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Bienestar y felicidad.

Julia Benito Panorama desde la silla
6 Jun 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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BIENESTAR Y FELICIDAD

Parece la máxima aspiración, humana, personal y colectiva, como el sentido último y único de la vida, el alcanzar y mantener la felicidad como una forma de estar continua, en la que cualquier alteración de malestar pueda destruir nuestro sistema social.

Bienestar, una situación que defienden muchos estados europeos, con el Estado de bienestar como fin en la organización de las sociedades modernas, es cubrir las necesidades básicas de alimentación, higiene, sanidad, educación y vivienda.

Felicidad es un nirvana eterno inalcanzable. Un llegar a ser para estar eternamente en él.

Debemos ser felices en el trabajo, en el ocio, en las vacaciones, en las fiestas, en la falta del mismo, en la pareja, en la falta de pareja, en la salud o en la enfermedad. ”Siempre positivo, nunca negativo”.

Aun así, el modelo ideal es el que nos proporciona un buen trabajo, o dinero suficiente para que no haga falta una pareja ideal y maravillosa, y las posesiones que ya todos nos sabemos.

Tener buenas relaciones sociales, en redes y en persona, buena salud, hijos de los que enorgullecerse.

Por tanto, el no tener una sola cosa de estas, hacen que seamos fracasados, o que convivamos con pequeños fracasos que nos amarguen la vida.

Tal vez la solución es pensar una vida con dimensión humana.

Y ser humano  es tener debilidades, incertidumbres, fracasar, equivocarse.

Ser capaces, como somos, de lo peor y de lo mejor o, como dice la filósofa Victoria Camps en su libro “Elogio de la duda”, mantenernos en esa serenidad, que da la madurez, en ese ámbito en el que las dificultades no nos hundan en la miseria y nos paralicen, y  los éxitos no nos hagan creer que somos invulnerables y máster del universo.

Felicidad no es lo mismo que alegría, mantener la alegría y la esperanza es poner la fe en el ser humano.

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