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Encuentra la felicidad en tu trabajo, en tu día a día

Susi Nieto Barrionuevo Reinventate , Decidete y Aprende a desaprender
22 Mar 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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La Felicidad en el trabajo

Recientemente se ha celebrado el Día Internacional de la Felicidad (20 M) y en mi post de hoy quiero hacer mención a él, no para recordarlo y celebrarlo en un solo día sino, para recordaros que se puede aprender a ser feliz día a día, sobre todo para aquellas personas que trabajamos fuera de casa y pasamos más de dos tercios de nuestra vida en ello y a veces hay días insoportables.

Según la psicóloga María Jesús Álava Reyes en su última obra, «Las tres claves de la felicidad», las tres cosas que debemos tener en cuenta son perdonarnos bien, querernos mejor, y tomar las riendas de nuestra vida. Aunque nos cueste asumirlo, las circunstancias de la vida no tienen tanto peso en nuestra felicidad como creemos; «lo determinante es como cada uno de nosotros nos contamos el cuento, es decir cómo nos contamos nuestra propia realidad» y solo nosotros podemos cambiar o seguir como estamos, sufriendo...yo me negué hace tiempo a ello aunque haya veces que los pensamientos nos traicionen, es muy importante controlarlos y yo te aseguro que todos tenemos capacidad para conseguirlo.

En el trabajo (tanto fuera como dentro de casa) se debe disfrutar, aportar valor, crecer y dejar a ser posible cada día una estela de sabor agradable, que aunque parezca complicado no es tarea difícil si aprendemos, pero para ello necesitamos asumirlo, reflexionando, meditando o poniendo un coach en nuestras vidas que nos ayude a conseguirlo.

Sabías que las personas que formamos parte del mercado laboral nos pasamos más de dos tercios de nuestra vida trabajando y si encima no disfrutamos con lo que hacemos nos desestabilizamos.

Esto es algo normal y suele ocurrir por diferentes causas, como:

1.-Estar sometidos a tareas aburridas y/o repetitivas;

2.- Tener un jefe déspota, autoritario, intransigente o novato;

3.- Y en otro casos por tener compañeros de equipo hostiles y/o desconfiados.

¿Quién no se ha quejado alguna vez de su jefe, de la infraestructura de su oficina, de sus compañeros, del calor, del frío? Quejarse, para muchos, se ha convertido en un deporte nacional.

La soluciones desde fuera son tarea fácil como adaptarse, cambiar de trabajo, o renunciar con tal de evitar ese padecimiento casi crónico, pero aunque se hagan realidad esos cambios, estas mismas personas, tú mismo, si consiguieras otro trabajo continuarías disconforme y en la búsqueda constante de motivos que realimenten nuevas quejas relacionadas con el nuevo entorno.

Y está claro que esa situación no es nada saludable

La queja significa una fuga de energía.

Tenemos que parar y ver porque tales comportamientos nos afectan y tanto.

No a todos nos molesta lo mismo, ni en la misma proporción pero es necesario trabajar sin sufrir y para ello existen unas reglas a seguir para comenzar a gestionar estas intolerancias y la primera es la reflexión, como ya lo había dicho antes y sin reflexión no hay conocimiento y sin conocimiento no es posible evolucionar.

Por ello, hay que empezar en uno mismo, haciéndonos las siguientes preguntas:

1. ¿Sabes cómo te comportas, cómo reaccionas, qué pensamientos acuden a tu mente en cada situación que "te quita de tu eje"?

2. ¿Por qué te afecta tanto ese compañero en particular, ese comentario o ese comportamiento de tu jefe?

3. ¿Qué significa el trabajo en mi vida? ¿Y la autoridad?

4. ¿Soy capaz de reconocer que el otro -en el fondo-, tiene ciertas cosas similares a mí?

Es necesario saber y entender el por qué nos afectan tanto esas cosas.

Cambiar, para que todo Cambie.

Tenemos que mentalizarnos que aunque el trabajo no es todo en la vida, forma gran parte de ella y gracias a él, podemos pagar nuestros gastos así que habrá que encontrar alguna manera de sobrellevarlo lo mejor posible, por lo que el primer paso y más importante debe empezar en nosotros mismos, haciéndonos las anteriores preguntas.

Siempre echamos la culpa a los demás y estemos dónde estemos nos ocurrirá lo mismo esperando que el cambio venga desde fuera y, eso produce sufrimiento, pero si aceptamos nuestra realidad laboral tal como es, nos permite transformarla verdaderamente y transformarnos dentro de ella.

Hay que tener muy claro que nada exterior nos puede proporcionar la felicidad y que hay que observar nuestros pensamientos y ver hacia dónde nos conducen, controlándolos y para ello puedes seguir estos consejos que yo misma sigo y te pueden ayudar:

· Vive tus emociones sin que se apoderen de ti.

· Concibe el trabajo como un espacio de crecimiento personal.

· Responde conscientemente a los enfrentamientos en lugar de reaccionar. Acción en vez de reacción.

· Aumenta la capacidad de recuperarte ante los problemas laborales.

· Incrementa tu energía, en lugar de desgastarte en darle vueltas a las cosas.

· Mejora tu relación con el mundo conectándote con tu sabiduría interior. Conocerte y acéptate.

· Surfea las olas de tus problemas en el trabajo, descubre tu capacidad de vivir las tensiones, sin perder el equilibrio. Estabilidad emocional.

· Retoma el contacto con tu paz interior en cualquier momento. Recarga energías.

"El trabajo más productivo es el que sale de las manos y del corazón de una persona feliz con lo que hace"

Tu Coach.

Susi Nieto.

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