Reflexiones sobre el nuevo feminismo

Marta Robles Mis consejos
6 Oct 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Desde Madonna hasta las mujeres de la tribu Sioux en Standing Rock en Dakota del Sur, desde Ariana Huffington hasta activistas trans en Pakistán, las mujeres invaden la escena con impulso e imaginación.

Constituyen el sujeto social de la resistencia. Un sujeto social que durante muchos años ha sido fragmentado, sometido, introvertido y ahora está unido en el estado colorido y polifónico de un nuevo feminismo capaz de producir grietas en los impulsos distópicos del conservadurismo político globalizado.

El "Ángel de la Historia" descrito por el filósofo alemán Walter Benjamin hoy en día tiene forma de mujer.

El feminismo es moda. Todos se declaran feministas.

Pero este no es un asunto nuevo y sin precedentes. Las luchas de las mujeres están profundamente arraigadas en la memoria colectiva, al menos desde principios del siglo XX.

Nueva es la forma, la intensidad y el impulso con el que se expresa el nuevo feminismo, ya que cristalizó en la magnífica Marcha de las Mujeres el 21 de enero, congelando abruptamente la risa en los labios de quienes se apresuraron a vengarse por los derechos de las mujeres.

La verdad es que el movimiento feminista experimentó un gran momento apocalíptico y renacentista en las décadas de 1970 y 1980 y logró promulgar una serie de cambios institucionales que mejoraron la vida cotidiana de las mujeres.

Encontramos nuestro camino de nuevo. A finales de los años 80 se marchitó. Hemos entrado en una ardua veintena de encarnaciones, divisiones internas y ridiculización del concepto mismo de feminismo que ha sido retratado por la cultura pop como la caricatura de la mujer "sin afeitar" e "impertinente".

Pero ahora que el brillo engañoso de los estilos de vida ha salido a la luz a raíz de la crisis económica mundial, donde el populismo de extrema derecha y el fundamentalismo religioso de todos los tonos se extienden amenazadoramente en diferentes rincones del mundo, se está formando el terreno apropiado para una nueva tierra.

Ya era evidente el año pasado en Polonia que había una tendencia creciente a atacar los derechos reproductivos de las mujeres y la autodeterminación de éstas.

Al mismo tiempo, las mujeres estaban decididas a proteger sus ganancias. Fue su reacción la que canceló el plan del gobierno polaco para criminalizar los abortos. La elección de Donald Trump, sin embargo, como una encarnación de un grupo de cultura en la política ha sido un fiasco global que ha desatado el descontento generalizado por parte de las mujeres.

"Lo que Trump potencia es el odio despiadado y las formas de actividad sexual que a nadie le importan", escribió Judith Butler, profesora en Berkeley comentando sobre el fenómeno de Trump.

Yo no se vosotras chicas, pero yo estoy en pie de guerra.

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