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La culpa, qué es y cómo superarla

LCoach Mas allá de las aulas
20 Dec 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Llevo tiempo queriendo escribir sobre la culpa. Me llama la atención cómo esta emoción nos puede llegar a limitar en nuestro día a día.

"Si tomamos una decisión y hay alguien al que no le parece bien lo decidido, nos sentimos culpables. Si nos gastamos un poco más de dinero en una prenda del que teníamos previsto, nos sentimos culpables. Si nos enfadamos y perdemos los nervios, nos sentimos culpables, nuestro hijo suspende un examen porque no hemos podido estudiar la lección con él, nos sentimos culpables... existe hasta un nuevo desorden alimenticio que consiste en "comer con culpa".

Sobre la culpa se han hecho películas, cuentos, poesías y canciones... cuando hablamos de ella, no hay nadie que no se sienta identificado. Todos, en mayor o menor medida, nos hemos sentido culpables alguna vez.

Pero, ¿qué es en realidad La Culpa? ¿Cómo la definiríamos?

Según Arancha Merino, en su Libro "Haz que cada mañana salga el sol", la culpa es una rabia reprimida, que al no liberarla correctamente contra aquello que es injusto, se vuelve contra nosotros mismos y nos hace sentirnos tristes y deprimidos. Es decir, reaccionamos con tristeza ante una injusticia, una mentira o un engaño, en lugar de expresarlo a través de la rabia, única emoción que nos lleva a la acción y a reparar las injusticias.

Si lo piensas, la culpa es una de las emociones más inútiles, porque estamos gastando nuestra energía pensando y repensando sobre algo que ya hemos hecho, que está en el pasado y que por lo tanto, no podemos modificar. ¿Puede haber algo más cansado que eso? Realmente puede ser agotador, y de hecho, las personas que se encuentran inmersas en ella expresan que se sienten sin energía, agotadas y tan cansadas que creen que no pueden más.

La culpa también está relacionada con la baja autoestima. Una persona con una baja autoestima es una persona a la que le costará mucho tomar decisiones, no se sentirá segura con lo que elija, por falta de confianza en sí misma, y cuando las tome, el solo hecho de pensar que puede haberse equivocado en su elección la hará sentirse culpable.

Seguro que te sientes identificada con alguno de los ejemplos. Si es así, sigue leyendo y descubre unas sencillas pautas para liberarte de esa emoción tan castradora.

  • Empieza por aceptarte a ti mismo y a las decisiones que tomas, aunque éstas no gusten a todo el mundo. Elimina de tu vida la necesidad de aprobación de los demás.
  • Escucha tu diálogo interno y descubre si en él hay ideas irracionales. En el ejemplo de la madre que se siente culpable ante el suspenso de un hijo, sinceramente, ¿existe una relación causa-efecto entre ambos hechos? Si no es así, deja de asumir responsabilidades que no te corresponden.
  • Cada vez que te asalte la culpa repítete "Es una pérdida de tiempo en el presente culpabilizarse por el pasado".
  • Responsabilízate de tus errores y aprende de ellos. Todos nos hemos equivocado alguna vez, de hecho, si no lo hiciésemos no nos desarrollaríamos como personas. Ha llegado la hora de ver los errores como aprendizajes. Párate a pensar en ello, asume tu parte de responsabilidad y saca un aprendizaje que te ayude a no volver a caer en el mismo error.
  • Separa el SER del HACER. Te has equivocado, has tomado una mala decisión, te has comportando de forma errónea, has pensado que para ti eso era lo mejor en ese momento... Separando tu identidad de la conducta, pensamiento o emoción, evitarás que tu autoestima se vea perjudicada.
  • Acepta que cualquier comportamiento humano, independientemente de las consecuencias que tenga o lo criticable que pueda ser, es la mejor opción disponible para esa persona en ese momento. Es decir, la decisión que tomaste en un determinado momento, independientemente del resultado o las consecuencias que tuviesen, era la mejor decisión que podías tomar, teniendo en cuenta las posibilidades, los recursos y la situación en la que estabas en ese momento en concreto.

Termino la reflexión con una pequeña poesía...

"No des vueltas al pasado,

pues no lo puedes cambiar,

que no te agobie el futuro:

no sabes si llegará.

disfruta y vive el presente,

no lo dejes escapar,

porque una vez que se vaya,

ya nunca volverá"

 

Laura García

www.lcoach.es

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PAULA ARTAL ACÓN

PAULA ARTAL ACÓN

Gestora, SociosQ

GRACIAS!! justo lo que necesitaba leer hoy :-)
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