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Cómo utilizar objetivos smart en la práctica

Celia Espada García Comunicación Emocional para Emprendedoras
11 Jul 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Parece que empezamos a darnos cuenta de que la multitarea no nos hace ser más productivas. Al contrario, hacer varias cosas a la vez lo que ocasiona es bajar la calidad de los resultados y subir el nivel de estrés, estamos repartiendo atención y energía, por lo que no logramos concentrarnos en un solo objetivo y comprometernos con llevarlo a cabo con la eficiencia y eficacia correcta.

Pero es algo por lo que todas hemos pasado al inicio de nuestra aventura online. Emprender es un mundo por descubrir y por mucho que te formes y te informes antes de comenzar, la lista de cosas por hacer puede resultar imposible de gestionar hasta el punto de verte sobrepasada y pensar en abandonar en más de una ocasión.

Esto puede evitarse si no cedes a la tentación de responder correos mientras diseñas una página de ventas, por ejemplo. Porque el resultado más posible es una página de ventas mediocre y un correo de respuesta que dejará bastante información en el tintero. Tienes 24 horas cada día, como todas nosotras. Y no por trabajar más conseguirás mejores resultados. A veces, simplificar es la mejor opción.

Por eso, hoy quiero compartir contigo una serie de tips sobre inversión inteligente del tiempo que me han acompañado durante estos últimos años y me han sido de gran ayuda para mantener un flujo estable de clientes, un nivel de calidad que cumple mi estandard y un trabajo flexible que me permite disfrutar de mi vida personal y profesional de forma armoniosa.

  1. Define la meta que quieres alcanzar el próximo año. Piensa en grande. Cierra los ojos e imagina que lo has logrado. Coge tu libreta y anota cuál es esa meta con todo lujo de detalles.
  2. ¿Qué has hecho para llegar hasta allí? Viaja hacia atrás en el tiempo y recorre los 12 meses observando que objetivos has alcanzado hasta llegar al momento presente.
  3. Ahora que has visto la evolución que deseas materializar a vista de pájaro, analiza:
  • ¿Qué herramientas y recursos tienes ahora que te permiten cumplir los objetivos mensuales que te llevarán a tu meta?
  • ¿Cuáles no tienes ahora pero puedes conseguir/alcanzar en los próximos meses? Diseña un plan para conseguir esas herramientas o conseguir esos recursos.
  • ¿Cuál es el principal objetivo que necesitas ejecutar cada mes para que todo se desarrolle tal y cómo quieres?
  • ¿Cómo sabrás que has logrado cumplir ese objetivo, cuál será tu indicador de éxito, para tacharlo de la lista y pasar al siguiente?

Para analizar tus objetivos, te recomiendo pasarlos por el filtro SMART. Es cierto que te llevará más tiempo, pero te será mucho más sencillo realizar un seguimiento detallado de tu evolución para saber a ciencia cierta si vas (o no) por buen camino.

Así que coge tu lista de objetivos y:

  • ¿Es un objetivo concreto, específico, que no puedes desglosar más?
  • ¿Cómo vas a saber qué lo has cumplido, de qué forma medirás su consecución?
  • ¿Es alcanzable para ti en el momento en que planificas ejecutarlo, tienes las herramientas y recursos necesarios?
  • ¿Te resulta retador, te motiva lo suficiente lo que conseguirás cuándo lo cumplas?
  • ¿Cuándo vas a llevarlo a cabo? ¡Pon una fecha ya!

Desglosar tu meta mensual en pequeños objetivos fragmentados te permite adaptar tu agenda diaria y semanal de forma realista y flexible. Trabajar por bloques de tiempo o por pomodoros cobra sentido cuándo te organizas de esta forma, enfocada en una sola tarea que llevar a cabo y, una vez finalizada, pasar a la siguiente.

Necesitas tener muy claro cómo sabrás si has cumplido tu objetivo en el plazo marcado. Es fácil porque nadie mejor que tú puede saber el resultado que necesita obtener para sentir que ha tenido éxito con esa acción. Trata de ser lo más específica posible en qué resultado mínimo necesitas para considerar que lo has logrado. Recuerda: lo que no se mide, no puede mejorarse.

Y, por supuesto... saber qué herramientas y recursos tienes ya para cumplir tus objetivos y cuáles necesitas conseguir te ayudan a ser mucho más realista y esquivar la frustración y su compañera: la desmotivación. A veces no es que no seamos capaces, sino que nos marcamos objetivos que son tan grandes y complejos que no tenemos forma de materializarlos ahora. Eso no quiere decir que no puedas fragmentarlo y llevarlo a cabo en varios pasos.

Puede que organizar tu sistema de gestión del tiempo de esta forma te resulte más complicado al principio. Pero te aseguro que en unos meses tendrás la capacidad de hacerlo de forma fluida y, lo que es mejor aún, lo habrás integrado como un hábito y te saldrá solo, sin necesidad de un sobreesfuerzo por tu parte.  

Recuerda: tu tiempo es tu mayor valor. Lo pierdes o lo inviertes. Todas tenemos el mismo número de horas cada día. Tú decides. ¿En qué acciones inteligentes vas a invertir tu horas hoy? ¡Cuéntame! Te leo en comentarios.

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