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Por qué no ir en carro al trabajo

Maria Rodriguez Misceláneo
10 Jul 2020 BLOG_NUM_COMMENTS

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Existen motivos de diferente índole, y todos apuntan a que hace falta buscar una alternativa lo mas pronto posible, y por suerte las hay.

Entre las primeras razones es que mantener un coche es muy costoso, por lo que hacerlo implica una disminución en la calidad de vida de los propietarios. Un vehículo requiere de un mantenimiento cada pocos meses, que no es tan grande en gastos pero es algo constante que se va a acumulando.

Además, cada tanto hace falta hacer cambios de varias piezas, lo que si es un monto grande una sola vez. Aquí es cuando más empieza a doler en el bolsillo a pesar de que las finanzas se hayan visto perjudicadas con antelación. Es el momento en el que muchos empiezan a plantearse su situación.

El combustible es increíblemente costoso en la mayor parte del mundo, e incluso así sigue siendo algo elevado. De hecho, la planificación es necesaria para asegurar tener el tanque del coche lleno semana a semana porque se podría quedar varado en caso contrario. Todo es a causa el alto costo del combustible.

También hay que pensar que el combustible es altamente contaminante, lo que es un problema mundial grave en la actualidad. Es hora de empezar a pensar un poco en el medio ambiente y contribuir con un granito de arena.

Por otro lado, las calles en las ciudades grandes están muy congestionadas por los coches, lo que a veces dificulta llegar a tiempo. Y a esto hay que sumarle la falta de espacio para estacionar, lo que es a su vez un gasto adicional tanto en tiempo como en dinero.

Después de ver todos estos puntos viene la pregunta de qué hacer en caso de dejar el coche. La primera opción es ir a pie, aunque no es viable para distancias muy largas. Y el transporte público es mejor, pero sigue estando sujeto al tránsito pesado.

Otra es utilizar la bicicleta para recorrer distancias algo largas. Es una manera de hacer un poco de ejercicio adicional. No son tan costosas, pero quizás haga falta completar el monto con microcréditos. También están las bicicletas eléctricas, que sí son algo más cómodas y convenientes para llegar en buen estado al trabajo. Su precio es elevado, aunque de igual forma es manejable con préstamos rápidos y fáciles.

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