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Curriculum vitae real

Julia Benito Panorama desde la silla
12 May 2016 BLOG_NUM_COMMENTS

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Hace solo dos días,ha aparecido en prensa y radio la noticia de un profesor universitario que ha publicado el curriculum de sus fracasos,se supone que para poner en evidencia la cultura del éxito que tanta frustración supone para los que se creen fracasados en esas sociedades tan exigentes con la culminación del logro cómo la aspiración máxima social.

Sin embargo,a mí me ha hecho pensar en , como una hegemonía cultural de un éxito visible frente a los otros,con la enumeración  de muestras de poder cómo la obtención de riquezas y acumulación de objetos,titulos,publicaciones,la enumeración de número de amigos,físicos o virtuales,relaciones,tarjetas de empresas,llega a producir el extrañamiento de lo que realmente somos de una forma integral.

Y una persona no es sólo un curriculum de competencias,como los actuales,en los que debebemos demostrar cómo somos capaces de encajar en la maquinaria concreta de una empresa ("No es que usted no sirva,es que no es la persona idónea para el puesto"),ni tampoco el listado de errores y equivocaciones que hemos cometido,de los que en unos casos habremos aprendido y en otros no,o nos hemos empeñado en ese fracaso.Sino que un acercamiento a lo más real e intangible que somos o podemos ser,(por la parte vitae de curriculum),es ver esos intentos o motivaciones,las decisiones unas veces equivocadas y otras no,el factor suerte,la reacción ante situaciones problemática, las crisis o cambios que hemos realizado,o la rutina laboral en la que hemos caído,el miedo al desempleo,los espacios vacíos de nuestro relato profesional.

Claro que algunos dirán que no nos interesa tanto la vida particular de los trabajadores,que tampoco hay que traspasar según qué límites.,Pero esto tal vez nos ponga en la pista de que ,al contratar,postularse para un puesto,o seleccionar a candidatos,tratamos con seres humanos no con la parte de maquinaria que en el siglo XIX se creía que eran los trabajadores en plena revolución industrial.

Humanizar estos procesos,poner la mirada en ellos,puede hacernos reflexionar sobre el hecho de que somos seres humanos integrales y aunque compremos o vendamos nuestro trabajo,entran en juego otros aspectos que en la relación laboral nunca deberían olvidarse.

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