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Idilio con nosotras mismas

Alicia Ripollés García Negro sobre Violeta
13 Sep 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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BIENVENIDAS a mi primer post de este blog para mujeres que quieren saber, que quieren crecer, que se quieren, y que, por eso mismo, quieren más. En definitiva, quieren/ queremos (me incluyo, por supuesto), lo que se merecen, lo que nos merecemos. Y eso, queridas, es más que mucho, es TODO. ¿Acaso no querrías dárselo todo a tu mejor amiga/o, a tu hijo/a? Pues una misma no iba a ser menos.

Pero antes de nada, me presento: Me llamo Alicia Ripollés, soy psicóloga, formadora y experta en género, especialmente en violencias hacia la mujer, prevención y coeducación. 

A lo largo de mi carrera y mi vida personal, he conocido a muchas mujeres valiosas. Valiosas, pero por desgracia, ocultas. Escondidas, unas veces queriendo y otras sin darse cuenta, por la inercia cultural, detrás de su novio o marido (hablo de las hetero), años después detrás de sus hijos e hijas, de los padres mayores a los que cuidaban, y cómo no, detrás del sinfín de tareas domésticas y laborales que las consumían. El caso es que nunca han sido protagonistas de su propia vida, ni cara la galería ni para ellas mismas. Mujeres inteligentes pero mutiladas principalmente por una sociedad patriarcal que no ha creído en ellas, en nosotras. Porque nuestra valía se ha medido durante mucho tiempo según nuestra capacidad de cuidado hacia los demás. Lo del autocuidado como que no va con nuestra especie. Siempre en un segundo plano, siempre dando. 

Y con este panorama del que no siempre somos conscientes, y menos en el momento actual en el que nos venden que ya existe una Igualdad real, ¡ja!, sentimos a medio gas. No puede ser de otro modo porque de ser conscientes de cada una de nuestras emociones (que es a lo que deberíamos aspirar) ya habríamos enviado a la mierda a más de un gilipollas egoísta; a tomar viento a más de un trabajo precario; y más de una tarea doméstica poco agradecida y sin relevancia se iba a quedar por hacer. Así que para poder con todo, estamos medio anestesiadas. 

Pero si en el terreno de la salud tenemos nuestras deficiencias ya ni os cuento en el de la sexualidad y el erotismo. Se habla mucho de la "brecha salarial" y nada de la "brecha orgásmica" (por cierto que me encanta el concepto pero no es mío, la primera vez que lo leí fue en este artículo de Cosmopolitan del 2017 https://www.cosmopolitan.com/es/sexo-amor/sexo/a13026489/como-poner-fin-de-una-vez-por-todas-a-la-brecha-orgasmica/ escrito por la periodista, Silvia Lorente.

Efectivamente, si nosotras siempre estamos en un segundo plano, nuestro querido y olvidado clítoris, también lo está. Esto es así, es un daño colateral. Porque aquí el caballo ganador es el pene (otro hecho que demuestra que la igualdad es un espejismo. Otro concepto, el del espejismo de igualdad, que no es mío, sino que es desarrollado por mi queridísima e idolatrada Amelia Varcárcel ).

Así que chicas, la tenemos clara si no empezamos a pensar en nosotras mismas, en nuestra salud, en nuestro placer. Porque ya está bien de dejar en el otro la responsabilidad de hacernos sentir gustirrinín (tampoco corresponde cargar al maromo de turno con nuestras historias más de lo que toca). Porque nosotras solitas y acompañadas de otras tantas, somos capaces de salir de las tinieblas y escalar puestos hasta alcanzar el techo. Y una vez arriba, puede/n venir todo/s lo/s demás. Porque hacer esto no es signo de egoísmo, esa es otra de las trampas del patriarcado: hacernos sentir culpables si pensamos en nosotras mismas. Quererse, es signo de tener una buena salud mental. Es adaptativo, es necesario, es vital, es coherente, es lo justo. 

Y no me extiendo más. Todo este rollo ha venido por una mujer realmente inspiradora. Ella es un ejemplo de mujer valiente, transgresora, adelantada a su época, por irreverente y polémica. Ella es BETTY DODSON. Esta mujer octogenaria, artista, sexóloga, escritora, feminista y tantas cosas más, es de las que no le gusta estar en un segundo plano.

