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Descubrimos junto a Nuria Coronado a Hombres por la igualdad

Derechos de la mujer El blog del movimiento Womenalia
19 Mar 2018 BLOG_NUM_COMMENTS

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Lo Que No Existe ha editado el libro Hombres por la igualdad, obra de la periodista y experta en comunicación Nuria Coronado

Hombres por la igualdad es la declaración directa y comprometida de 16 aliados del feminismo, referentes en diferentes ámbitos, que ponen de manifiesto que plantarle cara al machismo no corresponde solo a las mujeres que lo padecen en primera persona, sino que es un tarea en la que los hombres han de participar de forma activa. 

Nuria Coronado

Licenciada en Ciencias de la Información (Periodismo), editora y responsable de Comunicación y RR.PP de @juanmerodio. 
Directora y presentadora del espacio de entrevistas Mujeres de frente.
Ha desarrollado su carrera durante 25 años a caballo entre el periodismo, la comunicación, la organización y presentación de eventos.
Colabora con El Español, 20 minutos, Diario 16 y Ágora News.
Máster en Producción Radiofónica (RNE), Biblioteconomía y Documentación (Universidad Complutense) así como Mujer y Liderazgo (Aliter). Fue becaria Erasmus y Leonardo en Roma. 
Madre de dos hijos.

Rafa Sánchez

Cantautor madrileño que nació en 1968. Lleva más de 25  años en el mundo de la música durante los que ha publicado 5 discos: Despierta Solidaridad, Mientras tu nombre suena, De vivir y de hacer, Cáscaras de naranja, y el último trabajo, Ni Genios ni artistas.  El hilo conductor que configura su creación es la mirada, los matices, las aristas que habitan en las cosas que pasan y cómo afecta esto a las personas en la república cotidiana de sus vidas.  Junto a colectivos en vulnerabilidad, con los que desarrolla el taller de canciones colaborativas (Rais Fundación y Generando Igualdad), se implica también con equipos docentes y alumnado de diferentes centros escolares, equipos y directivos de empresas, en el ámbito del coaching, etc.

¿Por qué Hombres por la Igualdad? ¿Se necesitan hombres que les hablen a otros hombres de tú a tú para que entiendan que el feminismo no va de mujeres que odian a los hombres?

N.C.-Porque la lucha de las mujeres ante la desigualdad es cada día más patente pero no así la revolución pendiente de los hombres. Sentí hace más de un año que se tenía que visibilizar a los aliados del feminismo que lejos de avergonzarse, se enorgullecen y se muestran felices de acompañarnos como aliados en la consecución del objetivo de la igualdad de derechos y oportunidades. Hombres que caminan a nuestro lado, nunca por delante, y que al igual que nosotras sienten que sin igualdad no hay sociedad sino injusticia. Por eso escogí a 17 hombres (cuento también con el prólogo de Miguel Lorente) que han demostrado y demuestran en su día a día profesional y personal que la igualdad no es solo algo que concierne a las mujeres, sino que ha de importar a quien crea la desigualdad: que son los propios hombres. Quería mostrar que si ellos pueden y ven la necesidad de devolvernos a las mujeres los derechos de los que hemos sido desojadas desde siempre, el resto puede. Es una forma de que ellos sean los mejores prescriptores entre otros hombres para provocar el cambio de mentalidad entre sus congéneres.

¿Por qué crees que sigue resultando incómodo el concepto de feminismo?  ¿Falta de conocimiento, miedo a perder privilegios?

N.C.-Porque es la china molesta en el zapato del machismo. El feminismo molesta a quienes desde siempre han caminado en el orden de la superioridad porque les supondría descalzarse y perder todos los privilegios. Eso incluiría asumir, entre otras cosas, el difícil y cansado trabajo de estar frente al hogar y la familia, ser cuidadores, abandonar la carrera laboral, ganar menos dinero… en definitiva, estar en la piel de una mujer. El machismo no quiere perder el privilegio de ser el ganador en todo y ni se plantea estar en el otro lado. Teniendo en cuenta que el patriarcado lleva siglos dirigiendo el mundo no va a permitir ni un resquicio para que nos colemos con el mensaje de la igualdad. Son expertos en deslegitimar un mensaje que nos hace ganar a todos y siguen cada día contraatacando para seguir estando en su zona de confort. Una zona que se les está acabando ya que la mitad de la población que somos nosotras no vamos a permitir sigan teniendo. Estamos hartas de ser tratadas como ciudadanas de segunda y nosotras mismas nos sabemos organizar para recuperar todos los derechos, empezando por el respeto máximo a nuestras vidas.

¿En qué situación te descubriste a ti mismo como feminista? ¿Qué situación o quién te influyó más directamente?

