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Anorgasmia y mujer.

Elena Gómez Rey Salir del laberinto
16 Oct 2017 BLOG_NUM_COMMENTS

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Mujer y orgasmo

Las mujeres gozamos de una gran variabilidad de unas a otras en cuanto a las sensaciones, intensidad, localización y forma de vivenciar nuestra propia respuesta sexual.

Esta diversidad se debe en parte a las diferentes zonas erógenas y disparadores de placer sexual y excitación que poseemos.

Sin embargo aún son muchas las mujeres que desconocen su capacidad de disfrute sexual, sobre todo en países donde aun la mujer esta reivindicando el derecho a su cuerpo.

Todo no es querer, pues los problemas sexuales al igual que en cualquier otra área pueden surgir tanto en hombres como en mujeres como consecuencia de la vida que llevamos o de causas y factores más específicos a la persona o a la relación.

Y es en éste punto en donde voy a centrar el contenido de este post. En la dificultad para conseguir el orgasmo que pueden experimentar algunas mujeres que si bien han tenido en alguna ocasión la experiencia, ahora les resulta difícil o aquellas que nunca han llegado a experimentarlo y les apetece conocerlo.

He comenzado haciendo hincapié en la diversidad existente de una mujer a otra en cuanto a su sexualidad. Y es obligado decir, que hay quien no ha tenido nunca un orgasmo y relata tener unas relaciones sexuales satisfactorias por la excitación sexual o la respuesta emocional que encuentra en ellas.

Así que en ésta materia como en tantas...para gustos los colores.

Las causas más frecuentes de los problemas en la sexualidad, tanto femenina como masculina suelen ser de origen psicológico.

Así que el problema para alcanzar la culminación sexual en la mujer no es una excepción a ésta premisa, aunque antes de sacar conclusiones precipitadas siempre hay que valorar cada caso concreto.

En general las causas físicas u orgánicas que puedan interferir en llegar al orgasmo, carecen en muchas ocasiones de apoyo y consenso por parte de los especialistas al no estar suficientemente demostradas.

Entre ellas se encuentra la falta de tonicidad de los músculos de la zona del suelo pélvico y en concreto aquellos que rodean la vagina (circunvaginales), o la existencia de adherencias en la zona del clítoris que podría estar interfiriendo en el retraimiento de éste ante un determinado momento de excitación sexual.

No olvidemos que el orgasmo es la consecuencia de conseguir un pico máximo de excitación sexual que lo desencadena, liberando la tensión física acumulada en la zona, y con contracciones involuntarias vaginales , uterinas y de zonas adyacentes al igual que otros aspectos físicos , fisiológicos y emocionales que se producen.

Vamos a ver cuales de éstos aspectos psicológicos se dan con mayor frecuencia en la disfunción orgásmica femenina:

Desde luego la ansiedad es uno de los componentes más habituales que interfiere en la sexualidad de las personas .

La ansiedad hace que se pierda la atención y la concentración de las sensaciones placenteras y excitantes que se están experimentando y esta "distracción" interfiere ya negativamente haciendo "que se pierda el hilo" lo que produce una respuesta emocional negativa y una mala experiencia que puede ir creando un círculo negativo de anticipación de la situación no deseada (pérdida del placer /no conseguir el placer..etc) que se instaura en la relación sexual o en la propia persona y que puede llegar a afectar a la apetencia de contacto sexual.

Falta de información sobre como funciona el organismo en la respuesta sexual en ambos sexos y en la relación.

Por consiguiente, la educación sexual es un paso primario para abordar cualquier tema relacionado con ello.

Hay mujeres que experimentan cierto temor a perder el control durante el orgasmo y a quedar indefensas frente a sus parejas. Aquí la confianza en el otro es importante aunque mucho más lo es conocer los propios límites y dejarse llevar por las sensaciones como base del disfrute personal.

Creencias erróneas o falsos mitos alimentados por viejas historias , películas o relatos que tienden a idealizar las relaciones sacándolas del contexto real.

Ejemplo de ello sería el mito de creer que el orgasmo se tiene que conseguir a la vez, o que no hay que hablar de lo que nos gusta o no..etc.

El sexo puede tener una connotación negativa para aquellas mujeres que han vivido situaciones forzadas respecto al mismo o han tenido experiencias con parejas anteriores que han obviado su placer y se han centrado en sí mismas. Aquí puede estar inhibiendo el orgasmo y el propio placer, sentimientos negativos respecto al sexo.

Las emociones negativas que se llegan a producir porque el compañero cambia el ritmo de estimulación o la posición en que estaba obteniendo placer., o el lugar ...etc. pueden acabar con el deseo de seguir manteniendo relaciones o mantenerlas sin llegar a nada, sino se habla y se deja paso a una comunicación abierta y sincera sobre ello.

El no gustarse así misma físicamente y encontrarse desagradable, interfiere notablemente en el desempeño sexual , el rechazo al propio cuerpo desnudo y focalizarse en los propios defectos es sin duda fuente de bloqueo y hay que trabajarlo por separado y en relación con la autoestima.

Igualmente pasa si es la pareja la que resulta desagradable , descuidada o higiénicamente no aceptable , generando sentimientos negativos e inhibitorios durante la relación.

En cuanto al ritmo de excitación, el tiempo empleado en el otro...etc es importante consensuar sobre ello dado que cada persona tiene su propio ritmo sexual, unos necesitan más tiempo para excitarse y llegar al orgasmo y otros llegan enseguida.

Para poder superar esta disfunción, se diseñan ejercicios específicos que suelen llevarse a cabo, en un primer momento, solo para la mujer y que más adelante se integran dentro de los diseñados para la relación sexual de pareja.

Los ejercicios se realizan en casa, y son comentados con el terapeuta en las sesiones, para poder conocer en que aspectos han resultado difíciles y los logros conseguidos.

Entre estos se encuentra:

*Autoexploración sensual del propio cuerpo

*Focalización de sensaciones placenteras

*Entrenamiento en músculos pubococcigeos (suelo pélvico)

*Entrenamiento en músculos vaginales.

*Auto estimulación clítoris y vagina.

En pareja:

Se trabaja la sensualidad como una forma de recuperar la atención en las sensaciones agradables y romper con las situaciones negativas establecidas. Para ello se sugiere a los dos que inicien situaciones de caricias, besos, cuya finalidad no es la excitación sino encontrarse a gusto el uno con el otro.

Más adelante podemos pasar a los ejercicios de placerado, donde gradualmente se van dando masajes sensuales y más adelante con contenido sexual y que se utilizan para descubrir los puntos de excitación y la calidad de la estimulación. Se introduce el decirse, lo que a cada uno le agrada y lo que no y como se siente mejor.

En algunos casos se establece la automanuipulación en presencia del otro para que pueda observar las zonas que son más placenteras y se habla sobre ello.

Así revisando cada paso, se va llegando a que la mujer alcance el orgasmo en presencia de la pareja, y más adelante con la estimulación del otro.

En ésta fase es positivo detenerse y explorar distintas variedades que afiancen el logro para avanzar hacía conseguir el orgasmo con la penetración.

Aquí se añaden nuevos ejercicios (maniobra puente) que combinan estimulación manual y vaginal .

Documentado en diferentes autores:

Masters y Johnson, Kaplan, Carrobles, Sanz Yagüe y otros.

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