Me resulta una figura femenina tan potente que me ha parecido estar a la altura de inagurar mi blog. Sin duda Betty Dodson ha vivido mucho más que yo, y que la mayoría de nosotras. Mucho podríamos destacar de ella y de sus experiencias sexuales totalmente libres de autocensura. Pero para mí, Betty me tiene ganada de por vida por decir una de las verdades más absolutas que yo conozca. Ahí va: "Los amantes vienen y van, pero tú puedes mantener un constante idilio contigo misma". Yo añadiría que no solo puedes, ¡debes!.

Cuando leí esta frase, que por cierto, la tengo fijada como tuit en mi cuenta de Tuiter, me pareció la revelación más grande de mi vida. No solo para mí, sino para muchas mujeres con las que he coincidido a lo largo de mi camino. Esta cita contiene uno de esos mensajes que nos tendrían que haber taladrado desde pequeñas hasta la saciedad. Nos habría guiado en nuestra infancia y nuestra adolescencia, y sin duda, nos habría ahorrado en nuestras primeras relaciones de pareja, y en las que vendrían después, muchos disgustos y lágrimas de cocodrilas. Pensadlo. Nos habríamos ahorrado un montón de relaciones basadas en la dependencia. Como dice Betty, los/as amantes no son algo perpetuo, pero nosotras sí. Cada una formamos un equipo consigo misma hasta el final de sus días. Somos a la única amante a la que no deberíamos fallar, y sin embargo, ¿cuántas veces tenéis la sensación de ser vuestra peor enemiga, y ya no os digo vuestra peor amante, con esos mensajes a veces despreciativos que nos decimos cara el espejo?

Sin duda, Betty Dodson además de una mujer sabia, es una experta en cuestiones de masturbación femenina (como no podría ser de otro modo si lleva ochenta años dale que te pego al tema). De hecho, a día de hoy, con casi noventa primaveras, sigue impartiendo talleres a mujeres en el salón de su casa al respecto. Un espíritu libre que no lleva la carga de la moralidad o la vergüenza a sus espaldas. Sin duda, su filosofía de vida, el de reconciliarse con una misma y su propio placer, el amarnos, es muy pero que muy sana.

Y digo yo, ¿os imaginais a un abuelo dando clases a hombres ya creciditos de cómo darle a la zambomba? Me resulta impensable. Los hombres en esto nos llevan años luz de ventaja. Cierto es que el hecho de que sus genitales estén más expuestos que los nuestros, facilita enormemente su autoexploración desde que son prácticamente bebés, verdad es. Pero el tabú de la masturbación femenina y la educación represiva al respecto que hemos tenido y tienen, las niñas de entonces, y muchas de las de ahora, solo se puede explicar de nuevo por el patriarcado

No puede ser que a día de hoy, a unas mujeres hechas y derechas, nos siga resultando nuestra vulva, una gran desconocida. Que no tengamos ni idea de donde está nuestra vesícula y para qué sirve, pues vale. Al fin y al cabo, nuestra vesícula no nos hace ronronear, gemir, aullar, silbar, babear, hablar en otomano, o gritar de placer, según cada cual, pero, ¿la vulva? ¿Estamos locassss?. Pues así estamos en pleno siglo XXI, con un montón de mujeres entre treinta y cincuenta años haciendo cola para que una ancianita les diga cómo tocarse el chichi

Chicas, tenemos que espabilar. ¡Pero ya!. La que no lo haya hecho ya, que coja un espejo y se baje las bragas, que se dé un buen abrazo, que haga una peineta al que tenga en frente si no le respeta, se dé un buen atracón de amor con ella misma. 

En definitiva, es saludable mantener un idilio eterno con nuestros cuerpazos salerosos, y ya puestos, no estaría mal que no sea solo sexo, que haya amor del bueno, el de la aceptación y respeto. Porque lo de que el amor es para siempre, son paparruchas, uno de esos mitos del amor romántico que nos venden, casi nada más salir del vientre materno. Salvo que se hable del amor eterno hacia una misma, ¡alto parao! En ese caso, no es que sea un mito, es una obligación, una norma cívica que deberíamos cumplir a rajatabla, y que ya estamos tardando si no lo estamos poniendo en práctica.

Tengamos un idilio. Una aventura tórrida con nosotras mismas para toda la vida. ¿qué os parece? ¿os atrevéis a cambiar el chip o ya hace tiempo que vais en mi línea? Contadme!

Estamos en contacto.

Alicia Ripollés García.

@aliciaripolles

- Psicóloga, formadora, experta en género, prevención y violencias hacia la mujer -

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