R.S.-No me descubro en una situación concreta. Uno no pasa de no ser feminista a serlo de la noche a la mañana. Es un proceso que va de la ignorancia a la  toma de conciencia. En ese camino descubres que lo que te han contado que es o que debe ser un hombre, está lejos de lo que en verdad late en ti. La vida te pone en situaciones en las que te despliegas desde los códigos que la construcción cultural del machismo ha inoculado en ti, y te sorprendes cayendo en cosas que ideológica y racionalmente detestas. Éste es un primer paso y luego hay otros en los que, como consecuencia de la elaboración de tu propia historia personal, vas viendo con nitidez, ya no solo con la cabeza sino también con el corazón, tienes claro que no eres y que no quieres ser ese tipo de hombre que te contaron. Se produce una compresión sentida y ésa es la fuente de la verdadera identidad, que es feminista porque no puede no serlo ya que estamos hablando en esencia de justicia social y de igualdad.
En cuanto a qué situaciones, hay varias pero resaltaría el Taller de creación musical que realicé en la Asociación Generando Igualdad con mujeres víctimas de violencia de género. Ese tiempo y todo lo vivido ha sido muy importante para consolidar mi mirada y mi manera de estar en el mundo.

¿Les sigue costando a los hombres renunciar a puestos de responsabilidad para cuidar de sus hijos? 

N.C.-Cuidar no está pagado, es muy cansado y eso es un rol asignado a la mujer. Solo tienes que ver los datos que te muestran la cantidad de padres que cogen la baja por paternidad o de los que son corresponsables en casa. Es como si los hijos solo fueran de la madre. En el 60% de los casos son las madres las que renuncian a su carrera profesional frente al 6% de los padres y en el 54% somos nosotras quienes asumimos las tareas invisibles del hogar frente al 17% de los hombres. Sin duda alguna la desigualdad empieza y acaba en casa.

A parte de facilitar a los hombres que puedan mostrar sus sentimientos, que no tengan que vivir sometidos a determinadas presiones sociales, ¿en qué crees que les beneficia el feminismo?

N.C.-En una sociedad justa, democrática y sana que trata de igual a igual a hombres y mujeres beneficia en que sumamos talentos. En la felicidad de un mundo que en lugar de quitar sueños y oportunidades nos hace avanzar. Beneficia en la enorme y magnífica mirada de reconocernos todos en la plenitud de poder elegir la vida que queremos vivir y no la que se nos impone y limita a las mujeres.

El verano pasado lanzaste una iniciativa que fue muy seguida en redes sociales "Zancadas contra el machismo", cuéntanos un poco más, ¿habrá próxima edición?

R.S.-Fue algo que necesitaba hacer, a nivel personal y de cara afuera también. Soy un enamorado de los símbolos y los gestos porque creo que ayudan a la toma de conciencia sobre la realidad y su transformación. “Zancadas” fue esto, un sencillo gesto como otros tantos que claman por la verdadera igualdad y por el fin de la violencia machista de una vez por todas. Yo creo que habrá otras ediciones aunque no sé cuando ni dónde. La vida hablará y yo la escucharé.

¿Cómo viviste el 8M?

N.C.-Lo viví de forma apasionante. Sentí que ese día iba a formar parte de la historia y de un movimiento liberador que como un tsunami iba a dar la vuelta al reloj anticuado caduco y doloroso del machismo. Por eso me sumé a la huelga (y lo hice por todas aquellas mujeres que no podían hacerla y por coherencia) y asistí a las 12 de la mañana a la manifestación de #LasPeriodistasParamos y por la tarde a la enorme manifestación de Madrid. El 8M fue salir de la caverna machista para llegar al mundo que nos pertenece y nos hace crecer a las mujeres: el del feminismo.

¿Qué crees que puede estar ocurriendo para que 1 de cada 4 jóvenes vea con cierta normalidad que haya violencia en el seno de las parejas?

N.C.-Que la educación es la no educación en el valor de la igualdad y el respeto. Se sigue fomentando la “normalidad” del maltrato y la violencia hacia las mujeres como la fórmula para que el machismo siga ganando la partida. Sin embargo no han contado con que a las mujeres, de tanto miedo que nos han hecho pasar desde siempre, nos han hecho perder todo el miedo y ya no vamos a dar ni un paso atrás hasta lograr ser iguales. 

Habrá quien piense que está en peligro la masculinidad, cuando en el fondo, se está transformando, ¿no? ¿Podríamos, por tanto, hablar de una masculinidad positiva, corresponsable y coeducativa?

R.S.-Lo que están en peligro para la vieja masculinidad son los privilegios de los que nos hemos beneficiado históricamente los hombres en el contexto de una estructura social patriarcal de dominación de la mujer. Por eso, el machismo se defiende y se refina en su resistencia. En el fondo y en profundidad creo que además de esta rentabilización de los privilegios lo que existe es una gran ignorancia que nos acecha a todos, y es por donde se nos cuelan los viejos patrones, resortes y tics que pueden contribuir a que sea más lento el triunfo de esta revolución feminista. Lo que está claro es que estamos en un punto de no retorno en el que sí o sí vamos a tener que despertar los hombres del sueño confortable de la superioridad.
Si la masculinidad crece en conciencia y adelgaza su ignorancia, no puede ser sino positiva, corresponsable y coeducativa

¿Te ha sorprendido alguno de los testimonios recogidos en tu libro?

N.C.-Me ha sorprendido que todos y cada uno de los hombres que yo llamo “de verdad” abrazan el feminismo desde el corazón. Todos se han dado cuenta de que negarse sentirse vulnerables, negarse sentir emociones, les niega ser ser ellos mismos. De todos me ha gustado que hablan desde la liberación que el feminismo les ha dado y que les ha hecho conectarse con ellos mismos y con nosotras con la mirada sanadora de la igualdad.

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