PREVIOUS_POST
NEXT_POST

El coaching en el embarazo y el parto: tu aliado

Chus Marcos Maternidad inteligente
29 Jul 2014 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

1407-mi-coaching-en-el-embarazoSi preguntamos a una mujer de edad avanzada por sus partos, no nos sorprenderá ver cómo sus ojos se iluminan y de sus labios brota un relato vívido, emotivo y repleto de detalles: lo que estaba haciendo cuando llegó la primera contracción, qué desayunó por primera vez con el bebé en brazos, de qué color era la blusa de su madre mientras le sujetaba la mano... Pocas experiencias en la vida de un ser un humano tienen la relevancia y el significado que tiene dar a luz para las mujeres. Hay un antes y un después en nuestra configuración como adultas, en nuestra forma de estar en el mundo e interpretarlo, en nuestra identidad. Si antes éramos mujeres, ahora somos además madres, y lo seremos para el resto de nuestras vidas. 

Es imposible entrar en este espacio a debatir cuánta de esta trascendencia tiene que ver con lo cultural y con roles aprendidos o impuestos. Lo importante es que sucederá, y nos conviene hacernos conscientes de que ese enorme cambio se va a operar en nuestras vidas y de las ventajas de prepararnos para vivirlo. Contamos con los meses de embarazo para ello, y el parto será el hito que nos arrojará a nuestro nuevo ser. Para bien o para mal, cómo vivamos el parto dejará una profunda huella en nuestr a identidad femenina.

El tiempo del embarazo es propicio para ir asumiendo los cambios que trae la maternidad. Nuestro cuerpo nos habla de continuo, evidenciando con el abultamiento del vientre y de los pechos, con las náuseas o el insomnio, que la transformación ya se ha iniciado y es irreversible. En esta etapa crucial nos beneficiará servirnos de las distintas herramientas del coaching para aprender a conectar con nuestro cuerpo, con nuestro lado más orgánico: prestar atención a nuestras sensaciones, a la sabiduría de nuestro yo mamífero, interpretar las señales que en forma de síntomas físicos o emociones emite nuestro cuerpo. Seremos más capaces de atravesar el embarazo con serenidad, con confianza y con placer, dedicando este tiempo a planificar y anticipar la llegada del bebé.

Miedo al parto

Es muy común que las mujeres embarazadas se sientan atemorizadas e inseguras al pensar en el momento de dar a luz. Si bien en el pasado existía una importante mortalidad y morbilidad ligadas al parto, las inquietudes que nos aquejan en el presente no son de ese orden. Usualmente, las mujeres embarazadas ya no temen morir a causa del parto, ni perder a sus bebés. Lo que temen es el dolor, el sufrimiento, temen perder el control, temen ser poco capaces o cobardes. Temen no estar a la altura y ser débiles e incompetentes. Han escuchado infinidad de relatos de conocidas o parientes y en muchísimos de ellos hay dolor insoportable, sangre y fluidos humillantes, miedo, angustia, impotencia, desorientación. Es una perspectiva intimidante, que asusta en parte porque no sabemos lo que sentiremos y en parte porque es inevitable.
Desde el coaching la mujer embarazada puede trabajar las distintas dimensiones de su expectativa del parto y el temor vinculado a él, para ganar claridad y confianza acerca de "cómo quiere que sea" / "cómo puede ser" el proceso:

Áreas de cambio y mejora

  • Sustituir las creencias negativas sobre el parto por otras nuevas y potenciadoras que pongan énfasis en el gozo, el encuentro, el logro, el reto, la conquista, la generosidad..., aspectos todos que forman parte del acto de dar a luz.
  • Elaborar el miedo al dolor físico mediante ejercicios prácticos y rutinas y con la ayuda de la meditación y visualizaciones.
  • Fortalecer los recursos internos que ya posee y que querrá utilizar durante el parto: confianza, alegría, sabiduría ancestral, optimismo, asertividad, fuerza, perseverancia, autocontrol, poder interior... y todos sus talentos y capacidades.
  • Explorar las barreras internas que pueden condicionar negativamente la experiencia del parto: saboteadores internos, experiencias pasadas de abusos, sentimientos negativos y hábitos tóxicos, los "no puedo / no sé / no me lo merezco"...
  • Elegir una atención médica respetuosa con sus deseos y que sea segura y confiable.
  • Saberse y sentirse protagonista del parto junto al bebé, lo que implica entrenar la presencia y la consciencia.
  • Trabajar el equilibrio personal necesario para afrontar los imprevistos con estabilidad y serenidad, lo que implica interiorizar la certeza de que el parto es una realidad compleja en la que una parte de lo que sucede depende de mí, otra parte del bebé, y otra parte del entorno.

El parto ideal

El coaching nos permite vivir de forma más auténtica y plena y averiguar qué queremos de verdad en nuestra maternidad y cómo alcanzarlo incluso si parece inalcanzable. Tenemos la maravillosa capacidad de construirnos como madres partiendo de nuestra mejor versión; podemos iniciar la andadura de la maternidad trayendo a nuestro hijo al mundo en un parto que nos haga sentir poderosas y competentes. Está en nuestras manos hacer que el parto nos devuelva una imagen brillante de nosotras mismas, en el que el milagro del encuentro con el bebé no quede ensombrecido, incluso si por una causa médica o emergencia el parto no transcurre como esperábamos. Entender que el parto ideal no existe es un buen comienzo, pues deja en nuestras manos el poder de dotar de significado a nuestro parto, transcurra como transcurra, siendo en todo momento protagonistas de lo que sucede y de nuestra forma de interpretarlo.

Prepararse para el parto puede ir mucho más allá de aprender respiraciones. Deberíaser, sobre todo, una preparación emocional que aporte valor a tu vida como madre y como mujer, que te enriquezca revelando todos tus recursos y tu sabiduría. Haz que gestar y parir a tu bebé sea uno de los acontecimientos más positivos de tu existencia.


Si te ha interesado este artículo te recomendamos:


Chus Marcos es coach experta en maternidad. Más información en www.coachingparapadres.net/

*Los post de la sección de Blogs de Womenalia van firmados por sus respectivos autores, que son los responsables exclusivos de las opiniones allí vertidas. Womenalia no tiene por qué suscribirlas.

Publicidad
Publicidad