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Primeras semanas tras la maternidad: Prepararse para el puerperio

Chus Marcos Maternidad inteligente
29 May 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

1405-mi-primeras-semanas-maternidad¿Cómo vivimos el puerperio?

El puerperio es el período que se inicia tras el parto y hasta que la mujer recupera el estado fisiológico previo al embarazo. Pero es también mucho más, pues marca el inicio del cambio más extraordinario de su vida como mujer. Durante el embarazo, y antes, ha ido progresivamente integrando algunas novedades, anticipando algunas de las transformaciones que se producirán con la llegada del hijo. Ha hecho cambios en la distribución de la casa, en su dieta, en el trabajo, en su psiquismo... El horizonte, sin embargo, rara vez llega más allá del parto, que se alza como un muro impenetrable tras el cual es difícil ver nada. Las expectativas, buenas y malas, acerca del parto, bloquean nuestra capacidad de adivinar cómo será el minuto inmediatamente posterior al nacimiento, el otro día, la semana o mes siguientes, cuando nuestro bebé ya esté en nuestro regazo. Tal vez por eso el puerperio llega a nuestra existencia de madre recién estrenada como un vendaval, y nos zarandea y trastorna de formas que no podíamos imaginar. "Nadie me dijo que esto sería así...", es una afirmación, casi un lamento, que se repite una y otra vez entre las madres recientes. No se lo esperaban, no se lo imaginaban, y ello a pesar de que lo normal es que sí las hubieran avisado sus amigas, vecinas o hermanas. Pero entonces costaba imaginar cómo sería vivirlo de verdad...

El puerperio, aunque dura técnicamente unos 40 días -si nos referimos a los principales procesos fisiológicos del posparto-, es en verdad mucho más largo si nos referimos a los procesos psíquicos y emocionales de adaptación a la maternidad. Para algunas mujeres puede durar pocas semanas, para otras varios meses, hasta dos años. Cada mujer tiene un proceso propio e irrepetible, e incluso cada nueva maternidad requerirá de su propio plazo para integrar al nuevo ser y reacomodar el puzzle familiar y personal. Pero independientemente de cuál sea la duración del puerperio para cada mujer, lo realmente relevante es la calidad de ese proceso: ¿cómo vivimos el puerperio? Me temo que a menudo lo hacemos con sufrimiento, con ansiedad, con soledad; deseando que pasen con rapidez los días en el calendario. ¿No es una lástima que vivamos así nuestros primeros pasos como madres?

Tú eres una mujer real

El imaginario colectivo de nuestras sociedades contemporáneas nos muestra dos imágenes de la mujer puérpera, tan opuestas entre si como falsas y engañosas. Una es la mujer feliz, pletórica, bella, con los mismos jeans ajustados de siempre, bien peinada, vestida y maquillada, con un bebé regordete, pacífico, que duerme plácidamente en su cunita o nos mira relajado y sonriente; el mundo esrosa, sólo hay amor y armonía. La otra es la mujer desencajada, que no se ducha ni se peina hace días, en chándal, con grietas en los pechos y leche goteándole la camiseta, que apenas duerme ni sabe qué hacer con su hijo porque llora sin descanso; ella también llora amargamente y se siente triste y desbordada, está sola, perdida, se siente incapaz.

Ninguna de estas dos mujeres es real, pero cuando tenemos por fin a nuestro primer bebé en brazos, éstos son también los modelos que nos llevamos puestos a casa y en los que nos buscamos. Puesto que nunca lograremos parecernos a la primera mujer de la imagen, pues ni nos vemos bien físicamente ni nos desbordan sólo sentimientos positivos, entonces nos dejamos deslizar peligrosamente hacia la otra imagen. Nuestras expectativas son muy poderosas, y si esperamos del puerperio desorden, caos, miedo o impotencia, entonces fácilmente obtendremos eso. Está en nuestras manos crear nuestro propio modelo, dotarlo de significado y de sentido y concretarlo en nuestra manera de estar presentes con nuestro hijo y presentes con nosotras mismas en nuestro recién estrenado papel.

Tú eres capaz

El mensaje que quiero transmitirte desde el coaching es que tienes un enorme poder que te permite decidir cómo quieres vivir tu puerperio, más allá de cuáles sean tus circunstancias concretas. Tu bebé puede ser irritable y llorón o pacífico y dormilón, tal vez tengas ayuda doméstica o tal vez la ropa se apile en montañas crecientes, quizá tu pareja te apoya y reconforta o quizá desaparece engullido tras el periódico y su trabajo, tal vez tu parto fue orgásmico o tal vez te maltrataron y los puntos te atormentan... Y seguro que hay una realidad biológica que subyace a tu estado emocional, pues las hormonas moderan nuestros estados mentales. Pero lo que realmente determina cómo vas a vivir el puerperio no es tu bebé, ni tu compañero, ni tus tareas cotidianas. Eres tú, tu mirada, tu actitud, tu presencia. Sólo tú tienes el poder de decidir quién quieres ser a lo largo de estas pocas semanas o meses que nunca más volverán. ¿Quieres ser pesimista, quieres ser lastimera, quieres ser creativa, quieres ser competente, quieres ser dependiente, quieres ser exploradora, generosa, cobarde o valiente,...?

En otras palabras: ¿cuál es la versión de ti misma que quieres poner en juego? ¿Cuál te servirá mejor, con cuál podrás vivir la experiencia del puerperio, del encuentro con tu hijo, de la mejor manera? Cada mujer tiene una mochila, unos recursos, unas necesidades, y por ello no hay respuestas fijas ni una receta que valga para todas. Es cada mujer la que debe indagar en si misma para encontrar sus propias respuestas. El coaching es justamente esa herramienta que te va a permitir entrar en contacto con tu sabiduría interior y hallar las respuestas y la guía que necesitas. Podrás identificar tus valores y creencias y, sobre todo, un proceso de coaching te va a dar la claridad que necesitas acerca de cuáles son los frenos y barreras que te entorpecen y limitan, y cuáles tus recursos y potencias.

Mereces cuidar tu puerperio. Un puerperio vivido con poder y plenitud va a conformar tu rol de madre de manera positiva, te va a dar optimismo, autoestima, conciencia de tu poder y capacidad, vivencias todas que determinarán tu manera de experimentar la maternidad durante los primeros años de vida de tu hijo. Para ti, como mujer, va a significar además un antes y un después, pues aprenderás a comprender y gestionar emociones que te provocan sufrimiento, como la culpa, y a estar en el mundo sabiendo cuáles son tus motivaciones y como potenciar tus talentos. Ser madre es una tarea muy exigente, ¿por qué no afrontarla con tus mejores recursos desde el principio? El puerperio puede y deber ser una etapa maravillosa de la maternidad: no lo dejes escapar.


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Chus Marcos es coach experta en maternidad. Más información en www.coachingparapadres.net/

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