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Esta menopausia me va a matar

Maite Rico No estamos locas
2 Aug 2017 BLOG_NUM_COMMENTS

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Seis de la mañana de un día cualquiera. El despertador sonará en una hora y media aproximadamente, pero mi despertador biológico ha decidio despertarme y ya no puedo cerrar los ojos. Me invaden pensamientos, incomodidad y algún sofoco que otro. ¡Esta menopausia me va a matar!

Si pudiera describir mi diario menopaúsico, seguramente encontraríais muchas conexiones conmigo. A algunas mujeres nos ha caído encima uno de los más desagradables episodios de vida: "La Menopausia". Y lo que más fastidia, es tener que disimular que tu termostato interior se acelera en segundos, comienzas a sentir un calor que va desde los pies a la cabeza y una vez tienes concentrado todo ese calor en la cabeza comienzas a sudar, derrochas ríos de sudor frio que empapan tu cuello, tu nuca, tu rostro y te dices a ti misma: ¿pero que me está pasando?.

Yo comencé muy joven, con 46 años, pude comprobar como mi silueta comenzaba a desdibujarse, los pantalones no me cierran, los sujetadores me apretan, y no hay dieta que calme el rubor de mirarte al espejo y descubrir que comienzas a crecer a lo ancho. Si, si, parece una tontería pero no lo es. Yo dejé de  sentirme atractiva, mi carácter cambió y sentí la necesidad de esconderme detrás de un cristal oscuro para dejar de verme,  de quererme y de ser querida. 

Si estás viviendo la Menopausia como yo la viví: ¡Bienvenida al club! Acabas de ser fichada unos cuantos años por el club peor pagado de la historia: abanicos, ropa, cinturones nuevos, psicóloga y pastillas para dormir mejor. Toda una inversión a la que  si le sumas  la cantidad de consejos alimenticios, píldoras para adelgazar y gimnasios a los que te apuntas y no vas, va a acabar con tu cuenta de ahorros por los suelos.

Pero, te voy a dar unos consejos que a mi me funcionaron y pueden ayudarte a potenciar tu autoestima. Pon atención:

  1. Levántate por las mañanas y mírate al espejo. Observa como tu rostro ya no es el que era. Mira con atención esas pequeñas arruguitas que surgen en tu frente, tu cuello, en la comisura de los labios y la falcidez de tu mentón. Prepara tus manos con cariño, úntalas de una crema hidratante y acarícia tu rostro poco a poco, y a medida que vas  acariciándote, recuerda todos los momentos agradables que has vivido. Todo lo que lloraste y todo lo que reíste. Fíjate cuánto tiempo ha pasado y piensa en lo afortunada que eres por poder estar frente a tu espejo y poder sentirte mujer, revive cada momento con la fortaleza, el valor con el que afrontaste cada uno de esos momentos vividos; y agradece a la vida por darte la oportunidad de ser esa mujer que sigues siendo.
  2. Toma una ducha, agua fresca, purificante mientras extiendes en tu cuerpo un gel tonificante. Admira el volumen de tus pechos, la imperfección de tus caderas y la inflamación de tu vientre como si fueses una madonna del XV. A Boticceli le hubieras gustado, igual podrías haberte convertido en su musa!
  3. Desayuna, tranquila, mejor un bocadillo que un dulce de leche, y antes de ingerir alimentos, bebe agua, siente como te cuidas por dentro para mejorar por fuera y no al revés. 
  4. Vete al armario, y disfruta de los agradables pantalones con goma, las camisas blancas con botones que puedes abotonar justo donde empieza tu escote, a los pullovers con tejidos sedosos, los vestidos airosos que pemiten que tus piernas se luzcan sin miedo, las americanas que estilizan tu cintura o algún sobretodo que te acompaña para que puedas jugar con dignidad a cualquier hora del día.
  5. Trabaja y si no trabajas ocupa tu tiempo en alguna actividad que te haga sentir realizada. Cuando te abandonas en la no acción tu cerebro se duerme y tu autoestima cae en picado. 
  6. Relaciónate con amigos o amigas, sal a tomarte un buen té diurético con sabores resfrecantes que además de ser sabroso te ayuda a eliminar toxinas. Mantener tus relaciones sociales te ayudará a sentirte más feliz.
  7. Ama a los tuyos, y hazlo cada vez que pienses que no te comprenden, porque ellos no es que no te comprendan si no que no saben como gestionar tu estado de estrés y angustias. Riéte con ellos de lo que te pasa y explícales lo importante que es para ti compartirlo sin culpas.

Posiblemente, estés a punto de cerrar tu ordenador, tu iPad o tu movil y pensar: ¡Que tonterías!. Está bien, todos tenemos opinión y todas ellas aceptables. No existe la receta perfecta, pero aceptar con humor tu MENOPAUSIA,  es una experiencia que podrás aprovechar para conocerte y quererte mejor. 

Os dejo un enlace donde podréis obtener todo tipo de información profesional, va muy bien saber que es y a que se debe: http://bit.ly/2wkDoPY

Y como siempre, despedirme de vosotras hasta el próximo post. 

Abrazos y mucho amor 

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