

Gräfenberg y Dickinson en 1944, localizaron en sus investigaciones, una zona a lo largo de la superficie suburetral en la pared anterior de la vagina, que producía sensaciones eróticas. En 1950 escribió Gräfenberg un artículo que da a conocer este tema.

Aunque no solo se limita el descubrimiento de este punto, a los escritos e investigaciones de DeGraff y de Gräfenberg hay otros investigadores que se han referido a él, aunque con la salvedad de describirlo o interesarse por ser sensible a las infecciones y complicaciones quirúrgicas.

Si además nos referimos a la posibilidad de su emisión de liquido o a la denominada eyaculación femenina, ya Galeno e Hipócrates hablaban de ello (Cabello1999).

Los conductos de Skene, reciben el nombre de su descubridor que en 1880 con motivo de infecciones gonocócicas, se intereso por las glándulas y conductos que rodean la uretra femenina. Huffman en 1943 analiza las glándulas de Skene y Berkow en 1953 concluye que el tejido de esa zona es eréctil y por tanto análogo al mismo tipo de tejido del órgano sexual masculino. Sin lugar a dudas, éstos estudios conllevan la similitud con la próstata masculina, Perry y Whipple investigan esta analogía y la posible emisión de liquido por esta estructura, es decir, la eyaculación femenina.

¿Eyaculación en la mujer?

Según los estudios sobre el punto G difundidos por Ladas , Whipple y Perry en 1982, las glándulas uretrales drenan en la uretra mientras que las parauretrales desembocan alrededor del meato urinario, los conductos de Skene desembocan bajo el meato urinario.

Cabello más recientemente en su estudio sobre la eyaculación femenina, analiza en orina preorgásmica y postorgásmica la existencia de algún componente significativo que sustente la teoría de la existencia de eyaculación como la expulsión de un líquido claramente diferenciado de la orina.

Así, en este estudio se obtiene en el 75% de orinas postorgásmicas PSA (antígeno prostático específico) que , como describe el autor , se localiza en exclusividad en tejido prostático y no en otros tejidos normales o patológicos. Así que solo se puede originar en el tejido uretral, en la denominada próstata femenina, en ésta investigación se concluye que el liquido eyaculado en las mujeres de la muestra, es diferente de la orina.

Sin embargo quedan resquicios a investigar, pues no se puede afirmar que la emisión de este líquido sea consecuencia de la respuesta sexual, incluso las mujeres que lo emiten puede ser debido a que durante el orgasmo se exprima de alguna manera la zona prostática de la mujer

Otro aspecto a seguir estudiando es, si se da un incremento de PSA como consecuencia de la excitación sexual o debido a otros factores y por último reseñar que las mujeres conscientes de emitir algún tipo de líquido en sus relaciones sexuales, suelen experimentar infecciones urinarias, alguna explicación sobre este tema, conlleva que la retención de cantidades de este liquido sin expulsar podrían dar lugar a éstos trastornos.

Podemos concluir que queda aun mucho por investigar en éste área, especialmente porque podrían resolverse o explicarse mejor algunos problemas de infecciones recurrentes en ésta zona, llegando a comprenderlos y a poder paliarlos de una manera fácil y perceptible.

Bibliografía

Cabello,F. Aportaciones al estudio de la eyaculación femenina rev. Salud Sexual 1(1),5-12 articulo

Heiman J. y Lopiccolo J. Para alcanzar el orgasmo. Edic Grijalbo 1989.Barcelona

Ladas,A. Whipple,B. y Perry,J .El punto G. Edic Grijalbo, 1983.Barcelona

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