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Tips para gestionar la negatividad en el trabajo

Begoña Serra Lidera tu vida con Begoña Serra
6 Jul 2020 BLOG_NUM_COMMENTS

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La negatividad es uno de los aspectos que todo líder debe saber prevenir, diagnosticar e intervenir para que no acabe degenerando en conflictos que puedan comprometer el futuro de la empresa

Las empresas la constituyen personas con distintos intereses, necesidades, opiniones, maneras subjetivas de interpretar la realidad, aspiraciones,... Es decir, cada uno tiene su propia historia y experiencias personales que le hacen actuar de una manera concreta.

Podemos afirmar que nuestras respuestas emocionales y nuestros patrones conductuales son fruto de nuestras experiencias pasadas.

Recuerdo una intervención que realicé en una empresa en la que el clima laboral en uno de sus departamentos se había ido deteriorando, afectando a la motivación y a la eficiencia del equipo. Se perdía mucho tiempo en discusiones, en chismes y malentendidos, todo eran verdades a medias y juegos psicológicos que acababan con la moral de los trabajadores que estaban divididos en dos bandos. El ambiente que se respiraba era muy negativo y de una elevada toxicidad. Tras unas sesiones de observación y de diagnóstico, puede comprobar que había una gran tensión entre dos trabajadores sin un motivo aparentemente real. ¿Qué sucedía? El que provocaba la tensión se sentía amenazado por los logros de su compañero y temía que le pudiera arrebatar su puesto. La interpretación que hacía no era objetiva sino que conectaba con una inseguridad suya porque aquel compañero que él veía como su enemigo le recordaba a un compañero de instituto que le hacía bullying. 

En mi experiencia como coach, compruebo a diario que es mucho más común de lo que pensamos mezclar las cuestiones personales con las profesionales y proyectar nuestros propios miedos e inseguridades en nuestro trabajo.

Por ello, como líderes tenemos que ser grandes conocedores de la naturaleza humana para poder detectar estos conflictos latentes antes de que éstos vayan retroalimentándose y lleguen a enquistarse en nuestras organizaciones.

Cuanto antes detectes el origen de la negatividad y antes intervengas, más posibilidades tendrás de minimizar el impacto en tu empresa

En las formaciones y asesorías a directivos siempre aconsejo que para reducir la negatividad y evitar futuros conflictos, son necesarios líderes presentes, que sepan escuchar de manera activa, empáticos y con gran capacidad de resolución.

Qué genera la negatividad

  • Falta de reconocimiento de la valía de los trabajadores
  • Falta de sentimiento de pertenencia, que no se sientan escuchados ni cuidados
  • Una comunicación ineficaz y/o poco clara que pueda provocar malentendidos o pueda dar lugar a interpretaciones subjetivas
  • Un compañero despedido o que no se sienta tratando injustamente y que esté haciendo circular falsos rumores
  • Falta de liderazgo o un liderazgo ineficaz o ambivalente
  • Discusiones o mal ambiente entre los compañeros de trabajo
  • Rivalidad y desconfianza entre los miembros del equipo que dificultan la colaboración
  • Falta de confianza
  • Problemas económicos en la empresa 
  • Decisiones directivas que afectan negativamente a los trabajadores

Tips para prevenir la negatividad

  • Ante el más mínimo indicio de negatividad o malestar, es necesario actuar. Esperar a que los problemas se solucionen por si solos es lo peor que podemos hacer.
  • Estar presente, el líder no puede pretender liderar su equipo desde su despacho, tiene que relacionarse con las distintas personas que integran su departamento, hablar con ellas, escuchar de manera activa sus inquietudes, sus opiniones, sus quejas,... y observar las dinámicas que se establecen. Sólo así podrá darse cuenta de qué es lo que está sucediendo.
  • Propiciar un clima de confianza encontrando un equilibrio entre la autoridad y la cercanía, tiene que mostrarse asequible y empático, siendo un referente en el que poder confiar. A veces las personas necesitan a alguien que les escuche, por eso es importante programar reuniones de equipo, almuerzos informales o reuniones personales para interesarse por las personas del equipo, así éstas se sentirán cuidadas.
  • Propiciar el sentimiento de pertenencia, la cohesión y motivación del equipo mediante actividades de team building
  • Ejercer un liderazgo horizontal en el que se escuchen y valoren las aportaciones de los miembros del equipo.
  • Posibilitar la formación y la promoción profesional para que las personas sientan que tienen un recorrido en la empresa y que pueden crecer tanto a nivel personal como profesional.
  • Poner el foco en las personas, interesándose por su bienestar y posibilitando la conciliación
  • Si hay malentendidos, chismes, medias verdades,... que provocan una visión negativa de la empresa, se tiene que abordar de manera directa y trasparente: haciendo preguntas abiertas para que las personas puedan expresar su malestar y sus inquietudes. Lejos de ser contraproducente, abrirá un espacio en el que poder resolver dichas cuestiones y volver a recuperar la confianza.
  • Trabajar en una comunicación efectiva y transparente. A veces la empresa tiene que tomar decisiones difíciles que afectan a los trabajadores como recortes salariales, despidos, reestructuraciones,... es mejor hacerlo desde la sinceridad y la honestidad para evitar que el trabajador se lo tome como algo personal o como que su trabajo no es valioso. Incluso pueden encontrarse soluciones intermedias que beneficien a ambas partes.
  • Saber cuándo y cómo decir las cosas. Si un directivo tiene que llamar la atención a un trabajador, tiene que hacerlo de manera asertiva, nunca delante de los compañeros, de manera calmada y haciendo referencia al incidente concreto, sin caer en la descalificación personal.

Liderar un equipo y evitar la negatividad requiere una gran madurez emocional y altas dosis de humanidad porque estamos liderando personas con toda su complejidad

Y recordemos que las personas pueden dar lo mejor de si mismas pero también pueden mostrar su peor versión, en función de cómo se sienten tratadas.

Si necesitas desarrollar tus habilidades de liderazgo para que seas tu mejor versión y puedas ayudar a tu equipo a alcanzar todo su potencial, puedes contactar conmigo. Tienes a tu disposición distintas formaciones o asesorías que se ajusten a tus necesidades concretas. 

¡Que pases una feliz semana!

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