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Redimensionar y resignificar.

Julia Benito Panorama desde la silla
8 May 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Empiezo por decir que, la imagen que ilustra este post, es una obra de Judy Chicago, llamada “la Cena” o The Dinner Party. Representa una simbólica cena en la que todas las mujeres que se deben colocar en cada sitio indicado, están muertas.

Son escritoras, mujeres destacadas de artes, ciencias. Trece por cada uno de los tres lados del triángulo de la mesa.

Esta obra se encuentra, en la línea indicada en el título, como símbolo de la reivindicación de la mujer en la historia, la ciencia y las artes.

Resignificar, supone dar una nueva significación a un acontecimiento, lugar o conducta.

Se da en la historia, dónde algunos acontecimientos, sucesos o hechos, adquieren una nueva perspectiva y comprensión.

En la sociedad, dónde nuevos descubrimientos o cambios en la mentalidad, nos hacen ver la actualidad en otra dimensión.

En el arte, dónde se reinterpretan obras.

En la psicología, dónde tenemos una nueva comprensión del presente, a la luz de nuevos estudios del pasado.

En la educación, con las nuevas tecnologías.

En todos los ámbitos de la humanidad, en fin.

Supone, entonces, una especie de agenda para ponernos al día, desde otro punto de vista.

Puede no haber ocurrido en otra época, tanto cómo en ésta, que el número de eventos y acciones para volver a retomar el papel de la mujer, sea tan numerosa.

El mundo y la sociedad han ido avanzando, y nuestro retraso con respecto a ella ha ido aumentando no aritméticamente, si no geométricamente.

Es por eso que para actualizarnos, tenemos que ir hasta algún siglo atrás, para poder compararnos en todas las ramas del saber y la convivencia.

Artistas pintoras, escritoras, músicas ninguneadas, vuelven a tomar la batuta y nos son descubiertas o redescubiertas.

Los temas considerados femeninos, inundan imágenes de arte, de cine. Se empiezan a contar historias nunca contadas u olvidadas.

Todo esto, parece tener un efecto abrumador para algunas personas, no acostumbradas a estas proporciones en el espacio público que parecen ocupar las mujeres, aunque no es, ni mucho menos, una división paritaria.

Pero es mucho lo que queda por hacer, en este viaje tan largo, hay que contar muchas etapas de la odisea hasta llegar aquí y planificar un futuro en que, ya por fin, estemos todos.

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