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Habilidades Imprescindibles para Comunicar Online

Celia Espada García Comunicación Emocional para Emprendedoras
31 Oct 2018 BLOG_NUM_COMMENTS

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El ser humano es un ser social. Siempre nos estamos comunicando, incluso sin necesidad de utilizar palabras. Un simple gesto, una expresión, la postura que adoptar cuándo charlas con una compañera... todo comunica lo que en realidad sientes y, debido a esto, a veces nuestro mensaje no es lo suficiente claro y atraemos a un tipo de público equivocado a nuestro negocio.

Y la responsabilidad es nuestra. Nosotras somos las encargadas de comunicar con autenticidad y transparencia lo que queremos transmitir. Si creamos interferencias por ser incoherentes a la hora de pensar - decir - hacer lo mismo, tenemos el poder de revisar dónde nos hemos desviado del camino y aplicar las modificaciones necesarias para cambiarlo. Después de todo, es una buena noticia saber que nosotras tenemos el control de nuestras comunicaciones ¿no crees?

Todo empieza por nuestros valores y las emociones que queremos despertar en nuestros receptores a la hora de transmitir nuestro mensaje:

  • ¿Qué quieres comunicar?
  • ¿Para qué quieres comunicarlo?
  • ¿Cuál es el objetivo principal de la comunicación?
  • ¿Qué obtendrá el receptor al recibir, procesar y aplicar tu mensaje?

Una comunicación efectiva es bidireccional y aporta valor a ambas partes. Y antes de emitir tu mensaje, necesitas estar segura de que lo que vas a comunicar está claro y no hay interferencias de ningún tipo que puedan crear confusiones en quién lo reciba.

  • ¿Lo que comunicas es lo que piensas de verdad?
  • ¿Qué sientes al repasar lo que vas a comunicar?
  • ¿Representa tus valores y respeta tus límites y los de la otra persona?
  • ¿Eres fiel a tus principios comunicando ese mensaje?
  • ¿Qué podría interpretar la otra persona al recibirlo?
  • ¿Qué puedes mejorar en tu mensaje para evitar una interpretación incorrecta o confusa?

Como ves, lo que comunicas y su correcta interpretación depende de ti. Es cierto que la persona que recibe tu mensaje puede evaluarlo desde su mapa mental basado en su propia experiencia y puede tomarse como algo personal algún detalle que no lo sea. Pero si antes de emitir tu comunicado repasas cada palabra y expresión, así como el tono que utilizas y el objetivo de cada frase, las posibilidades de ser interpretado erróneamente disminuirán.

Además, es recomendable tener en cuenta una serie de habilidades que puedes desarrollar para que tus comunicaciones sean mucho más fluidas y que, en el caso de interferencias o confusiones, puedes aplicar para solventar el problema y reestablecer una comunicación saludable y efectiva:

  • Asertividad: marca claramente tus límites y tu postura ante el tema tratado pero no ataques ni te tomes las críticas como algo personal. Tampoco interpretes ninguna respuesta como una ofensa o crítica destructiva. Ve un paso más allá y trata de comprender a tu interlocutor y los motivos por los que responde así.
  • Escucha empática: más profunda que la escucha activa. Siguiendo con el párrafo anterior, tratamos de entender por qué la otra persona opina lo que opina y siente lo que siente, llegando a la causa original de la confusión, dejando de lado los juicios y las críticas, para encontrar un punto en común sobre el que poder trabajar para llegar a un acuerdo.
  • Relación Win-Win: siempre hay un punto en común dónde ambas partes ganan y ninguna de las dos pierde. Es cierto que habrá que ceder en algunos puntos para conseguir el deseado acuerdo y aquí es dónde decides si te compensa o no ceder, dependiendo de si quieres o no mantener esa relación en tu vida. Si esa relación resta y divide, tal vez sea mejor dar espacio y finalizarla.

Es importante, sobre todo cuándo la comunicación es online y por escrito, preguntar y ahondar en la opinión que recibimos antes de interpretarla según nuestros esquemas mentales. Si nosotras nos tomamos el feedback que recibimos como un ataque y nos ponemos a la defensiva, no podemos exigir respeto a la otra persona.

Cada una de nosotras tiene su propio enfoque hacia lo que sucede a nuestro alrededor. De ti depende tomarte todo como un juicio y ataque hacia tu persona, o tratar de bajar a las raíces para descubrir qué es lo que ha originado el malentendido, encontrar un punto en común y llegar a un acuerdo que satisfaga a todos los implicados.

Siempre habrá compañeros o clientes que no sean receptivos a las negociaciones. En este caso, manten tus límites firmes, expón tu posición con educación y respeto, trata de ser lo más asertiva y empática posible a la hora de comunicar tus impresiones sobre el problema que os atañe y no cedas por complacer a nadie si eso te lleva a violar tus propios límites. Si tú no te respetas, no puedes exigir respeto y estarás cayendo en mitad de una relación tóxica.

Si la relación conflictiva es con tu pareja o con tu madre, el baremo es distinto, puedes amoldarte más si te compensa y pensar que prefieres tener una relación tranquila a llevar tú la razón. Pero si es con un cliente... haz una lista de pros y contras de continuar con esa relación, imagina la posible evolución a x meses vista y decide, siempre respetando tus valores y principios, si te compensa o no seguir adelante con el trato acordado.

Recuerda: eres lo que comunicas y comunicas lo que sientes que eres. Si tú sientes que no eres suficiente lo que sea... eso es lo que estarás comunicando y la responsabilidad de cambiar ese concepto sobre ti, es tuya, no de los demás. Seguro que ahora entiendes mucho mejor la conocida frase: Sé el cambio que quieres ver en el mundo ¿verdad?

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Teresa López

Teresa López

Administrativa, Telefónica Móviles

Gracias Celia, me ha parecido muy interesante tu enfoque. Sigue adelante con tus post, un saludo.
Kat -
Que interesante, ya me gustaría poder tener un día un blog con seguidores, tengo tantas cosas que me gustaría contar...
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